Seat Toledo 2.0TDI: Familiar y dinámico

Diego Zotes18 nov 2004
Estéticamente tiene la controversia asegurada, pero dinámicamente la calidad del nuevo Toledo es incuestionable. Sólo queda por ver si el público entiende un concepto de berlina más familiar de lo normal pero al mismo tiempo deportivo como el que más.
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FAMILIAR Y DINAMICO

a fondo Seat Toledo 2.0TDI 1

Desde que hace sólo unos días el nuevo Seat Toledo saliese al mercado, hemos escuchado multitud de opiniones de diferente índole, pues es evidente que su diseño rompe moldes, y como es lógico en estos casos tiene sus defensores y sus detractores. El que gusté o no es algo muy personal, por lo que no entraremos a valorar su estética, pero conviene recordar que ya hay antecedentes de modelos que cuando fueron lanzados recibieron muchas críticas por sus particulares diseños –por ejemplo el actual Megane de Renault- y que pasados unos meses en el mercado obtuvieron un éxito arrollador.
No sabemos si el Seat Toledo logrará o no colocarse en el número uno en ventas de su categoría, pero desde luego argumentos no le faltan, sobre todo porque combina como ningún otro vehículo dos aspectos fundamentales: la practicidad de uso y el carácter dinámico.
  Por una parte, y antes de probar el coche, vemos en el nuevo Toledo un vehículo grande, con un maletero inmenso (500 litros, o hasta 1.440 litros con la fila trasera abatida) que además posee cantidad de departamentos para ordenar la carga, unos asientos traseros que pueden ser configurados de diferentes posiciones, y, en definitiva, una altísima calidad de vida a bordo. Sorprende gratamente también la regulación del asiento del conductor, que al admitir una gran variación en la altura de la banqueta, es posible situarse al volante bien muy bajo -casi como en un deportivo- o bien en posición elevada como en un monovolumen tradicional.
Pero la sorpresa viene cuando comprobamos su comportamiento, pues el nuevo Toledo se conduce "como un coche", y además de los bien calibrados. Decimos "como un coche" porque en principio, por las formas de su carrocería, el nuevo Toledo puede parecer un monovolumen, pero en la práctica las reacciones de su afinado bastidor son incluso deportivas. No llegan a ser radicales, ya que los amortiguadores se han tarado de forma que se favorece el confort, pero el grado de estabilidad es altísimo y las sensaciones al volante muy satisfactorias.
De su motor 2.0 TDI 140 cv poco nuevo podemos decir, ya que este “corazón” anima a muchos modelos del Grupo VW-Audi y en todos ellos demuestra un rendimiento ejemplar, a lo que también ayuda su preciso cambio de marchas de seis velocidades. Es potente, poco ruidoso, elástico y consume en este caso sólo 4,8 l/100 km en carretera; sencillamente sobresaliente. Las prestaciones no son nada del otro mundo, pero sí más que suficientes para la gran mayoría de los conductores, pues alcanza los 201 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 10 segundos justos, todo ello con un gasto medio de combustible muy reducido: 5,9 l/100 km como media.
Con el nivel de acabados Stylance el Toledo 2.0 TDI 140 cv cuesta 23.966 euros, justo por debajo de la barrera psicológica de los cuatro millones de las antiguas pesetas y bastante bien situado frente a las berlinas más modernas. Viene equipado de serie con llantas de aleación de 16 pulgadas, control de velocidad de crucero, volante de cuero con mandos del radio-cd, climatizador de dos zonas, ABS, control de tracción TCS, control de estabilidad ESP, y airbags frontales, laterales y de cortina para las plazas delanteras y traseras como elementos principales. En unas semanas, quien desee el Toledo 2.0 TDI con el eficaz cambio DSG lo podrá solicitar por un sobreprecio de 1.431 euros.
Enrique Marco, Autocity
15 de Noviembre de 2004