Seat León FR: El rey de la jungla

Diego Zotes29 jun 2006
Llega al segmento de los compactos deportivos el representante español con más carácter, el León FR, con dos rabiosas mecánicas turboalimentadas de 2.0 litros, una de gasolina con 200 cv y otra diesel con 170 cv. ¡Alguien da más!
En tan sólo 15 días estará rodando por nuestras calles la más esperada versión deportiva FR del superventas León, que tanto éxito ha cosechado desde la primera generación y que aún se prevé mayor con esta edición. Las siglas FR significan Fórmula Racing y, con una tecnología y puesta a punto muy diferente a la de sus hermanos, se coloca dentro de la gama en el segundo escalón de máxima deportividad y equipamiento a la espera de la llegada del brutal Cupra. Aún así, la deportividad entre los más jóvenes sólo tiene un nombre, sobre todo en diesel, Seat León FR, con la probablemente mejor relación precio/prestaciones del mercado, que se quedan en 24.295 euros para el León FR 2.0 TFSI, mientras que el diesel FR 2.0 TDI asciende hasta los 24.695 euros.

a fondo :: Seat León FR 1

Como novedad absoluta se presenta con dos innovadoras mecánicas que mejoran notablemente las variantes FR de la anterior generación, una gasolina y otra diesel, que serán las encargadas de mover con alegría al nuevo León FR. En gasolina encontramos el potente 2.0 TFSI de 200 cv que ya conocemos en el VW Golf GTI y el Audi A3 TFSI, que con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos ofrece unas sensaciones muy deportivas. En diesel figura el 2.0 TDI de 170 cv con DPF conocido en su hermano Altea FR y en el nuevo Audi A4 2.0 TDI. Combinado con un cambio manual de 6 velocidades acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos, mientras el consumo es de sólo 6 litros a los 100 km. en ciclo combinado.
Frente a la competencia, incluso con los que comparte el mismo ADN como el VW Golf GTI o el Audi A3, gana por goleada en lo que se refiere a apariencia y comportamiento deportivo, gracias a la introducción de modificaciones muy significativas relativas a la suspensión, a la dirección y al tren de rodaje. Estas características combinadas con su potente motor de gasolina le permite enfrentarse con lo más radical y deportivo del segmento como el futuro Honda Civic Type-R todavía prototipo, el Renault Megane F1 Team, el Ford Focus ST, el Opel Astra 2.0 Turbo o el Toyota Corolla TTE Compressor. El diesel de 170 cv en el León solo encuentra como rival por concepto al BMW 120d de 163 cv, aunque éste con un enfoque algo menos deportivo y mucho más refinado.
Para mover al Seat León FR se han elegido dos mecánicas, una gasolina y otra diesel. En gasolina encontramos el 2.0 TFSI de cuatro cilindros con turbo e inyección directa que rinde 200 cv de potencia y un par motor de 280 Nm desde las 1.800 hasta las 5.000 rpm, que se puede combinar con cambio de 6 velocidades manual o con la automática secuencial DSG de doble embrague opcional. Con esta mecánica, el León alcanza los 229 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos en la versión de cambio manual de 6 velocidades, mientras que baja hasta una décima de segundo con el rapidísimo cambio DSG. En la práctica, este motor es todo un prodigio de fuerza en todo el cuentavueltas, entregando lo mejor de sí progresivamente entre las 3.500 y las 7.000 rpm, consiguiendo unas aceleraciones espectaculares y circular con toda tranquilidad a velocidades inmencionables. El bajo régimen es su punto débil, aunque no exagerado, como es habitual en todas las mecánicas turboalimentadas, mientras que su mayor virtud es un consumo discreto a cualquier ritmo de marcha.
Por otra parte, encontramos el diesel 2.0 TDI de 170 cv con filtro de partículas DPF, que como en su hermano Altea FR se combina con un cambio de 6 velocidades y alcanza su máxima potencia de 170 cv a 4.200 rpm y entrega un par motor de 350 Nm a 1.800 rpm, permitiendo unas prestaciones espectaculares, con 214 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos. El comportamiento se siente muy deportivo y pleno de sensaciones, aunque quizás demasiado radical en aceleración, generando algunas pérdidas de tracción que corrige fácilmente el ESP por su gran cantidad de par motor, aunque sin duda con unas suspensiones más confortables que la versión FR de su hermano Altea.
El elemento sorpresa en el apartado mecánico viene de la mano del sistema de cambio automático secuencial DSG con levas en el volante, opcional con el motor de gasolina 2.0 TFSI en el León FR. Es la primera vez que un Seat con mecánica de gasolina cuenta con una transmisión tan exclusiva como el DSG, además de incluirse también por primera vez en la historia de Seat las levas en el volante de un coche deportivo. El León FR DSG obtiene unas prestaciones aún mejores que con el cambio manual. Así, la aceleración de 0 a 100 km/h la realiza en 7,2 segundos, tardando una décima menos que con el cambio manual, mientras el consumo en ciclo combinado también es menor, quedándose en 7,8 litros frente a los 7,9 litros obtenidos con el cambio manual.
