Prueba de Contacto BMW M4: Revolución turbo

mstraserax_08eca3650b26de85aad7f5399.jpg
David Ordás01 ago 2014
El nuevo BMW M4, denominación con la que el fabricante bávaro BMW rebautiza a la quinta generación del antes conocido como M3 coupé, supone toda una revolución en la historia de este icónico deportivo.
BMW lanzó al mercado el primer M3 en 1986, basado en el BMW Serie 3 E30, y contando bajo el capó con un brioso motor de 2,3 litros de cilindrada, 4 cilindros en línea y 195 CV. Desde entonces, el aumento en cilindrada, número de cilindros y potencia ha sido una constante en cada nueva generación del modelo más representativo de toda la gama BMW Motorsport. Al menos hasta hoy, pues si bien el nuevo BMW M4 es, con 431 CV, más potente que la generación a la que sustituye, en esta nueva versión se rompen el resto de tendencias, pues se disminuye 1 litro de cilindrada y se utiliza un motor de "solo" 6 cilindros, lo que supone una merma de un 25% de cilindrada y de 2 cilindros con respecto al BMW M3 de la cuarta generación al que sustituye.
a favor- Espectacular aspecto deportivo- Motor potente y elástico- Comportamiento más ágilen contra- Sonido motor respecto al V8- Precio excesivo
Para reduciendo cilindrada y ciclindros, mantener y de hecho aumentar la potencia, aunque sea solo 11 CV, BMW recurre, por primera vez en la historia del M3 a la magia del turbo. Reducción de cilindrada, reducción del número de cilindros y adopción del turbo parecen y son muchos cambios para el nuevo M3, que en su carrocería Coupé pasa a denominarse M4 y solo mantendrá la denominación M3 para la berlina.

mlogox_6f77f3e642600369add1bbd11.jpg

¿Como afectará esto al nuevo deportivo de referencia de BMW Motorsport? ¿Será el nuevo M3 tan gratificante en su conducción como lo eran los modelos que le precedieron? o ¿echaremos de menos sus progresivas mecánicas atmosféricas ahora denostadas por las nuevas Twin Power Turbo? Nada mejor que una prueba de contacto, en un revirado circuito, para probar, sentir y empezar a sacar nuestras propias conclusiones sobre un automóvil donde nada se ha dejado al azar.¿Nos hará el Twin Power Turbo olvidar las bondades del V8 atmosférico de la anterior generación?
En el contexto del M Drive Tour celebrado por el concesionario BMW M de Asturias, pudimos no solo contemplar por fin los nuevos M4 en acción, sino probarlos y debatir con otros propietarios de vehículos M, como es el nuevo M4 con respecto al antiguo M3. No solo eso, sino que el piloto asturiano Javi Villa nos ayudó a exprimir al máximo el nuevo deportivo, y a comprender mejor lo que cambia en esta nueva y revolucionaria generación del BMW más deseado.
Lo que más nos ha gustado 
El nuevo M4 cautiva a primera vista, todo hay que decirlo. Los chicos de BMW Motorsport han sabido hacer si cabe un vehículo más exclusivo que su predecesor, con unas formas más musculosas donde resaltan el capó, el techo de carbono y sobre todo unas aletas traseras sobredimensionadas, que además de albergar las llantas de mayor garganta y neumáticos en medida 275 de ancho, muestran a primera vista que no estamos ante un BMW cualquiera. Sin duda este nuevo M4 es a primera vista más llamativo que el anterior, aparentando ser un deportivo de clase superior, más aún si optamos por los llamativos frenos carbocerámicos opcionales que le aportan no solo una capacidad de frenada superior, sino además un aire de auténtico coche de circuito.

mblackx_2e0ca4e7f7a258bc9d04812cd.jpg

Sentarse a los mandos de estas primeras unidades del BMW M4 resulta aún más gratificante si cabe que en el anterior BMW M3, sobre todo por los nuevos asientos, que recogen mejor el cuerpo y resultan más adecuados para la conducción deportiva. El volante deportivo, las disposición de las levas del cambio DKG de 7 velocidades, sin duda la transmisión perfecta para este modelo, la colocación del resto de los mandos, todo contribuye para crear un puesto de conducción casi perfecto.
Iniciamos la marcha y nos preparamos para nuestras primeras curvas, aceleraciones y frenadas, en un revirado circuito en el que no es posible sacar todo el partido al nuevo M4, pero si es ideal para sentir las inercias y percibir cambios muy importantes con sus predecesores. Si hay algo que se nota a las primeras de cambio, y en lo que todo el mundo coincide, es que el nuevo M4 es menos "morrón", más fácil de inscribir en curvas cerradas, sobre todo cuando nos enfrentamos a un circuito de segunda y tercera velocidad como este. Aquí el esfuerzo de BMW por reducir el peso con el uso de aluminio y plástico reforzado con fibra de carbono, y el bloque de 6 cilindros en línea, más ligero que el anterior V8, se notan y hacen que el M4 sea un coche más ágil de lo que en principio pudiéramos esperar.

mfrontalapoyojavivillax_bdadaccc32025753a21f02fa0.jpg

El par disponible no solo es mayor, con 550 Nm del nuevo motor turbo frente a los 400 Nm del anterior V8 atmosférico, sino que está disponible desde revoluciones mucho más bajas, concretamente desde 1.850 rpm, lo que se nota inmediatamente. Aunque dejemos caer la aguja del cuenta revoluciones, el M4 recupera con contundencia, y aunque para los nostálgicos nunca cogerá vueltas con la progresividad del anterior V8, lo cierto es que supera las 7.000 revoluciones con facilidad, disimulando en parte su carácter turbo.El motor Twin Power Turbo supera con facilidad las 7.000 rpm
Lo que podríamos echar de menos...

Hablamos de nostálgicos, y seguramente nosotros mismos lo somos. El nuevo 6 cilindros turbo acelera más rápido, recupera mejor y tiene un sonido que ciertamente nos ha encantado, pero aquellos que hayáis probado un M3 V8 de la anterior generación, puede que echéis de menos su progresividad, su manera de coger revoluciones, y su sonido casi de Fórmula 1. Pero todo cambia, los coches modernos no suenan como antes, y los cánones de deportividad se reescriben constantemente, y si no que se lo digan a los pilotos de Fórmula 1, que tras muchos años de motores ensordecedores son ahora capaces de escuchar los neumáticos derrapar, por la menor cantidad de decibelios que emanan ahora sus motores turbo.
De lo que no cabe ninguna duda, es que la tecnología Twin Power Turbo de BMW ha llegado a los automóviles de la serie M para quedarse, y ciertamente aquellos que se resisten a las virtudes de los motores turbo alimentados, no saben lo que se pierden. Por no hablar de la mejora en cuanto a consumo de combustible, que se cifra en un 25% sobre el modelo anterior, y que con 8,3 litros homologados cada 100 kilómetros y unas emisiones contenidas en 194 gramos de CO2 para los modelos con cambio DKG, se alinéa con muchas berlinas de gasolina de potencia contenida. Esta reducción de consumo tan espectacular, ciertamente no hemos podido contrastarla como es lógico en esta primera toma de contacto, pero si lo haremos cuando en unos meses probemos este modelo a fondo. Mientras tanto os dejamos con esta espectacular galería de fotos donde podéis ver el nuevo M4 en acción: