Seat Ibiza Cupra TDI: ¡ Vaya pepino !

Diego Zotes02 jun 2004
Nunca un diesel había llegado a tal grado de deportividad. El Ibiza Cupra TDI con sus 160 caballos e impresionante par máximo supone la mayor innovación entre los pequeños deportivos en muchos años: gasta poco y va realmente deprisa.
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¡VAYA PEPINO!

a fondo :: Seat Ibiza Cupra TDI 1

El Ibiza Cupra TDI puede ser un revulsivo entre los pequeños pepinos. Con unas suspensiones y bastidor de ágil y estable comportamiento en conducción deportiva y una estética "racing" sin paliativos ofrece todo lo necesario para sacarle partido a un poderoso motor a cualquier régimen.

a fondo :: Seat Ibiza Cupra TDI 2

  El 1.9 TDI en su enésima y más radical evolución llega a los 160 caballos a 3.750 revoluciones por minuto con una cifra de par máximo de 330 Nm a 1.900 rpm. La fuerza acompaña desde medio régimen hasta la zona de potencia máxima y la respuesta se vuelve poderosa al pisar el acelerador sin que sea necesario mantenerlo en un margen estrecho de la zona alta del cuentavueltas. Es por tanto fácil de llevar deprisa porque no hace falta recurrir constantemente al cambio de marchas de seis velocidades.
Las vigorosas prestaciones, que permiten acelererar de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos al tiempo que alcanzar 220 km/h de punta; y los consumos bajísimos, 5,4 l/100km en circuito ponderado homologado, con relación a sus propias prestaciones y a rivales de talante similar, lo convertirán sin duda en uno de los coches a considerar por muchos compradores que quieren potencia y deportividad, pero necesitan también un consumo bajo por motivos de kilometraje.

Carlos Lera, Autocity
2 de Junio de 2004

DISEÑO Y EQUIPAMIENTO

a fondo :: Seat Ibiza Cupra TDI 3


Seat no se ha andado con medias tintas a la hora de vestir al Ibiza Cupra R. De hecho no aparece por ningún lado el nombre Ibiza y en su lugar cinco letras cromadas y separadas avisan del coche que se lleva delante: CUPRA. Un poco de tuning de marca que le sienta bien desde el punto de vista deportivo y que resalta el carácter juvenil del coche: nuevos parachoques y rejillas de nido de abeja, faros antiniebla, matrícula pequeña, pilotos traseros con los contornos interiores cromados, doble salida de escape (en los coches amarillos se acumulaba bastante ollín, por cierto, cosas de petroleros...), alerón superior trasero, etcétera. Solamente los pasos de rueda han quedado libres de reinterpretación.
En el interior se respeta más el aire de familia Ibiza, pero con elementos específicos donde se hacen necesarios. El volante de cuero con excelente tacto y señal superior roja de centrado, palanca de cambio y freno de mano del mismo material y costuras rojas, así como asientos con el logotipo Cupra bordado en el respaldo dan el toque deportivo.
El equipamiento de confort tampoco está nada mal: cierre centralizado por mando a distancia, inmovilizador, radio-CD con ocho altavoces, climatizador automático, ordenador de viaje, elevalunas de un solo toque y tres apoyacabezas posteriores. Además cuenta con cuatro airbags, de conductor y de acompañante y laterales. Se puede aumentar esta dotación con la inclusión de elementos opcionales como alarma volumétrica, retrovisores plegables, navegador, cargador de seis compactos, control de velocidad de crucero y pintura metalizada.
Comportamiento

COMPORTAMIENTO

a fondo :: Seat Ibiza Cupra TDI 4


Desde el primer instante de marcha se aprecia que las suspensiones son secas y deportivas. Limitan el grado de confort pero gracias a unos asientos de buen mullido se hacen soportables mientras no se circule por adoquines o zonas de badenes.
El tren delantero es cuatro milímetros más bajo y sus muelles son más blandos que en el FR para mejorar la motricidad, mientras los amortiguadores son más duros especialmente en extensión para limitar el balanceo. También se aumenta el grosor de la estabilizadora un milímetro (20 mm.) respecto al FR y los silent-blocks de anclaje del trapecio de suspensión al subchasis delantero son más firmes, lo que mejora la percepción de la adherencia. En el tren trasero los muelles son un 20% más duros y reducen la altura de la carrocería en 13 milímetros. Los amortiguadores también son específicos. Según los datos de Seat Sport el Cupra es un 15% más resistente al balanceo que el FR y un 30% más que el Sport. El agarre lateral es un 8% superior que en el FR y vira más plano. Al volante los apoyos dan mucha confianza y la precisión de las trazadas en esta toma de contacto me pareció notable. La dirección cuenta con un programa diferente en su componente electrónico para aumentar la dureza a alta velocidad.
La respuesta del motor anima a circular en marchas largas sin que por ello se pierda reactividad. Recupera en quinta e incluso sexta con suficiente rapidez y el nivel sonoro no es muy elevado en caliente. Si en un deportivo de gasolina el sonido puede resultar estimulante, en un diesel a veces es mejor amortiguarlo, aunque he escuchado algunos coches de gasóleo con escapes de carreras que a su manera suenan francamente bien. La fuerza del motor va más allá de 10 caballos extra respecto al TDI 150 cv. y da la impresión de tener bastante más "chicha" y rapidez de respuesta a cualquier régimen, y es que se ha trabajado tanto en la admisión, con un turbo que sopla a 1,55 atmósferas por 1,50 del 150 cv, el mapeado de la inyección de gasóleo y el escape.
Los frenos que equipaba nuestra unidad corresponden a una opción interesante. Se trata de unas pinzas delanteras de dos bombines que poseen muy buen tacto y según la marca mejoran la resistencia al fadding, o desfallecimiento, de los frenos por calentamiento tras un uso prolongado. En cualquier caso los frenos de serie son específicos y los discos delanteros tienen mayor diámetro que otros Ibiza, 312 milímetros. Las llantas también son de un tamaño tremendo como no podía ser menos, y sus 17 pulgadas de diámetro son ideales para dar cabida al nuevo equipo de frenos, mientras que los neumáticos (Pirelli P Zero Nero en nuestra unidad) 205/40 son justo lo necesario para el motor y el peso del coche. Eso sí, las vías se han ensanchado hasta llegar a 1.423 mm. el eje delantero y 1.412 mm. el tren trasero.
En seco las sensaciones son excelentes y las reacciones son rápidas porque al límite se va muy deprisa y el coche es relativamente pequeño, pero predecibles o cuando menos fáciles de corregir. En mojado no tuvimos oportunidad de comprobar cómo influyen los nuevos y radicales reglajes. Seguramente comportarán un tacto más delicado, aunque gracias al programa de estabilidad (ESP), el control de tracción (TCS) y los frenos dotados de ABS la seguridad será alta en cualquier caso.