Opel Mokka 2012: Al volante de un nuevo SUV compacto

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Raúl Toledano22 oct 2012
Opel entra de lleno en el emergente segmento de los todocaminos subcompactos con el nuevo Mokka, un polivalente SUV de 4,28 metros de longitud que comparte plataforma y motores con el Chevrolet Trax y que ya se comercializa en España con un precio de partida de 16.525 euros.
Casi no queda un nicho de mercado que le quede por ocupar a Opel, que ambiciona con estar presente allí donde se mueve algo (poco, por la situación que atraviesa el sector), como por ejemplo el segmento de los crossover más pequeños, aquel con el que presumir de tener un pseudotodoterreno que básicamente mueves por carretera (su comportamiento no dista mucho de un compacto tradicional como el Astra, si buscas en la gama de Opel) y que por sus dimensiones es tan funcional como un utilitario (el Corsa en Opel) para moverte día a día por la ciudad.
Dicho todo esto, Opel en la primera toma de contacto con el Mokka deja clara dos cosas: una, la plataforma es nueva (“no es un Corsa más alto, aunque hereda componentes como frenos, cojinetes o torretas de otros modelos de la casa”, dicen) y dos, la calidad general y el posicionamiento de mercado del Mokka están un paso por encima del de su “gemelo” Chevrolet Trax.La plataforma del Opel Mokka es nueva, aunque algunos componentes proceden de otros modelos de la marca
ENTRE UN JUKE Y UN QASHQAI
Visto desde fuera, la panorámica exterior del Opel Mokka dice otra cosa de lo que luego comprobamos por dentro: parece un SUV más grande de lo que dicen sus 4,28 metros de longitud, 1,78 m de ancho y su altura de 1,64 metros, esas cotas que le colocan como una alternativa sobre todo del Nissan Juke, también del Skoda Yeti y Mitsubishi ASX (más testimonial son las ventas de otros “gemelos” de la categoría como son el Fiat Sedici y Suzuki SX4), y como un crossover 5cm más pequeño que el gran dominador de la categoría de todocaminos generalistas: el Nissan Qashqai.
El diseño exterior del Mokka hereda todos los rasgos característicos de los últimos modelos de Opel, añadiendo para la ocasión algunas especificaciones clásicas entre los todocaminos, como la mayor altura libre hasta el suelo, las estriberas laterales acentuadas, los raíles sobre el techo o las protecciones de plásticos recorriendo la zona inferior de toda la carrocería. Con unos neumáticos de 215/55 montados sobre unas llantas de hasta 18” (para más adelante, habrá unas de 19”), llegamos a la zaga, más neutra, que en la lejanía recuerda a su hermano mayor el Opel Antara y que soporta esa etiqueta marketiniana de “diseño musculoso y deportivo” gracias a un ancho de vías de 1,54 metros, que es una cota notable para emprender la marcha por pistas sin asfaltar.
Por dentro, el nuevo Mokka recoge todo el lenguaje instrumental (relojes, consola central, salpicadero y puertas) de los Opel Astra e Insignia, lo que acentúa una elevada calidad general que si empiezas a rascar (al tacto) queda algo mermada por ajustes como el del tapizado del techo con el parabrisas delantero. Por lo demás, la posición de conducción es elevada, con el plus de visibilidad que conlleva, y una organización de mandos destacable, tanto en la consola (donde los botones más usados quedan perfectamente al alcance) como en el volante multifunción de tres radios (y opcionalmente, calefactable, como los asientos). La pantalla central de información a color, que puede incluir el navegador, queda algo a desmano del conductor al no estar orientada hacia él y porque no queda integrada en la propia consola central, sino en la zona superior del salpicadero.

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Hablando de asientos, las butacas delanteras son amplias y muy confortables, aunque entre ellas la distancia precisamente no sobra. Y es que el espacio a lo ancho en todo el habitáculo del Mokka es algo justo, lo que repercute en unas plazas traseras aptas para cuatro y no cinco ocupantes. Por el contrario, y a diferencia de competidores como el Nissan Juke, las puertas traseras tienen un ángulo de acceso sensiblemente superior y la altura hasta el techo es su mayor virtud. Sobre los centímetros libres para estirar las piernas, los ocupantes traseros deberán rezar porque conductor y acompañante delanteros no sean jugadores de baloncesto, porque en tal caso irán encajonados. Por último, el maletero ofrece un cofre de 362 litros, con un piso de carga bajo y un notable portón que facilitan cualquier maniobra, pudiéndose ampliar hasta los 1.372 l si abatimos los respaldos traseros y cargamos hasta el techo.La altura interior del Mokka es su mayor virtud en cuanto a habitabilidad, mientras que la anchura es más justa, algo muy común en el segmento
ACABADOS Y PRECIOS
La gama queda organizada en tres niveles de acabado: el de acceso Expression, el intermedio Selective y el superior Excellence, contando con las tecnologías más importantes de la marca, todas emanadas de la cámara frontal ‘Opel Eye’: iluminación adaptativa AFL+ con luces bixenón, aviso de cambio involuntario de carril, alerta de colisión frontal inminente o reconocimiento de señales de tráfico, equipamientos completamente novedosos en la categoría. Además, en el apartado de confort destacan los asientos calefactables, la cámara de visión trasera o el navegador Navi600.

