Peugeot RCZ THP 155: Coupé de batalla

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Raúl Toledano10 jul 2014
Una estética más llamativa y desprendida de cualquier parecido con el 308, dos plazas delanteras y un maletero generosos y un motor gasolina equilibrado entre prestaciones y consumos convierten a este Peugeot RCZ THP 155 en un coupé de batalla, fácil y divertido de conducir, aunque lejos de los deportivos medios de más empaque y potencia.
Saltó a la fama en 2009, cuando fue presentado mundialmente y reconocido como el automóvil más bello de aquel año, un coupé con la cabina en posición central –visto de perfil tan grande parece la zaga como el capó- y esa doble cúpula de la luneta trasera que junto a los arcos de techo -en acabado cromado es como más unidades se vendieron- lo hicieron reconocible a distancia: es el Peugeot RCZ. El reingreso de la marca del león a la categoría de los coupés medios fue un envite a los poderosos modelos del Grupo VAG -VW TT y sobre todo Audi TT- desde un posicionamiento más accesible para todos los públicos.
a favor- Conducción sencilla y confortable- Relación prestaciones/consumos- Estética muy llamativaen contra- Respuesta a bajas vueltas- Plazas traseras- Volante de serie muy grande
Casi cuatro años después, en 2013, la firma gala presentó un restyling del que pudimos disfrutar en Autocity. Después de una primera prueba de contacto, hemos tenido la oportunidad de examinar a fondo esta actualización de un RCZ que tendrá continuidad con una segunda generación basada en la plataforma modular EMP2, según acaban de confirmar fuentes de la marca. Hasta entonces, no antes de 2016, Peugeot mantiene la oferta mecánica del modelo saliente (gasolina THP de 156 y 200 cv, y el diésel HDi de 163 cv) y un diseño y un nivel de equipamiento con pequeños retoques. Además, desde este invierno comercializa la versión más prestacional y deportiva: RCZ-R (270 cv con autoblocante incluido).El diseño del frontal es lo que más cambia, más refinado y menos parecido al del anterior 308
Nos colocamos al volante del RCZ THP 155 con cambio manual de seis velocidades, cuyo atractivo precio se fija en 27.650 euros. Un coupé, que por su concepción de tracción delantera para muchos no puede ser catalogado como un deportivo clásico, fórmula que respetan los coupés ligeros Toyota GT86/Subaru BRZ con motores de 200 cv y precio de 30.900 €, o la alternativa premium de BMW, el Serie 2 Coupé (220i desde 32.900 €). Por su parte, los tracción delantera como el Hyundai Veloster o el propio VW Scirocco son aproximadamente 4.000 € más económicos.

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En este mapa de coupés del segmento C, modelos entre los 4,25 y 4,45 metros de longitud, el RCZ sobresale, además de por su notable relación calidad/precio, por una capacidad asombrosa para considerarlo como primer vehículo para dos personas: como 2+2 las plazas traseras son escuetas, pero las delanteras son tremendamente generosas y goza de un maletero de 384 litros, ampliable a 760 l. con los respaldos traseros abatidos, y una boca de carga gigante para cargar y descargar a tus anchas.Como 2+2 las plazas traseras son escuetas, pero las delanteras son grandes y disfruta de un maletero de 384 litros
Respecto a un Audi TT -su gran inspirador, dicen desde Ingolstadt-, un RCZ de nueva factura se ve poco, muy poco. Las escasas 200-300 unidades/año que se venden del León más aguerrido se debe, según la marca, a la herencia deportiva de Peugeot, una depreciación más rápida que Usain Bolt en los 100 metros lisos, y en tercer lugar un público joven –teóricamente su target- con poca capacidad de gasto y decantándose por el mercado de ocasión.
El que se vea poco, para muchos, es una vendita ventaja. Un coupé de estas proporciones tan atractivas -4,29 metros de longitud, 1,36 m de altura y 1,84 m. de anchura-, con un diseño exterior ligeramente retocado siendo más elegante y refinado -nuevos paragolpes, rejilla frontal e iluminación, incluidos los LED’s diurnos-, y detalles de mayor personalización –además del arco plateado de nuestra unidad existe uno novedoso en color negro-, le permite distinguirse un poco más que el anterior RCZ, que para muchos, visto por delante, se parecía demasiado al anterior 308. Por detrás, nada más llamativo que el difusor trasero que alberga la doble salida de escape cromada escorada al lado izquierdo y sobre la tapa del maletero el alerón trasero retráctil que puede forzarse manualmente desde el interior con un botón en la consola central.

