Seat Toledo Prototipo: A la venta a finales de año

Diego Zotes20 may 2004
¿Un concepto de Salón, o el avance de lo que nos encontraremos dentro de unos meses? El Seat Toledo Prototipo que la fábrica de Martorell ha presentado en el Salón de Madrid es lo segundo, una muestra pública de lo que casi sin cambios se verá en los concesionarios a finales de año.
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A LA VENTA A FINALES DE AÑO

a fondo Seat Toledo Prototipo 1

¿Un concepto de Salón, o el avance de lo que nos encontraremos dentro de unos meses? El Seat Toledo Prototipo que la fábrica de Martorell ha presentado en el Salón de Madrid es lo segundo, una muestra pública de lo que casi sin cambios se verá en los concesionarios a finales de año. La tercera generación del Toledo no tiene nada que ver estéticamente con sus antecesores. Hereda la experiencia que los diseñadores del equipo de Da Silva obtuvieron con el Salsa y que ya se ve en el Altea, pero en este caso añadiendo una zaga más larga y por tanto más capaz.

a fondo Seat Toledo Prototipo 2

  El nuevo Toledo es a la vista un Altea más largo, con mayor maletero y habitabilidad. La parte trasera concentra todas las miradas pero no hay unanimidad en las opiniones. Para algunos es poco agraciada, para otros recuerda demasiado a modelos de la competencia con escasa aceptación en el mercado; otros ven una inteligente adaptación del concepto dos volúmenes y medio y por último hay quien va más allá del resultado estético y valora su practicidad, al permitir un enorme maletero.
Los demás cambios externos respecto al Altea son de detalle, como la parrilla de nido de abeja o los angulosos parachoques pintados en los dos colores que luce toda la carrocería. Precisamente la elección de esta combinación cromática, también bastante controvertida, procede de la mezcla de unos colores que a juicio del equipo de diseño de Seat definen la ciudad que da nombre al coche: El marrón por la tierra castellana y el gris por el acero de las famosas espadas templadas a orillas del Tajo.
"La evolución del Sedán"
Este es el mensaje que Seat ha trasmitido para presentar la nueva generación del Toledo, un coche que hace el número dos tras el Altea dentro de lo que se ha dado en llamar nueva era de Seat.
En cualquier caso, lo que se ha pretendido con este importante cambio de rumbo en el Toledo es aumentar sus propiedades prácticas y por eso la luneta trasera, grande y envolvente, aporta mucha luz al interior, algo que se acrecienta con el techo panorámico de cristal que abarca prácticamente todo el área del interior. Está realizado en vidrio laminado oscurecido de 7 milímetros de grosor.
Pero mejor que cada uno saque sus conclusiones, que para gustos se hicieron los colores y los conceptos novedosos tardan algún tiempo en ganarse la aceptación del público. Lo cierto es que la habitabilidad es mayor que en el modelo anterior y la accesibilidad gana muchos enteros con unas puertas muy amplias en todos los sentidos.
El prototipo mide cuatro metros y medio de largo, exactamente 4.490 milímetros y 1"77 m. de ancho. La altura es de 1"58 metros, a medio camino de un monovolumen. Promete mayor habitabilidad en sus cinco plazas que muchos coches de tamaño superior y un maletero que supera los 500 litros de capacidad y cuenta con un discreto doble fondo. La accesibilidad a la zona de carga está muy bien estudiada, y el enorme portón pivota sobre un eje colocado antes del borde del techo, de forma que al abrirlo permite aprovechar toda la boca tanto en altura como en cargas realizadas desde los laterales, sin limitaciones de acceso.
Carácter deportivo
Seat promete que a pesar de que se trate de un vehículo pensado para ofrecer la mejor solución para las necesidades familiares, la deportividad estará presente en muchos aspectos. Para empezar, el prototipo mantiene la característica "línea dinámica" del Salsa o el Altea, un nervio lateral descendente que parte del perfil del capó y baja suavemente hasta perderse en el paso de rueda posterior, terminando imaginariamente en el eje trasero. En este prototipo está especialmente remarcada, pues delimita el cambio de color. En esta vista también llaman la atención las llantas de 19 pulgadas de cinco radios dobles con neumáticos 235/35.
Por detrás destaca la doble salida cromada de escape y el logotipo de la marca que sirve de tirador del portón por encima del nombre del modelo en letras cromadas y separadas, detalles ambos que ya han tenido éxito en otros modelos de la marca.
El motor encargado de animar al prototipo es el 2.0 FSI de 150 caballos unido a una caja de cambios manual de seis velocidades, y el bastidor parte de la plataforma común del grupo VAG que comparten Altea, Golf, A3 y Octavia, con suspensiones independientes por McPherson delante y multibrazo detrás. La puesta a punto es la denominada "chasis ágil" de Seat, con tarados y reglajes similares a los empleados en el Altea con excelentes resultados dinámicos.
Novedades tecnológicas
El prototipo posee algunos elementos técnicos que estarán disponibles en el Toledo de serie. La iluminación es uno de los puntos que más aportan en este sentido. Las ópticas delanteras, bajo un diseño similar a las del Altea, esconden proyectores bi-xenón y un sistema de regulación automática de la altura del haz de luz que se adapta no sólo a las variaciones que implica la carga, sino también a los baches o aceleraciones y deceleraciones, manteniendo constante su distancia al suelo.
En el interior se integra un completo sistema de entretenimiento, con dos pantallas de siete pulgadas en la parte trasera de los reposacabezas y conexiones para reproductores de DVD, televisión o videojuegos. Las dos pantallas pueden funcionar de forma independiente, para permitir una elección individual del periférico elegido.
Carlos Lera, Autocity.
20 de abril de 2004