Porsche 911 Turbo: Máquina total

Enrique Marco14 feb 2007
La “máquina total”, el “arma definitiva”, o como se le quiera llamar. Las anteriores generaciones han ido "de cine", pero esta última que se lanzó en verano, es impresionante. 480 cv, de 0 a 100 en 3,9 segundos y 310 km/h. ¡Como un F1!
El Porsche 911 Turbo es la máquina total, el arma definitiva, o como se le quiera llamar. Todas las anteriores generaciones del 911 Turbo han ido "de cine" pero esta última (997), que se lanzó el verano pasado, es impresionante. Se trata de un deportivo con pedigrí, un auténtico pura sangre super eficaz y divertidísimo; pero que combina estas virtudes con un alto grado de utilización y seguridad. Es tan excitante como los exclusivísimos Ferrari F430, Aston Martin Vanquish o Lamborghini Gallardo; más rápido y efectivo que los Jaguar XKR o Corvette C6; y más deportivo y explosivo que los BMW M6 o Mercedes CL 63 AMG. En todo caso habrá que estar atento a dos interesantes rivales que verán la luz este año -el Audi R8 y el Alfa Romeo 8C Competizione- pero el caso es que el Porsche 911 Turbo reúne una serie de características que lo hacen irresistible, un coche de colección que todo buen aficionado al automovilismo desearía tener en su garaje.

a fondo :: Porsche 911 Turbo 1

Tuvimos la suerte de haber probado el anterior 911 Turbo (996), e incluso publicamos en Autocity una prueba del clásico 911 Turbo de primera generación (930), por lo que íbamos preparados y sabiendo que este aparato nos iba a encantar. Pero una vez más, el excelente trabajo realizado por Porsche nos ha dejado con la boca abierta. Probamos la versión de cambio manual, y eso que, por primera vez en esta marca, el cambio automático Tiptronic supera sobre el papel al manual en prestaciones (3,9 segundos de 0 a 100 km/h el manual y 3,7 segundos el Tiptronic).
La única pena es no haber tenido tiempo con esta unidad para experimentarla en circuito, el único sitio donde poder exprimir este verdadero bólido, ya que en los tiempos que corren no conviene dejarse llevar por el embriagador funcionamiento de esta máquina. No obstante, del test realizado podemos extraer algunas valoraciones de este superdeportivo de tracción total que rinde nada menos que 480 cv y es capaz de alcanzar los 310 km/h. Lástima de su precio, 148.326 euros, aunque no obstante es algo inferior al de los rivales que le pueden hacer frente.
Fotos: David Arto
Espectacular y de calidad
Más de 30 años derrochando espectacularidad lleva el Porsche 911 Turbo. Desde los primeros con su aparatoso alerón trasero, todas las generaciones del Turbo se han diferenciado claramente del resto de la gama 911. Esta no iba a ser menos, y, además de los aditamentos aerodinámicos, las llantas exclusivas, el alerón o las proporciones de anchura, éste añade unos intermitentes con leds y un faldón que le da mayor agresividad si cabe. La zaga es bestial, e incluso 22 mm más ancha que la de su predecesor.

a fondo :: Porsche 911 Turbo 2

Pero en el 911 Turbo no todo es espectacularidad, sino también lujo y calidad. La sensación que da su habitáculo es la de un vehículo de gama muy alta, con cuero hasta en el salpicadero, y un diseño muy cuidado y francamente bonito, además de llevar multitud de elementos informativos.
La posición de conducción es típica de un deportivo, sentado muy cerca del suelo y con las piernas muy estiradas, pero es realmente cómodo. Eso sí, el embrague va más duro que en un coche normal, pero el cambio se maneja con dulzura y precisión. Como práctico no es mucho, pues las plazas traseras apenas sirven, y el maletero (lógicamente delantero) tiene una capacidad de sólo 135 litros.
Motor boxer de seis cilindros y 3,6 litros con turbo de geometría variable y overboost. En principio esto puede no decir mucho, pero traduciéndolo, y, sobretodo, experimentándolo, la verdad es que impresiona. Muchos coches consiguen una nota muy alta en un aspecto concreto de su comportamiento dinámico, pero lo que el Porsche 911 Turbo logra es una sucesión de matrículas de honor en aceleración, capacidad de tracción, agarre, agilidad, frenada Al buen hacer de los ingenieros en la parte chasis y mecánica hay que sumar la jugosa guinda que supone la masiva utilización de la electrónica, que permite, no sólo un resultado general fantástico, sino adecuar las reacciones del coche según seleccionemos unas u otras variables.

