Peugeot 807 2.0 HDI: Mil y una configuraciones

Diego Zotes07 feb 2007
En la actualidad, el monovolumen grande de Peugeot continúa con la colaboración con el Grupo Fiat y PSA Peugeot Citroën. Con un cofre de hasta 2.948 litros de capacidad, el punto fuerte de este modelo es su espacio interior.
Mil y una configuraciones
En la actualidad, el monovolumen grande de gama alta de Peugeot se llama 807, que apareció en el mercado para sustituir al ya anticuado 806 hace ya algo más de 4 años, continuando con el marco de colaboración para el desarrollo de monovolúmenes entre el Grupo Fiat y PSA Peugeot Citroën, con sus respectivos monovolúmenes denominados Lancia Phedra, Fiat Ulysse y Citroën C8. Las claves fundamentales del 807 son el espacio, la habitabilidad y la modularidad, convirtiéndose en el vehículo ideal para aquellas familias con varios componentes o para aquel usuario que necesite el vehículo para transportar con asiduidad grandes objetos. De hecho se ofrece con dos tipos de configuración de asientos, 2/3/2 y 2/2/2, lo que aumenta la modularidad interior.

a fondo Peugeot 807 2.0 HDI 1

Este 807 creció notablemente frente a su antecesor 806, alcanzando los 4.727 mm de longitud total, los 1.850 mm de anchura y los 1.854 mm de altura equiparándose, sobre todo por longitud, a tremendos modelos de la competencia como el inmenso Chrysler Grand Voyager, el más grande de los monovolúmenes de Renault, el Grand Espace, y acercándose mucho al deportivo Mitsubishi Grandis. Este gran crecimiento se hace patente exteriormente en los grandes voladizos delanteros y traseros, aprovechando más el espacio para ofrecer mayor capacidad para el transporte de pasajeros y equipaje. En la imagen exterior prima la funcionalidad, puesto que se presenta como un monovolumen alto y algo estrecho respecto a modelos rivales, algo que sin duda favorece la altura interior disponible para los pasajeros aunque no tanto a su imagen.
El diseño está muy elaborado, como es habitual en la marca del león, con un frontal muy protagonista con unos faros rasgados con modernos intermitentes integrados y el anagrama del león grande en la parrilla. El lateral llama la atención por las grandes puertas asimétricas, las traseras correderas de apertura eléctrica, que demuestran su vocación de transporte, dejando una gran superficie acristalada, la más grande de esta comparativa, que asegura una perfecta visibilidad al conductor y los pasajeros, gran luminosidad y mucha vida interior. Es un mirador rodante. La zaga permite ver unos faros verticales de gran luminosidad, un tremendo portón trasero que llega hasta el paragolpes y facilita la función de carga del maletero, pudiéndose llenar desde los 830 litros sólo en el cofre hasta los 2.948 litros si se abaten los asientos y se carga hasta el techo.
El punto fuerte del Peugeot 807 es el espacio interior, que se presenta muy amplio y diáfano con unos asientos tremendamente cómodos con apoyabrazos independientes en los laterales. En cualquiera de sus dos configuraciones (2/3/2 ó 2/2/2 asientos) el confort está garantizado para toda la familia, aunque gozaremos de mayor espacio vital si en la segunda fila llevamos sólo 2 asientos, con una gran amplitud lateral entre los pasajeros y mucho espacio para las piernas en la segunda y tercera filas, ya que se pueden deslizar sus asientos hasta 150 mm longitudinalmente. Por su configuración, la tercera fila de asientos no se puede ocultar, por lo que para suprimir esas posiciones habría que extraer los asientos completamente del vehículo, como también se puede hacer con los de la segunda fila, dejando así una superficie plana de carga.
