Opel Insignia 2014: Renovado cinco años después

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Raúl Toledano19 sep 2013
El Insignia 2014 es renovado por Opel cinco años después de su lanzamiento. No se puede hablar de una nueva generación, pero sí de profundos cambios en el habitáculo, equipamientos y motores, y modificaciones más discretas en el diseño exterior y el chasis.
Opel impulsa al Insignia, un turismo entre el segmento D y E que comercialmente se vende y diariamente se ve. Destinado tanto a flotas como a particulares, un modelo tan reconocible y con tanta presencia ha tardado casi un lustro en cambiar algo, tanto por fuera como por dentro. Manteniendo las tres carrocerías (4p, 5p, y ST), versiones eficientes (ecoFLEX) y ultradeportivas (OPC), y sustituyendo la variante campera “Cross Four” por una nueva denominada “Country Tourer”, el especial interés del nuevo Opel Insignia, disponible en los concesionarios españoles desde 25.875 euros a partir de mediados de octubre, residía en conocer las nuevas motorizaciones que montaba.
LA MISMA PLATAFORMA QUE ANTES
Viajamos a Frankfurt para conocer de primera mano las prestancias de los nuevos Insignia 2014. En suelo alemán nos recibe la estampa de la nueva familia Insignia. Que para ser justo, a primera vista, es continuista en el frontal (faros más estilizados, parrilla más ancha y baja, nuevos antiniebla) y más atrevido en la trasera, y eso que aquí simplemente se han cambiado los grupos ópticos (idénticos al Cabrio) y se ha recolocado la moldura cromada transversal que los unía. Con los mismos 4,84 metros para los 4p y 5p y 4,91 m para el familiar, el Insignia ha ganado musculatura en el tren trasero y apenas cambia de personalidad por delante, donde los últimos patrones de diseño de la marca del rayo siguen estando muy presentes.Más continuista en su parte delantera, los nuevos grupos ópticos traseros le aportan mayor musculatura y aplomo
Es en el interior donde llega el gran cambio. No a nivel de habitabilidad, donde sus cotas no se modifican: tanto montante por aquí y por allá restan centímetros tanto delante como detrás. Lo que sí varía bastante es el panel delantero, donde toda la zona de contacto conductor-máquina se ha rediseñado: volante, cuadro de instrumentos, menos y mejor organizados mandos en la consola central, y la apuesta por la digitalización con dos grandes pantallas de ocho pulgadas a color, una tras el volante que proyecta diferentes parámetros de información del vehículo, cartografía o audio (por 250 euros) y otra en la zona predominante y alta de la consola central que es táctil (con el Navi 700 cuesta 550 euros y con el Navi 900, 1.100 euros) y que puede ser gestionada de cuatro formas diferentes: pulsando en la propia pantalla, con los mandos del volante, por voz, o con el nuevo Touchpad, una especie de ratón de ordenador portátil situado en el túnel central entre los dos asientos delanteros.

