Saab 9-3 Sport Hatch: Un avión en la carretera

a fondo :: Saab 9-3 Sport Hatch 1
Raúl Toledano29 abr 2009
Constituido para competir con los familiares alemanes que colapsan las ciudades españolas, el Sport Hatch puede o no agradar, pero es un coche de sensaciones, que no deja a nadie indiferente
Aparece Saab, la sofisticada marca sueca integrada en el consorcio General Motors, para sacar a la luz un sportwagon, el 9-3 Sport Hatch 2.0t XWD, que es especial lo mires por donde lo mires. Constituido para competir con los familiares alemanes Audi, BMW y Mercedes- que colapsan las ciudades y carreteras españolas, el Sport Hatch puede o no agradar, pero es un coche de sensaciones, que no deja a nadie indiferente. Y con una primera conclusión, los ingenieros de Saab no estaban excesivamente preocupados por el espacio.Sus anchuras líneas atléticas, frontal puntiagudo, luna trasera, diseño en forma de cuña- le aproximan al concepto deportivo; su giro en busca de lo distinguido, de alcanzar el segmento premium interior elegante, materiales y ajustes de alta calidad, todo pensado para que el conductor se sienta como si estuviera pilotando un avión-; y una maquinaria la unidad probada es la del motor gasolina 2.0T XWD de 210 CV de potencia- distinguida y provechosa, cierran el círculo de una marcada personalidad que provoca reacciones enfrentadas.Esculpido durante horas en los túneles del viento en busca de un chasis consistente para sus dimensiones un dato, la batalla del familiar se mantiene intacta con respecto a la de la berlina -, el 9-3 Sport Hatch no puede renegar de sus orígenes aeronáuticos, haciendo que aquél que se coloque ante el volante tenga todo a mano: una iluminación verde recorrerá todos los botones de la consola central, imitando las sensaciones de un piloto al entrar en la cabina del avión.Ligeramente menos espacioso que la berlina, el Sport Hatch está pensado desde el conductor hacia el exterior: de las plazas traseras se han olvidado ligeramente, y ya no digamos de la capacidad de su maletero, que se fija en 419 litros; por los 576 del Honda Accord Tourer, 520 del Toyota Avensis Wagon, 475 del Ford Focus Wagon o los 470 del Mercedes C Familiar. La teoría de la manta, por algún lado te va a entrar el frío: este Saab no es perfecto y su capacidad no está a la altura de su diseño innovador y estilizado.
Para evitar caer en la rutina, el wagon de Saab rehuye de las formas tradicionales. Del Sport Hatch han desaparecido las barras del techo, además de inclinar sensiblemente la luna trasera y añadir un pequeño spoiler sobre el portón trasero que le confiere un aspecto más afilado y deportivo. Más dinámico que familiar, asoma un coche de alta línea de cintura, formas suaves y unos pliegues que concluyen en una delantera que nada tiene que envidiar a los modelos más deportivos de la firma: un look" moderno para el 9-3.Michael Mauer, el responsable del diseño del coche, fue fichado por Porsche a las pocas semanas de que se filtrasen las líneas maestras del Sport Hatch. Este Saab es más Sport que Hatch. Es cierto que el Saab no se puede equiparar con los sportwagon de las marcas alemanas, siempre preocupadas al máximo en cuidar el pequeño detalle. Pero el Saab, que en precio por ejemplo supera notablemente al Opel Vectra SW, presenta con su acabado más alto, el Aero, características versátiles, como un doble suelo en el maletero que concede 20 litros más de capacidad o una banqueta delantera derecha habatible.No puede ocultar Saab su pasado aeronaútico en sus últimos diseños. El habitáculo de este Saab imita lejanamente las sensaciones que uno tiene al entrar en la cabina de pilotaje de un avión. Todos los mandos, la consola central y la instrumentalización del coche de verde fosforito- están orientados hacia la posición del conductor, que tendrá más cerca los dispositivos que más frecuentemente usará. El aspecto interior del habitáculo es acogedor, aunque sin lujos ni extravagancias.Con un portón trasero hecho de aluminio, el peso final de la carrocería según cifras oficiales- supera únicamente en 40 kilos al de la berlina. Respecto a su equipamiento, el Sport Hatch presenta muchas variaciones según el acabado. La unidad probada, Aero, es la más alta de gama, es decir que todos las facilidades faros de xenón, climatizador de dos zonas, conexión Bluetooth, asientos calefactados, limpiaparabrisas con sensor de lluvias y alarma antirrobo, volante y asientos deportivos de cuero, manejo de las funciones por reconocimiento de voz- están incluidas en un precio final que se fija en 40.550 euros. Notablemente elevado si se compara con el Opel Vectra SW (30.950 euros), de la marca más comercial de GM en Europa.

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El gran encanto de este coche al colocarse al volante es su sistema de tracción total, lo que la marca escandinava denomina XWD. Otro de los puntos a tener muy en cuenta es la suavidad en la conducción de este familiar deportivo, que es uno de los pocos turismos del mercado con un coeficiente aerodinámico nulo, es decir, la carrocería del Sport Hatch no pierde apoyo en ningún momento cuando circulamos a gran velocidad.Y es que al motor probado, un 2.0 turbo de 210 CV de potencia, se le puede exigir, apretar y acelerar a bajas revoluciones, y muestra toda su fiereza, garra y poderío más allá de las 5.000 vueltas. Su rendimiento es óptimo: tiene una punta de 235 km/h y alcanza los 100 km/h en 8,5 segundos. Evidentemente, este Sport Hatch, que se presenta con una caja manual de seis velocidades la sexta es de deshago-, obtiene unos registros de consumo elevados: 9 litros de media a los 100 kilómetros; aunque muy a la par de su competidores.De sonido algo áspero, el Saab 9-3 con carrocería familiar tiene un comportamiento muy similar al de cuatro puertas. Es un coche cómodo en cuanto a suspensiones, pero no excesivamente ágil. Todo se corrige gracias a una dirección precisa y que transmite en todo momento nuestras sensaciones a las ruedas delanteras. Siempre que sigamos el camino de la prudencia y dejemos de lado innecesarios excesos, la conducción es redonda y en ningún momento el coche es ingobernable.Conclusión final, el Saab 9-3 Sport Hatch 2.0t XWD es un coche equilibrado, a medio camino entre los familiares preocupados por conceder a sus carrocerías un aspecto deportivo, afilado y de elevadas prestaciones por ejemplo el BWM 330i Touring o el Toyota Avensis Wagon- , y aquellas marcas, Opel con su Vectra o Ford con su Mondeo, más interesadas en la búsqueda de espacios y confort. Una opción a tener muy en cuenta, desde luego.

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