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Por dentro, los cambios se aprecian con lupa: el recubrimiento en negro lacado del pomo del cambio o nuevas inserciones en aluminio o cuero según los packs que elijamos. Como principal novedad en el equipamiento de serie del Peugeot RCZ 2013 está la inclusión del "parabrisas acústico", que según el fabricante aísla mejor el habitáculo de los ruidos externos.Los equipamientos opcionales mejoran la sensación de calidad interior y el confort de marcha
Ciñéndonos a nuestra unidad de prueba, los equipamientos opcionales mejoraban la sensación de calidad interior y el confort de marcha. El RCZ de Autocity contaba con el "Pack Cuero Integral" que por 3.000 euros más forra de punta a punta todo el habitáculo del coche (puertas, consola, salpicadero y los asientos deportivos en piel Nappa/Alcantara), incluye los reglajes eléctricos en el asiento del conductor y la calefacción en ambas butacas; y el "Pack Vision" valorado en 950 euros por los faros direccionales, lavafaros, faros de xenón y detector de inflado de neumáticos. Elementos que se suman a otros de serie, como el sensor de parking trasero, limpias y luces automáticos, climatizador bizona, retrovisores exteriores plegables eléctricamente, o luz de cortesía en los umbrales de las puertas.

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Cargado hasta los topes, echamos de menos el "Pack Sport" (360 €) para disfrutar de una conducción más aguerrida. En la presentación del año pasado pudimos disfrutar de un volante más reducido –porque el de serie parece una paellera- , un pomo del cambio más corto y detalles más inspirativos que ayudan a la causa racing como los relojes específicos Sport y el sistema "Sound System" que a través de un conducto en el habitáculo amplifica el sonido del motor en aceleraciones.Sin el volante pequeño y el pomo del cambio más corto, la conducción más racing se complica
Con una estética imponente y un interior sin tachas, le toca el turno al motor, sobradamente conocido e implantado en varios modelos tanto de PSA como de BMW, los autores de esta obra mecánica: un 1.6 litros, con turbocompresor de doble entrada e inyección directa de gasolina. En el RCZ THP 155 responde a la potencia de 156 cv (a 6.000 rpm) y al par motor de 240 Nm (entre 1.400 y 4.500 rpm), asociado de serie al cambio manual de seis velocidades, la sexta muy larga para desahogar unos consumos que en carretera se quedan en unos meritorios 7 litros cada 100 kilómetros. La respuesta del motor es muy lineal, con unos bajos algo perezosos, pero con un régimen medio y largo con más chicha, en el que tanto el sonido como la aceleración se corresponden con el tipo de coche que conducimos: 217 km/h de velocidad punta y 8 segundos de 0-100 son sus credenciales en la ficha técnica.
El motor da lo mejor que tiene a partir de las 3.000 rpm, con una aceleración y un sonido dignos para un coupé de sus características
Pero, ¿cómo se desenvuelve en carretera?, ¿la tracción delantera disminuye las sensaciones más dinámicas?, ¿se le nota el peso?, ¿la puesta del chasis es demasiado burguesa? El RCZ THP 155 no es un coche para puristas; con esa potencia y peso (1.275 kg) tampoco creemos que pretenda serlo: aquí tenéis el RCZ-R (42.900 €). Es un buen equilibrista, porque tiene agallas suficientes y un elevado confort (a pesar de los rodillos 235/40 R19 que montaba) como para correr mucho en carretera sin amenazar una estabilidad de marcha digna de los 2,61 metros de batalla y los 1,58 m/1,59 delante de ancho de vías que presenta. En carretera revirada, el eje delantero tiende a descomponerse si forzamos la máquina (es bastante subvirador) y los frenos se fatigan con facilidad, teniendo que levantar el pie del acelerador.  Ni es un deportivo puro ni pretende serlo, sólo un bonito coupé con unos buenos caballos y una elevada estabilidad