Seguros de automóviles: Cinco falsos mitos

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En Autocity, y con la inestimable ayuda de nuestros amigos de asesorseguros.com, destapamos los cinco grandes mitos que rodean la contratación de un seguro de automóvil en nuestro país
Cinco falsos mitos
En Autocity, y con la inestimable ayuda de nuestros amigos de asesorseguros.com, destapamos los cinco grandes mitos que rodean la contratación de un seguro de automóvil en nuestro país, donde la amplia oferta existente junto al boca a boca provocan grandes confusiones y equivocaciones a la hora de decantarnos por un seguro u otro. De hecho en este canal que estás visitando, autocity.com, llevamos desarrollando un interesante comparador de pólizas de seguros para que tú te decantes por el más económico de todos. La tasa final varía en función de diferentes factores; compaa, tipo de p᭳liza, edad, potencia del coche sin embargo hay alguna mentira, seguramente alimentada por el elevado número de foros existentes en la red, que sobrevive todavía y que a continuación vamos a resumir:
1) Una tendencia bastante extendida entre los conductores es mantener el coche asegurado a todo riesgo durante largos periodos de tiempo. Sin embargo, cuando el vehículo tiene cierta antigüedad, generalmente suele ser a partir de los cinco años, el seguro a todo riesgo empieza a tener menos sentido. En caso de tener un siniestro, si la reparación del coche supera aproximadamente un 75% de su valor, por norma general las compaas aseguradoras asumen que no merece la pena reparar el coche e indemnizan al asegurado por el importe correspondiente al valor del coche en ese momento. Teniendo en cuenta la fuerte depreciaci᭳n que sufre un automóvil con el paso del tiempo, llega un momento en el que no merece la pena pagar las elevadas primas de una póliza a todo riesgo en relación a la posible indemnización. Por eso, para lograr un ahorro significativo sin perder un adecuado nivel de protección, es recomendable ir adaptando el nivel de cobertura del seguro según avancen los años introduciendo, por ejemplo, una franquicia o pasando a una póliza de terceros con coberturas específicas de lunas, robo y/o incendio.
2) Los colores más llamativos tienen primas más altas: esta creencia puede considerarse la "reina" de las leyendas urbanas en cuanto a seguros de coche. Los motivos que alegan los que la esgrimen es que las aseguradoras asocian estos colores automáticamente con juventud y una conducción agresiva. Según Mario Brüggemann, director general de asesorseguros.com, es una de las dudas más habituales entre los interesados en comprar un seguro. Resulta bastante paradójico porque ninguna de las aseguradoras que comparamos contempla a día de hoy el color como una de las variables que deciden la prima, mientras que las características técnicas del coche y el historial de conducción sí son determinantes para el precio final.
3) Los extras que añadamos al coche se incluyen automáticamente en el seguro: en los últimos años se ha puesto muy de moda, especialmente entre los más jóvenes, añadir elementos extra a los coches: faros de diseño, cristales tintados, equipos de música potentes, GPS Aquellos a los que les gusta personalizar sus automóviles suelen invertir una suma considerable en esta afición. Sin embargo, no siempre se tiene en cuenta que la mayoría de las aseguradoras exigen que estos equipamientos que no vienen de serie sean declarados expresamente en la póliza para quedar cubiertos y, dependiendo del valor, además incrementarán el coste del seguro.
4) Dar un parte de accidente puede aumentar el precio de renovación anual de la póliza o no modificarlo en absoluto. Incluso habiendo dado un parte es posible que, al recalcular la cuota anual del seguro, ésta se reduzca. Esto sucede porque dependiendo del número de partes que haya declarado el asegurado, las circunstancias y la gravedad de cada uno de los incidentes, el nivel de bonificación puede no verse afectado. Existen ciertas aseguradoras que permiten hasta 3 partes al año sin que ello suponga una penalización en la prima.
5) Contratar el mismo seguro para todos los coches que tengamos: La vía más sencilla, aunque no necesariamente la mejor, es contratar todos estos servicios con una misma compaa. Sin embargo, est᭡ demostrado que cada entidad tiene su grado de especialización en un segmento determinado. De esta manera, una aseguradora puede tener el precio más competitivo para el seguro de un Ford Focus de una conductora menor de 30 años, pero en cambio ser mucho más cara que otras opciones para la póliza de un BMW Serie 3 de un conductor mayor de 50 años o, por ejemplo, para el seguro de una vivienda. La forma más efectiva para ahorrar consiste en investigar y comparar todas las posibilidades que ofrece el mercado.