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El resto de novedades en el habitáculo hacen referencia a dos nuevas terminaciones para los asientos en napal y piel que se podrán combinar con los butacones delanteros deportivos AGR (que ya se montan en el 50% de los Insignia que se venden en Alemania, según el fabricante). Las unidades de prueba que conducimos en suelo alemán van equipadas con los diferentes asistentes a la conducción (control crucero adaptativo con frenado automático de emergencia, alerta de colisión frontal, asistente de ángulo muerto o el aviso de cambio de carril involuntario) por los que Opel ha apostado en los últimos años. La principal diferencia reside en que la cámara/radar “OpelEye” que gestiona estas operaciones está colocada en una zona diferente de la parrilla delantera y cubierta sutilmente por una carcasa negra mimetizándose con la propia parrilla.Los cambios en el habitáculo son más perceptibles, sobre todo con las dos nuevas pantallas a color de ocho pulgadas
A España llegarán cuatro motores diésel, otros cuatro gasolina y una variante GLP. Comencemos por los primeros, todos basados en el bloque 2.0 CDTI, de inyección directa y sobrealimentados. El arco de potencias van desde los 120 hasta los 195 cv, correspondiente al denominado “BiTurbo” que apuesta por un sistema de doble turbo (uno más pequeño para regímenes bajos y otro más grande para altos). El BiTurbo y el escalón de potencia inferior de 163 cv se montaban en el anterior Insignia. Las novedades son los nuevos 2.0 CDTI de 120 y 140 cv de potencia, que en las carrocerías de 4 y 5p, con cambio manual y tecnología Star&Stop ajustan el consumo mixto homologado a 3,7 l/100 km (equivalentes a 99 g/km de emisiones de CO2). El par motor máximo de las cuatro motorizaciones son, de menor a mayor potencia: 320, 370, 380 y 400 Nm, respectivamente. En cualquiera de los cuatro niveles un empuje suficiente para obtener una respuesta casi inmediata, aunque algo justo por las relaciones del cambio y por el peso final del Insignia para acometer adelantamientos cortos o aceleraciones bruscas.Los nuevos 2.0 CDTI de 120 y 140 cv de potencia, en las carrocerías de 4 y 5p, con cambio manual y tecnología Star&Stop ajustan el consumo mixto homologado a 3,7 l/100 km
En gasolina, la oferta consta del 1.4 Turbo de 140 cv (vigente en el Insignia actual), los nuevos motores de cuatro cilindros, inyección directa y turbo SIDI de 1.6 y 2.0 litros con 170 y 250 cv respectivamente, y el descomunal bloque de 2.8 litros V6 y 325 cv para la variante de altas prestaciones “OPC”. Estrenado el 1.6 SIDI en el Astra, la gran novedad en la presentación era el 2.0 de 250 cv, asociado de serie al manual de seis relaciones (y opcionalmente, al automático con el mismo número de marchas). Destaca por su alto par motor de 400 Nm, por su baja sonoridad, y queda penalizado por una entrega de su potencia demasiado progresiva que tampoco juega a favor de su consumo mixto oficial: 8,3 l/100 km. Por ahorro de combustible, en ciclo de gasolina, el 140 cv es el que menos consume (5.2 l/100 km) pero al mismo tiempo es el más necesitado de caballos para el tamaño y peso del Insignia. Precisamente este 1.4 l 140 cv es la motorización elegida por Opel para montar de fábrica el Insignia GLP (Gas licuado del Petróleo), cumpliendo con la normativa de gases Euro VI.El nuevo gasolina 2.0 SIDI de 250 cv destaca por su elevado par motor de 400 Nm y su baja sonoridad
OPC aparte, la otra carrocería más especial de la gama Insignia es la nueva “Country Tourer”. Derivada del Sports Tourer, este Insignia Country Tourer es una variante campera con protecciones perimetrales de plástico negro, con una suspensión elevada que deja la carrocería 20 mm más alejada del suelo, y con el sistema de tracción total controlado electrónicamente por un embrague de tipo Haldex y un diferencial autoblocante que, junto al ESP, reparte par según las situaciones de adherencia entre uno y otro eje y entre ambas ruedas de un mismo eje. Esta variante Insignia Country Tourer en España solamente se podrá combinar con los motores diésel de 163 y 195 cv de potencia.

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DINÁMICA
Por último, Opel ha optimizado otros dos aspectos cruciales para la dinámica de su Insignia: la aerodinámica y la puesta a punto del chasis. En primer lugar, destaca el nuevo deflector activo en la parrilla frontal inferior, que según las necesidades de refrigeración del motor se abre o se cierra automáticamente, y un spoiler trasero integrado en la propia carrocería para lograr unos valores de Cx de 0,25 en los 4 y 5 puertas (0,28 en el ST); y en segundo lugar, Opel habla de que ha mejorado los amortiguadores, las estabilizadores y la dirección, disminuyendo ruidos y vibraciones, así como unos nuevos muelles, brazos de la suspensión y manguetas construidas dentro de la propia arquitectura del chasis, aumentando la estabilidad en curva.

La gama Insignia 2014 arranca en los 25.875 euros correspondiente al 4p con motor diésel de 120 cv y cambio manual

El Opel Insignia de cuatro puertas ofrece un reducidísimo valor de 0,25 Cx