Renault tendrá la red dispuesta en 2012 para atender la demanda de eléctricos:

Agencia EFE07 oct 2011
Toda la red de concesionarios de Renault en España estará ya dispuesta en 2012 para atender la demanda y servicios anexos de la gama de vehículos eléctricos que empezará a comercializar este mismo mes.

El anuncio fue hecho por el director general de Renault España, Armando García Otero, en el acto de presentación de los dos primeros modelos eléctricos de la marca del rombo: el comercial Kangoo Z.E. (Zero Emissiones) y la berlina de tres cuerpos Fluence Z.E, que ha tenido lugar en la localidad portuguesa de Cascais.

García Otero anticipó que en la actualidad un 60 % de la red de concesionarios de la marca del rombo en España puede atender con total garantía todo el proceso específico de comercialización y posventa.

La estructura comercial puesta en marcha por Renault para su gama de vehículos eléctricos, uno de cuyos modelos el Twizy se produce o en la planta de la marca automovilística francesa de Valladolid, ha contado también con acuerdos de colaboración con empresas como Acciona e Indra para el desarrollo de los sistemas de recarga.

Un pilar importante en este campo es el sistema que comercializará la marca, el denominado Wall Box, un mural de recarga con toda la información precisa para el usuario sobre esta tarea y que está homologado para ser instalado en garajes de comunidades de vecinos y en aparcamientos de empresa.

El tiempo empleado en la recarga con el Wall Box para estos dos primeros vehículos lanzados es de entre seis y siete horas (periodo coincidente con el tramo horario de madrugada, que es el de comercialización más barata de la electricidad).

En caso de no poder recurrir a este poste específico, el usuario podrá utilizar la recarga de un enchufe convencional, aunque esa labor de recarga se podrá extender durante doce horas.

García Otero concretó que la inversión necesaria para dotarse del sistema Wall Box no será superior a los mil euros.

El directivo de la marca del rombo descartó que en España pueda llevarse a efecto el sistema de estaciones Wire Drop, que permite un cambio de baterías descargadas por otras cargadas en un plazo de no más de tres minutos.

Este sistema, que operará en países como Israel, Dinamarca y Australia, supone una inversión cuantiosa, por encima del millón de euros, y no resulta rentable para las expectativas de vehículos eléctricos que ofrece España.

La estructura comercial de Renault para su gama de eléctricos pasa también por el asesoramiento a los posibles compradores sobre su perfil como usuario de este tipo de vehículos.

Adoptada la decisión de compra, técnicos de Acciona supervisarán en el domicilio la viabilidad de la instalación del Wall Box y para los servicios posventa cada concesionario dispondrá de personal especializado en vehículos eléctricos para las tareas de reparación y mantenimiento.

El primer Renault eléctrico en comercializarse en España será el Kangoo Z.E., en noviembre y, poco después, está previsto el Fluence. Para el año que viene se añadirán los otros dos modelos, el urbano Twizy y el compacto Zoe, que será el último de esta tanda, pues la marca francesa anuncia nuevos modelos a partir de 2013, aunque eludió entrar en más detalles.

Renault ya ha fijado los precios de venta de ambos modelos que será a partir de 14.000 euros el Kangoo, sin IVA y con las ayudas del Gobierno, y entre 19.800 y 20.900 euros, el Fluence, con IVA y con las ayudas administrativas.

La marca ha establecido un sistema de alquiler de baterías de 75 y 82 euros al mes para el Kangoo y el Fluence, respectivamente, con servicios de garantía y auxilio en caso de descarga en ruta.

El Fluence Z.E., ofrece una autonomía de 185 kilómetros en el ciclo mixto, mientras que en el Kangoo llega a los 170.

El vehículo comercial dispone de un motor con una capacidad energética de 44 kW, equivalente a 60 CV, y unas baterías de ion-litio ubicadas debajo del piso, con un peso de 260 kilogramos.

En cuanto al Fluence, el motor es de 70 kW (95 CV) y la colocación de las baterías (280 kilos de peso) tras los asientos traseros ha obligado a ampliar la longitud del coche en 13 centímetros y reducir la carga del maletero a 310 litros.