a fondo :: Porsche 911 Turbo 3

Comenzamos con el motor. Esta claro que 480 cv son muchos, pero si además se conjugan con un peso no excesivo (1.660 kilos) y una motricidad excelente, es cuando se registra una marca de aceleración tan brillante: 3,9 segundos de 0 a 100 km/h. Ahora bien, resulta que si entra en juego un nuevo aspecto beneficioso como la última evolución del cambio Tiptronic- todavía se logran rebajar dos décimas hasta los estupendo 3,7 segundos de 0 a 100 km/h. No hemos tenido el placer de probar este nuevo Tiptronic, pero la evolución es un hecho, ya que hasta hace 5 ó 6 años no sólo no podían igualar las cifras del cambio manual sino que en algunos modelos concretos perdían del orden de un segundo en el 0 a 100 km/h.
Otro de los argumentos de toda la vida de Porsche es el de la frenada, y en el 911 Turbo se demuestra claramente por qué la marca de Stuttgart lleva esta fama. Tienen tanto mordiente los equipos de frenos de Porsche, que la capacidad de deceleración llega un punto en el que la determina el neumático (se podrían hacer frenos todavía mejores, pero de nada serviría si el neumático no pudiera digerir tanta deceleración, ni aun con evolucionados ABS). En este caso volvemos a tener un conjunto magistral, y los equipos frenos-neumáticos obtienen un resultado extraordinario. En los frenos porque se cuenta con pinzas de seis pistones y discos de 380 mm en el tren delantero (de 350 mm en el trasero) y en los neumáticos porque monta unos generosos 305/30 ZR 19 en el tren trasero y 235/35 ZR19 en el delantero. El resultado es que cuando se pisa el freno con decisión el tirón que nos da el cinturón de seguridad es asombroso.Vamos, que no hace falta poner los opcionales y caros frenos cerámicos.
En cuanto al conjunto sistema de tracción, suspensiones y controles electrónicos de ayuda a la conducción el resultado es de los que te deja alucinado. Bien que el coche avance rápido y seguro gracias a su tracción 4x4, bien que las ayudas electrónicas corrijan un exceso de fogosidad a la salida de una curva, y bien que las suspensiones sean regulables y podamos elegir entre unas más bien firmes y otras muy firmes; pero que con las diversas selecciones de comportamiento dinámico según el pack sport chrono podamos elegir a nuestro gusto si queremos que el coche deslice poco, un poco más o todo; y que todos los elementos electrónicos se intercambien información para funcionar de la forma más efectiva parece ya casi de ciencia ficción. En definitiva, que pulsando los diferentes botoncitos de la consola podemos lograr un comportamiento a la carta.
¿Conclusión? Una efectividad total, unas sensaciones extraordinarias, y una seguridad de marcha elevadísima. De hecho, acelerar a tope en pleno apoyo a mitad de curva (momento, en el que gracias al "overboost" se llegan a aplicar nada menos que 680 Nm durante 10 segundos) y comprobar como el coche no se inmuta y se limita a incrementar rápidamente la velocidad sin desviarse ni un milímetro de su trayectoria es algo que no habíamos experimentado con ningún otro vehículo, al menos en esa medida. Sencillamente magistral. Habrá competidores que podrán ser igualmente estables y más cómodos, e incluso más indicados para carreteras amplias, pero cuando el trazado se complica y prima la agilidad, seguridad y eficacia el 911 Turbo no tiene rival.
Historia del modelo
930 (del 75 al 89)

El Salón de París de 1974 fue testigo del nacimiento de un superdeportivo que ha sido y es uno de los automóviles más deseados del mundo. El modelo inicial (código 930) tenía ya una potencia de 260 cv y podía alcanzar más de 250 km/h, acelerando de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos. Su carrocería no pasaba desapercibida debido a su característico capó delantero, las abultadas aletas y el típico alerón posterior. Con un equipo de frenos heredado de la competición y un cambio de cuatro velocidades, el Porsche 911 turbo era, sin lugar a dudas, uno de los automóviles más eficaces del mercado. También su mecánica, con un par motor de 342 Nm a 4.000rpm, sorprendía y destacaba por lograr unos valores que parecían inalcanzables para un motor sobrealimentado.

a fondo :: Porsche 911 Turbo 4

Tres años después se presentaba una evolución que introducía numerosas novedades tecnológicas, como la adopción de un intercambiador de calor. En esta ocasión, el motor de 3,3 litros desarrollaba 300cv y mejoraba la elasticidad de su predecesor, además de aumentar ligeramente las prestaciones. Esta versión se comercializó invariable hasta 1982, fecha en la que se mejoró la preparación de la mezcla rebajándose el consumo de combustible mientras que en 1986 aparecían las variantes Cabrio y Targa. El cambio de cinco velocidades llegó en 1988, pero fue en 1990 cuando el 911 turbo pasó a una nueva carrocería (código 964).
Prueba el primer 911 Turbo
964 (del 90 al 95)

Chasis de nueva estructura, frenos ABS, aletas posteriores todavía más ensanchadas o llantas de aleación de 17 pulgadas fueron algunas de sus modificaciones más destacadas. La potencia se elevó a 320 cv y las prestaciones continuaban en ascenso: 270 km/h y cinco segundos para pasar de 0 a 100 km/h. La última evolución del 911 turbo con un solo turbocompresor nació en enero de 1993. Con 3,6 litros de cilindrada y un sistema de inyección mejorado se consiguieron 360 cv. Las prestaciones evolucionaron en consonancia, se llegó hasta los 280 km/h de velocidad punta y se rebajó la barrera de los cinco segundos en aceleración de 0 a 100km/h.
993 (del 95 al 2000)

En la cuarta generación del 911 y tercera del 911 Turbo, presentada en 1995 (carrocería 993), se contaba con el mismo motor boxer de seis cilindros y 3,6 litros, pero con dos nuevos turbocompresores. El incremento de potencia fue significativo, llegando a 408 cv de potencia máxima y 540 Nm de par motor. Las dos turbinas permitían que, además del disponer de más empuje, la respuesta fuera más suave. La gran novedad de 1995 radicaba en la introducción del sistema de tracción integral del Carrera 4 con embrague multidisco viscoso, dando un paso adelante en materia de seguridad. Las prestaciones no defraudaban a nadie, acercándose peligrosamente a los 300 km/h de velocidad máxima. Antes de dar paso a la siguiente versión actual, en 1999 se cumplían los 25 años del 911 turbo, del que se habían vendido nada menos que 32.223 unidades.

996 (del 2000 al 2006)

Prueba de este modelo en 2001

Ultima evolución a 450 cv

997 (desde 2006)

Presentación