Peugeot 208 GTi, al volante: Con aires de mito

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Raúl Toledano11 abr 2013
Nos ponemos al volante del nuevo Peugeot 208 GTi (22.900 euros) por tramos del Rally de Montecarlo, donde su motor gasolina THP de 200 cv y una excelente puesta a punto del chasis transforman la genética urbana del modelo convencional en una versión prestacional y efectiva, aunque sin la radicalidad del precursor de la serie: el 205 GTI
La moda de los utilitarios calientes, versiones deportivas del segmento A y B, está en auge, con una decena de modelos moviéndose en horquillas de potencias, tamaños y precios muy ajustadas. El último en llegar a finales de abril será el Peugeot 208 GTi, la versión más potente y deportiva de la gama 208 que fue estrenada a principios de 2012.
Por un precio de 22.900 euros, el nuevo Peugeot 208 GTi forma parte de una variopinta oferta que va desde su primo de grupo Citroën DS3 Racing, hasta los recientemente presentados Renault Clio RS o Ford Fiesta ST, pasando por el trío Volkswagen (Seat Ibiza Cupra, Skoda Fabia RS o Volkswagen Polo GTI), y sin olvidarnos de un veterano como el Opel Corsa OPC. Incluso rebajando la potencia, aparecen Alfa Mito QV o Suzuki Swift Sport, el último superviviente atmosférico.
En la presentación internacional el equipo de comunicación de la marca insiste en que este 208 GTi está inspirado en un mito como el 205 GTi, nacido en 1984, un año más tarde de iniciarse la comercialización del 205, uno de los modelos más vendidos en la historia del fabricante francés. Más allá de la evolución comercial que tenga este 208 GTi, entre uno y otro existen notables diferencias como consecuencia del tiempo transcurrido: por diseño (más exclusivo y menos radical este 208 GTi), por tamaño y peso (y eso que este 208 GTi sobre la báscula marca 1.160 kg, un récord entre sus rivales) y sobre todo por las ayudas electrónicas (el control de estabilidad ESP desconectable es la única cortesía ofrecida por el 208 GTi).La sofisticación del sector con la electrónica siempre presente aleja al 208 GTi de la radicalidad y el impacto que supuso aquel 205 GTi
Tras aquel 205 GTi, llegó un 206 GTi mucho menos exitoso y después un 207 que para su versión más prestacional Peugeot utilizó las siglas “RC”. Ahora es el turno del 208 GTi, más pequeño, compacto y ligero que el último 207 RC. Respecto a éste, el 208 GTi es 7 cm más corto y 5 cm más bajo, 90 kg más ligero, y con una consecuente evolución aerodinámica que mejora notablemente su rendimiento: 25 cv más de potencia y 35 Nm más de par motor.
A diferencia de su modelo matriz, el 208 GTi estará únicamente disponible con la carrocería de tres puertas a lo que suma una serie de detalles que le distinguen del resto de la gama. Para empezar el emblemático logo “GTi” en el marco cromado de las ventanillas traseras, alcanzando el montante trasero. Destaca el exclusivo ajedrezado de la parrilla frontal. También las molduras en las aletas. Y por último elementos de enfoque más deportivo y GTI como son, el sutil spoiler trasero, la doble salida de escape trapezoidal al lado derecho, o los cristales oscurecidos. De serie, los faros incluyen diodos de LED para la función de alumbrado diurno y los intermitentes.

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Por dentro, el habitáculo envuelve al conductor con más exclusividad que deportividad. Y es que aunque la posición de conducción es más baja (1 cm), los pedales y reposapiés están recubiertos en aluminio, y algunas piezas/zonas en la consola central, puertas y relojes están pintadas en un rojo sugerente; el interior se caracteriza por un ambiente altamente agradable para el día a día con el característico volante de pequeñas proporciones de la gama 208 (en esta ocasión perforado, de aro más grueso, con la parte baja achatada y siglas GTi), asientos específicos en tela y cuero que huyen de los baquet (o semibaquet) que utiliza algún rival, o un material símil cuero en la parte alta del salpicadero que incluye en la zona central la pantalla táctil a color de 7” con altas posibilidades de conectividad (Jack, USB y Bluetooth), sistema de navegación y control del asistente de aparcamiento automático.

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El motor responsable de impulsar al Peugeot 208 GTi es el 1.6 litros de inyección directa gasolina (THP) con sobrealimentación por turbo de doble entrada (Twin Scroll). Mecánica de sobra conocida en varias marcas y modelos (Peugeot RCZ THP, Mini Cooper S, Citroën DS3 Racing…) con diferentes escalones de potencia. En esta ocasión son 200 cv a 5.800 rpm y 275 Nm de par motor máximo a 1.700 rpm, poniendo el acento en la patada inicial pero también la elasticidad hasta casi alcanzar el corte de inyección. A esto se debe sumar un acortamiento de los seis recorridos de la caja de cambio manual y un sonido de escape intensificado, aunque no tan invasivo al habitáculo como ocurre por ejemplo en el Clio RS.El motor gasolina 1.6 litros turbo de 200 cv tiene patada pero también es elástico, y se apoya en una caja manual con seis recorridos acortados
Comparativas aparte, la ficha técnica de este 208 GTi presenta números muy destacables: 230 km/h de velocidad punta, 6,8 segundos en el sprint hasta los 100 km/h, y una recuperación de 80 a 120 km/h en 5ª marcha de 6,8 segundos. Ningún otro rival pesa menos, 1.160 kg, y por lo tanto es el consumo mixto homologado uno de los grandes beneficiados: 5,9 l/100 km (equivalente a 139 g/km de emisiones de CO2).
EN MARCHA
La puesta a punto del chasis del Peugeot 208 GTi ha sido magnífica, que no radical (se echa en falta un autoblocante o algún sistema adaptativo que modifique la respuesta dinámica global). Por lo demás,  se han ensanchado las vías (10 mm delante y 20 mm detrás) para dar cabida en unos pasos de ruedas sobredimensionados a unos neumáticos 205/45 con llanta de 17” y unos discos de freno ventilados más grandes y efectivos (302 mm delante y 249 mm detrás). La estabilidad de la carrocería es mucho mayor con unos muelles un 20% más rígidos, y un tarado de la amortiguación y un subchasis delantero y trasero específico. En definitiva, una configuración del chasis más deportiva que se redondea con una dirección con asistencia eléctrica optimizada (más pesada e informativa, recordando a Mini) que ahonda en el carácter neutro del coche: difícil de descolocar en los cambios de apoyo, lo que le resta una pizca de emoción en beneficio de una conducción menos brusca o extrema, a la medida de un público menos quemao que el que tenía su predecesor 205 GTi.El chasis está muy bien afinado, con una dirección muy informativa y unos frenos altamente efectivos