Nissan 370Z Roadster y 370Z Coup: Arma japonesa al descubierto

Diego Zotes11 ago 2010
Las dos versiones del 370Z, Roadster y Coupé, muestran unas cualidades dinámicas sorprendentes, unas calidades desconocidas en su antecesor y un motor excitante, rápido y lleno de potencia.
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p> El vehículo elegido para esta excitante prueba es la recién llegada versión Roadster del deportivo 370Z de Nissan, la versión cabrio con techo de lona de apertura automática derivada del 370Z Coupé, que desde su lanzamiento ha supuesto el mayor cambio respecto a su predecesor 350Z que se presentase allá por el año 2003 y relanzase la saga de los deportivos Z. No es una simple actualización, sino que se ha modificado en profundidad desde el diseño hasta el chasis y el bastidor, pasando por una importante evolución del motor, que ahora entrega más potencia y par logrando mejores prestaciones.
p>La característica fundamental de este 370Z Roadster es que sus prestaciones son de auténtico deportivo con el atractivo añadido del techo de lona plegable automáticamente en tan sólo 20 segundos de principio a fin. Respecto a la anterior generación presenta una carrocería de diseño mucho más dinámico y agresivo, más ligera, ágil y corta, lo que le concede unas prestaciones mejoradas para ensombrecer a los deportivos de más talla del segmento, como el Porsche Boxster S, el BMW Z4 3.5i o el Audi TT RS, todos de origen alemán. Además la relación de su precio/prestaciones es inigualable por cualquiera de sus rivales, puesto que cuesta 55.450 euros en su versión de acabado superior con cambio automático de 7 velocidades, pintura Anti-Scratch y una elegante capota color Burdeos.
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Entre los elementos deportivos más destacados encontramos los nuevos faldones delantero y trasero, más prominentes y con grandes aberturas para la refrigeración, unos faros en forma de boomerang más agresivos, un capó con nervaduras centrales muy marcadas, un sistema de escape doble trasero separado enmarcado por un aerodinámico difusor y unas impresionantes llantas de aluminio forjado opcionales de 19 pulgadas pulidas en color titanio con neumáticos deportivos de 245 mm delante y 275 mm detrás. La capota de lona con luneta de cristal se integra a la perfección sobre la carrocería, en nuestro caso con un color burdeos opcional algo más claro que el de la carrocería para hacer contraste, consiguiendo una estética tan atractiva cerrada como abierta.
El interior del 370Z resulta impresionantemente ergonómico, con una comodidad destacable para sus dos posibles pasajeros y unos acabados realmente refinados y de gran calidad percibida. Los asientos deportivos regulables eléctricamente sujetan el cuerpo a la perfección tanto en la zona inferior de las piernas como lateralmente y están realizados en una combinación de piel y tela enrejillada con sistemas de ventilación y calefacción, resultando de lo más confortable y cómodo conocido en cualquier segmento y más entre los deportivos de su especie. Desde el sistema Nissan Connect en la nueva consola central forrada en piel se pueden manejar todos los datos telemáticos del coche, como el ordenador de a bordo, el sistema de telefonía, el de audio y el de navegación, todo ello de serie. La capota se abre y se cierra mediante un botón en el túnel central con dos sencillas posiciones y en tan sólo 20 segundos.
El atractivo cuadro de mandos, que se mueve solidario con el volante para garantizar siempre la mejor visualización por el conductor, muestra las revoluciones del motor en primer término en un reloj de grandes dimensiones. El conductor siempre puede estar al corriente de la situación mecánica mediante los tres indicadores de niveles ubicados en la zona superior de la consola central, donde figuran el medidor de la temperatura del aceite, el de la carga de la batería y un reloj con números en grandes dimensiones. Al ser un cabrio, el espacio que ofrece para el maletero es como siempre bastante escaso aunque algo mayor y con mejor acceso, llegando hasta los 140 litros repartidos de forma uniforme. Además incorpora dos nuevos huecos tras los asientos delanteros, perfectos para dejar objetos de pequeño volumen y uso frecuente.
