Nissan GT-R: Depredador japonés

a fondo Nissan GT-R 1
Diego Zotes22 dic 2010
Llama la atención en todo, con una carrocería muy musculosa, un interior impecable de carreras y unas prestaciones sobrenaturales.
A fondo
-Diseño impresionante, exclusivo y aerodinámico
-Motor y prestaciones estratosféricas
-Habitáculo ergonómico y acabados exquisitos-Consumo de combustible alto
-Rumorosidad mecánica general
-Transmisión brusca al iniciar la marchaEl Nissan GT-R es uno de los deportivos del momento, con una imagen sobrecogedora y capaz de regalar unas sensaciones de conducción únicas propias sólo de superdeportivos de élite, a un precio nunca visto en el segmento de ¡90.790 euros!

Tras una agónica espera, hemos podido probar una de las últimas obras maestras del automóvil, uno de los pocos automóviles capaces de plantar cara y sacarle los colores en casi todos los trazados a superdeportivos como el Ferrari F430, el Lamborghini Gallardo, el Maserati GTS o a todo un Porsche 911 Turbo y pueden considerarse un deportivo para todos los públicos por un precio mucho más ajustado que aquellos. Hablamos ni más ni menos que del brutal Nissan GT-R, el sucesor del coupé japonés Skyline GT-R con una gran tradición entre los amantes de los coches deportivos que por fin llega a nuestro país para hacer las delicias de aquellos que buscan unas prestaciones sobrenaturales con una relativa funcionalidad.
a favorDiseño impresionante, exclusivo y aerodinámicoMotor y prestaciones estratosféricasHabitáculo ergonómico y acabados exquisitosen contraConsumo de combustible altoRumorosidad mecánica generalTransmisión brusca al iniciar la marcha
El Nissan GT-R es un deportivo que aúna magistralmente las máximas prestaciones y velocidades de vértigo con una gran facilidad de conducción en cualquier trazado o carretera, independientemente de su estado, además de presumir de entregar unas sensaciones únicas y ostentar la mejor relación precio/producto en un deportivo de este calibre.

a fondo Nissan GT-R 2

Motor y comportamiento
Lo más destacado del GT-R, a parte de un diseño exterior ultramoderno con un coeficiente aerodinámico ejemplar de 0,27 Cx, una musculatura anabolizada y un interior de carreras muy deportivo cuyo cuadro digital multifunción táctil parece extraído de un juego de la PlayStation, diseñado por la empresa Poliphony Digital, la creadora de los exitosos juegos Gran Turismo, es su estratosférico motor V6 de 3,8 litros sobrealimentado por doble turbocompresor que desarrolla unos impresionantes 485 cv de potencia a 6.400 rpm que entrega de forma muy elástica y dosificada y un par motor máximo demoledor de 588 Nm que mantiene de forma constante desde las 3.200 rpm hasta las 5.200 rpm. Toda esta fuerza es transmitida mediante la nueva caja de cambios automática secuencial de doble embrague de 6 velocidades superrápida montada en una estructura transaxle sobre el eje trasero denominado ATESSA E-TS integrado con un diferencial trasero de deslizamiento limitado y el control de tracción que consiguen un excelente reparto de pesos y un comportamiento dinámico impecable. En condiciones normales circula en tracción trasera al 100%, pudiendo transferir automáticamente al eje delantero hasta un 50% del par para maximizar la tracción en conducción rápida y sobre suelo deslizante. Este impresionante motor convierte al GT-R en el modelo de Nissan fabricado en serie más potente de la historia."El GT-R tarda 3,5 segundos en alcanzar los 100 km/h en sólo 3,5 segundos y llega hasta los 310 km/h"El GT-R tarda 3,5 segundos en alcanzar los 100 km/h en sólo 3,5 segundos y llega hasta los 310 km/h
Con estas excelentes cualidades, las prestaciones del GT-R son de ensueño, con una radical aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 3,5 segundos y una velocidad máxima sin limitar de 310 km/h, cifras propias de circuito de un GT de carreras. Evidentemente los consumos se ven bastante penalizados como es de esperar, con un consumo de 12,1 litros a los 100 km en ciclo combinado según datos oficiales y unas emisiones de C2 homologadas de 298 gr/km. El exquisito cambio de doble embrague rapidísimo se puede utilizar en modo automático, que siempre busca optimizar el consumo, o en modo manual sólo manejable con las levas del volante. Cuando seleccionamos la posición deportiva R del cambio, tanto en modo manual como en automático los cambios se engranan aún con mayor velocidad.
Sobre la marcha, el GT-R con su ligera carrocería realizada en aceros aligerados, aluminio y fibra de carbono es aplastante respecto a cualquier otra máquina, con una entrega de potencia que desafía a las leyes de la gravedad y pone a prueba la fuerza física y la resistencia del cuello del conductor a las fuerzas G, dato que por cierto indica la pantalla central de la consola, absolutamente personalizable para que no se escape ningún dato mecánico. La única sensación extraña que hemos encontrado, es que debido a tanta fuerza que deben sorportar sus transmisiones, al arrancar es imposible evitar un descarado campaneo longitudinal muy incómodo de su carrocería. Una vez se inicia la marcha todo es suavidad y precisión, aunque al volante se puede percibir la gran fuerza que aguarda nuestra orden al acelerador.
Para conseguir una conducción a la carta, el conductor puede actuar voluntariamente sobre un tres parámetros fundamentales que afectan directamente al comportamiento dinámico. Sobre la suspensión Damptronic pilotada electrónicamente realizada por el especialista Bilstein, con un triple modo que va desde el Comfort hasta el modo R más deportivo, sobre la inmediatez de la caja de cambios para hacerla más o menos rápida, con los modos R, Normal y Snow, y sobre el evolucionado control de estabilidad y tracción VCD-R, con modos R, Normal y Off o desconectado, para adecuarse al tipo de conducción que buscamos. Por ello, hay que destacar que el GT-R puede ser conducido con total comodidad y confort entre el tráfico urbano a velocidades medias, con lo que se adapta perfectamete a todos los públicos. La máxima seguridad la ponen su sistema de frenos exclusivo derivado de la competición elaborado por Brembo, con unos impresionantes discos delanteros y traseros flotantes ventilados y perforados de 380 mm de diámetro mordidos por pinzas monobloque de 6 pistones de la serie oro delante y de cuatro pistones detrás.