GASOLINA
Opel Mokka Expression 1.6 115 cv 4x2 – 16.525 euros
Opel Mokka Selective 1.4 Turbo 140 cv 4x4 - 21 093 euros*
Opel Mokka Excellence 1.4 Turbo 140 cv 4x4 - 21 881 euros*

DIÉSEL
Opel Mokka Selective 1.7 CDTI 130 cv 4x2 - 19 978 euros
Opel Mokka Selective 1.7 CDTI 130 cv 4x2 Automático - 21 093 euros
Opel Mokka Excellence 1.7 CDTI 130 cv 4x2 - 21 748 euros
Opel Mokka Selective 1.7 CDTI 130 cv 4x4 - 22 308 euros
Opel Mokka Excellence 1.7 CDTI 130 cv 4x2 - 22 868 euros
Opel Mokka Excellence 1.7 CDTI 130 cv 4x4 - 24 078 euros

*Su comercialización arrancará en enero de 2013
Al inicio de la comercialización habrá dos motores en liza: el diésel 1.7 CDTi de 130 cv y el gasolina 1.6 atmosférico de 115 cv (del que se espera una mínima repercusión), dejando el gasolina 1.4 Turbo de 140 cv para enero. Todas las mecánicas estarán acompañadas del Star/Stop y cajas manuales de cinco o seis velocidades (más adelante habrá una automática) de serie, pero ojo, que el gasolina de 140 cv únicamente es posible asociarlo a la tracción 4x4 (que por defecto transmite toda la fuerza al eje delantero y sólo en situaciones donde el sistema AWD detecta la pérdida de tracción por un conjunto de sensores que miden el giro del volante, la inclinación, la adherencia de las ruedas, el ángulo de guiñada o la velocidad del coche, puede repartir el par 50:50).La tracción 4x4 es del 50:50 sólo bajo demanda. Además es posible equipar un control de descenso. Por lo demás, el Mokka tiene poco de todoterreno
El motor diésel 1.7 CDTi mueve el Mokka con la suficiente agilidad para salir airoso de cualquier envite de la ciudad y moverse con entusiasmo en carretera abierta, y además ofrece unos consumos muy razonables (homologa 4,5 l/100 km), pero tiene como principales inconvenientes: su elevado ruido y la falta de empuje por debajo de 2.000 ‘vueltas’ y lo poco que estira (su par motor máximo de 300 Nm está disponible entre 2.000 y 2.500 rpm). Por su parte, el motor gasolina de 140 cv, aunque es más lineal repartiendo la fuerza, es una opción más equilibrada por respuesta, suavidad, consumos y prestaciones: su par motor es de 200 Nm entre 1.850 y 4.500 rpm, acelera de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos, su velocidad punta es de 190 km/h y sólo consume 6,4 l/100 km.

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En carretera es un coche tremendamente dinámico. Se notan las mejoras que han recibido las suspensiones, en perfecto equilibrio entre confort y deportividad, lo que permite que el conjunto de la carrocería realice unos apoyos laterales muy rápidos y al mismo tiempo filtre cualquier irregularidad del asfalto a su paso. El tacto del cambio manual es muy preciso. Quizá sea la dirección eléctrica, que en ciudad es muy oportuna, lo que nos aleje de una conducción todavía más rápida en carreteras con curva. En cuanto a su capacidad off road no podemos extraer ninguna conclusión definitiva hasta que dentro de unas semanas tengamos el coche en la redacción, pero en un primer contacto ni sus dimensiones ni la ausencia del bloqueo del diferencial (únicamente, se incluye un control de descenso) hacen presagiar que sea un triturador de caminos.En marcha, el Opel Mokka se mueve con bastante agilidad y sus apoyos laterales no son ni mucho menos malos para un coche de sus dimensiones