El Peugeot 807 conjuga con maestría la máxima calidad de los acabados con una evidente funcionalidad interior, con una consola orientada hacia el conductor y el pasajero muy a la mano de ambos, con la palanca de cambios elevada, sistema de climatización y el resto de sistemas de confort en una rueda de comandos de manejo sencillo, que controla un menú con los sistemas de información, audio, navegación y telefonía. El resto de los mandos fundamentales, como el de audio y el control de velocidad están alrededor del volante, mientras el botón del control de estabilidad ESP se sitúa en la zona izquierda del salpicadero, que con su estilo panorámico ofrece varios huecos portaobjetos, con todos los testigos de la marcha como cuentakilómetros y cuentavueltas situados en la zona central superior a la vista de todos. Estos relojes muestran un color azul aguamarina de muy fácil lectura, que enmarca la pantalla de información y de los mapas del navegador. Para favorecer una elevada postura al volante, se ha ubicado la palanca de cambios en una posición elevada en la parte inferior del salpicadero. Una curiosa consola superior, tras el espejo retrovisor interior, alberga los mandos para el cierre eléctrico de las puertas correderas traseras y el cierre centralizado, así como detrás del retrovisor fotocromático encontramos un miniespejo retrovisor retráctil para el control de niños en las plazas traseras.
    Peugeot 807
Longitud:   4727 Anchura:   1850 Altura:   1854 Batalla:   283023 Boca de carga (ancho/alto):   125 cm/100 cm Altura 3ª fila al techo:   92/1,80 m Altura 2ª fila al techo:   100 cm Espacio piernas 3ª fila:   max. 125,5 cm Espacio piernas 2ª fila:   max. 40,5 Espacio piernas conductor:   53 cm Espacio piernas copiloto:   30 cm Ancho 2ª fila:   154 cm Ancho 3ª fila:   138 cm Visibilidad trasera:   109 cm/47 cm Visibilidad frontal:   138 cm/102 cm Altura ventanillas laterales:   52,5 cm Huecos portaobjetos:   14 huecos Portabebidas:   19 huecos Bandejas:   4   Entre el equipamiento de serie de nuestra unidad, con el nivel de acabado intermedio ST, encontramos una gran cantidad de elementos de lujo y confort, como los asientos en tejido aterciopelado giratorios y extraíbles, climatizador automático multizona, sistema de audio con radio CD y 8 altavoces, control de estabilidad ESP, sistema eléctrico de apertura y cierre de puertas incluso desde el mando a distancia. Opcionalmente, se puede completar este 807 con acabado ST con 6 ó 7 asientos, los delanteros pueden ser calefactables y el del conductor regulable eléctricamente, un sistema de navegación y de telefonía con control por voz en un mismo Pack que incluye un cargador de 6 CD´s y lector de MP3, además del útil sensor de distancia de aparcamiento trasero.
El propulsor elegido para nuestro análisis fue el 2.0 HDI de 109 cv con cambio de 5 velocidades, que ya ha sido sustituido por el mismo motor con algo más de potencia, aumentando hasta los 120 cv, gracias a un nuevo turbocompresor de geometría variable y un nuevo cambio de 6 velocidades, que en principio permitirá una conducción más ágil y dinámica. Con el motor anterior que entregaba 109 cv a 4.000 rpm y un par de 270 Nm a 1.750 rpm ya se movía alegremente, sin penalizar excesivamente su peso, pudiendo mover con facilidad a todos los pasajeros con su equipaje, aunque desde luego no se podían esperar unas prestaciones sobresalientes. La velocidad máxima era de 174 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h se realizaba en 13,4 segundos, aunque lo mejor eran las cifras de consumo, que en ciclo combinado se quedaba en 7 litros a los 100 km, una cifra bastante reducida, tratándose de mover 1.743 kg de peso.
A pesar del elevado peso, su estabilidad es incuestionable gracias a un chasis muy equilibrado, aunque poco rígido, con unas suspensiones McPherson en el eje delantero y una barra de torsión trasera que hacen muy bien su trabajo, aunque se muestran algo blandas y están claramente enfocadas hacia el confort. Ante reacciones inesperadas, podrá hacer su trabajo el control de estabilidad ESP, que en esta versión incluye el repartidor de frenada y el control de tracción, que es de serie en toda la gama del 807.
p>Con estas cualidades específicas para el trasnporte de pasajeros y de mercancías, lo que está claro es que no es un vehículo para realizar una conducción con aspiraciones deportivas ni para alcanzar altas velocidades. En definitiva, es la opción ideal para las familias de un alto número de componentes y, que además, les guste viajar.