La imagen exterior del FR se diferencia mucho de la de sus hermanos de gama, asociándose inmediatamente con la de las versiones deportivas Ibiza FR y la del Altea FR. Destaca un paragolpes frontal de grandes dimensiones de tipo Seat Sport, con tres grandes aperturas de ventilación y rejilla de nido de abeja. El paragolpes trasero también es más grande y tiene la parte inferior de color negro a modo de difusor de aire, destacando el escape deportivo de doble salida y las siglas FR sobre el portón. En el lateral, encontramos los espejos retrovisores color plata típicos de las versiones FR, además de unas preciosas llantas de aleación de 17 pulgadas u opcionalmente de 18 pulgadas que dejan ver unos discos de freno de grandes dimensiones de 312 mm de diámetro ventilados delante y de 286 mm detrás, complementados con el sistema ABS con distribuidor electrónico de frenada EBD.
En el interior se ha cuidado cada detalle para que al volante siempre se respire un ambiente racing FR. Junto a un salpicadero de buena factura y unos guarnecidos comunes a toda la gama, se introducen unos asientos deportivos específicos, con las siglas bordadas en el respaldo, que sujetan el cuerpo de forma fantástica en conducción deportiva, resultando igualmente cómodos circulando de forma relajada. Los relojes del cuadro de instrumentos presentan el fondo blanco en esta versión, mientras que el volante de piel perforada y el grueso pomo anatómico, también son exclusivos y tienen el sello de FR.
El equipamiento de serie y opcional del FR en los ámbitos de la seguridad y el confort es el más completo de toda la gama actual, hasta la llegada del Cupra, con elementos de segmentos superiores como los faros Bixenon con sistema de iluminación inteligente (AFS), disponible en opción, que mejoran la calidad y cantidad de luz en cada circunstancia. La seguridad para los pasajeros es máxima con hasta ocho airbags, dos frontales, dos laterales para las plazas delanteras y las traseras y, opcionalmente, dos laterales traseros. Las cinco plazas disponen de cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje con limitadores de fuerza y las plazas laterales traseras, disponen de anclajes Isofix para sillitas de niños.
El confort se maximiza con elementos de serie como climatizador bizona, asiento del conductor regulable en altura y con apoyo lumbar, asientos posteriores con respaldo abatible en configuración 60/40, cajón debajo del asiento del conductor, elevalunas eléctricos en las cuatro ventanillas, cierre centralizado con mando a distancia, retrovisores regulables y abatibles eléctricamente, ordenador de viaje, control de velocidad de crucero, volante regulable en altura y profundidad y con mandos para el sistema de sonido, radio CD con MP3 y la entrada auxiliar (Aux-in) en la consola central para conectar fuentes de sonido externas.
Chasis optimizado
Se ha prestado especial dedicación a la evolución del chasis que sujeta tanta pasión y deportividad, empleando el famoso Chasis Ágil común a las versiones más deportivas de la marca. Se ha mantenido el esquema independiente de suspensiones, común a toda la nueva gama León, de tipo MacPherson con triángulo inferior en el eje delantero y multibrazo en el trasero, aunque aumentando la rigidez de los muelles delanteros en torno a un 12%. Los amortiguadores del FR también reciben un tarado más deportivo, como las barras estabilizadoras son más gruesas, la delantera de 23,6 milímetros y la trasera de 21,7 mm, garantizando una mayor estabilidad y aplomo en curva. En definitiva, transmite mayor deportividad que el propio VW Golf GTI del que recoge la plataforma, mostrándose más estable en apoyos al límite con unas suspensiones más rígidas y recorridos más cortos, así como unas estabilizadoras más gruesas.

a fondo :: Seat León FR 4

En cuanto a las ayudas electrónicas a la conducción, el FR dispone del programa electrónico de estabilidad ESP (desconectable) con asistente de ayuda a la frenada de emergencia (EBA) que activa los intermitentes de emergencia, control de tracción (TCS), sistema overboost de frenada, que aumenta electrónicamente la presión sobre el pedal de freno, el sistema BSW que limpia los discos de freno cuando se activa el limpiaparabrisas, el Driver Steering Recommendation, que recomienda al conductor corregir el ángulo de giro de la dirección para mantener la trayectoria cuando el ESP detecta inestabilidad en el vehículo, principalmente en tramos de firme con mala adherencia o de distinto tipo a ambos lados del vehículo.