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Diseño y equipamiento
El aspecto exterior del GT-R es claramente japonés, con una imagen casi robótica que da respeto observar de cerca, muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en los superdeportivos. Su línea lateral, con nada menos que 4,65 metros de longitud, es lo que más impresiona a primera vista, con unos trazos esculpidos y muy marcados que moldean las aletas y las puertas transmitiendo un gran dinamismo y potencia. Presenta una silueta muy musculosa y una línea de cintura elevada hacia la zaga que dibujan una forma afilada puramente deportiva. La zaga ostenta el mayor peso del conjunto, con una trasera pesada y envolvente con cuatro grandes faros circulares de gran iluminación y coronada por un alerón sobre la tapa del maletero y por las más grandes salidas dobles de escape que jamás se hayan visto en su parte inferior, encargadas de emitir un sonido ronco y delirante a alto régimen. El frontal sin embrago se muestra más liviano aunque también ostenta una anchura exagerada en los laterales por sus tremendos pasos de rueda. Éstos albergan unas impresionantes llantas de multirradio de 20 pulgadas con neumáticos de hasta 285 mm en el eje trasero y de 255 mm en el delantero. Una pequeña muestra de todo su potencial...
Como buen coche japonés, nada más subirnos al interior nos sentimos como en un coche de competición con un enfoque muy funcional, con cantidad de mandos de confort y de modificación del comportamiento del coche en la columna central del salpicadero enfocada hacia nosotros y enmarcada en un elegante aluminio pulido. El túnel central prominente continúa la consola central y parte el habitáculo en dos, destacando ahí el botón de arranque del motor en color rojo y la palanca del cambio baja en el centro. Pero lo que más llama la atención son los impresionantes asientos deportivos de tipo backet realizados en una combinación de ante y piel con regulación eléctrica que brindan una impresionante sujeción lateral, así como en las plazas traseras deja dos asientos individuales bastante amplios para dos pasajeros medianos. El espacio de maletero es muy amplio para este tipo de coche, con 315 litros de capacidad bien distribuidos. El cuadro de mandos frente al conductor va solidario con el volante, como en su hermano 370Z, y presenta dos grandes relojes analógicos presidido por el cuentavueltas con una pequeña pantalla digital y el de la velocidad a la izquierda en un segundo plano, y tres pequeños indicadores a escala de aquellos con datos como el indicador digital de marcha engranada, la temperatura del agua y el nivel de combustible. Todos los relojes están biselados con el mismo aluminio pulido de la consola transmitiendo sofisticación y vanguardia.

a fondo Nissan GT-R 4

Entre el equipamiento de serie de nuestra versión Premium Edition básica no faltan elementos como el cambio automático de doble embrague, la tracción integral, la suspensión Damptronic controlada electrónicamente, climatizador bizona, el sistema de audio de alta calidad Bose con 11 altavoces y sistema de navegación integrado con pantalla táctil de gran tamaño y varias pantallas para gran cantidad de datos del ordenador de a bordo, de hecho el más completo que hemos visto hasta la fecha, control de estabilidad, faros de xenón, alarma, sensor de limpiaparabrisas y de encendido de faros, asientos de tipo backet de competición realizados en ante o semicuero y con regulación eléctrica de los delanteros e individuales los traseros, llave inteligente de apertura y arranque, llantas de aleación de 20 pulgadas.
Por todo esto, el nuevo GT-R es un digno heredero de la legendaria estirpe de superdeportivos japoneses que llevan ese ilustre apellido. Y no sólo por la continuidad de una estética inconfundible, sino por una deportividad inherente capaz de poner los pelos de punta a cualquier conductor con aspiraciones de piloto