Entre el equipamiento de serie no falta el sistema Nissan Connect que aúna todas las funciones multimedia como el sistema de audio digital, el de telefonía, el de navegación y el ordenador de a bordo, sistema de acceso sin llave Nissan Intelligent Key, llantas opcionales de 19 pulgadas, faros bi-xenón con encendido automático, climatizador, asientos de tapicería mixta en piel y tela con regulación eléctrica ventilados y calefactados y pedales de aluminio.
Motor muy refinado, potente y fiable
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El chasis también ha incrementado su rigidez para soportar la potencia extra que entrega su nuevo propulsor, combinado con un importante trabajo de reducción de peso con piezas de aluminio como el capó, las puertas o la tapa del maletero para conseguir mayor dinamismo, así como reforzando consecuentemente toda la zona del parabrisas delantero y los largueros exteriores del chasis para concederle más resistencia ante impactos.
El comportamiento más noble y de fácil conducción que siempre ha caracterizado a la gama Z, a pesar de ofrecer unos motores superpotentes con propulsión trasera, se debe fundamentalmente a una exquisita regulación de la suspensión, independiente en ambos trenes, que opta delante por un doble triángulo para sustituir al multibrazo inferior del 350Z y detrás por un sistema multibrazo, ambos con sendas barras estabilizadoras así como estabilizadoras de refuerzo en las torretas de la suspensión delantera y trasera que le otorgan una gran rigidez de carrocería. En la práctica la conducción es súmamente sencilla y fácil cuando se quiere circular rápido, el cambio automático es muy rápido y la dirección muy directa y precisa, mientras también te permite conducir de forma suave con la máxima comodidad. La frenada se confía a cuatro discos ventilados de grandes dimensiones.
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p> Estéticamente el 370Z Coupé presenta mayor empaque que su predecesor con unas líneas más marcadas y afiladas y unas dimensiones más compactas que potencian su anchura y volumen. El habitáculo de esta versión Coupé carga el peso en la zona trasera, el centro de gravedad es aún más bajo y con la caída del techo hacia la zaga al estilo del tremendo GT-R se abalanza sobre el morro alargado, como si se catapultase hacia delante para devorar el asfalto. La zaga, que supone el mayor cambio, se percibe más voluminosa al estilo de su eterno rival Porsche 911, con unas aletas notablemente sobredimensionadas y un alerón que corona el conjunto consiguiendo una imagen sobrecogedora. Como en el Roadster, presenta paragolpes delantero y trasero más prominentes con grandes aberturas de ventilación muy agresivas y un difusor que alberga el sistema de escape doble, los modernos faros de estilo boomerang con iluminación por xenón y unas llantas de aleación de 19 pulgadas con efecto titanio.
p>El interior también biplaza se presenta muy parecido al de su hermano abierto, aunque los asientos tienen una forma algo más envolvente, con estructuras de sujeción lateral más acentuadas, y realizados en tapicería mixta aunque en piel y Alcántara en la zona central, además de que no están ventilados pero si calefactados. Como en todos los 370Z la ergonomía es el plato fuerte, con cantidad de regulaciones eléctricas que brindan con facilidad la posición perfecta y ponen al alcance de la mano todos los mandos. El maletero por su parte, que se abre con portón, ofrece bastante más espacio llegando hasta los 235 litros ya que no tiene que albergar ninguna capota, aunque sí se ve penalizado por los refuerzos de torretas de la suspensión trasera.
p>Una ligera diferencia con el Roadster es que su motor V6 de 3.7 litros entrega 331 cv subiendo con facilidad hasta las 7.000 rpm, con una entrega de potencia muy progresiva pero contundente a la mínima insinuación sobre el acelerador. Además, combinado en esta ocasión con el cambio manual de 6 velocidades, probamos el primer sistema de control sincronizado del cambio SynchroRev Control que en el modo Sport hace la función automática de doble embrague al bajar marchas. Esta combinación nos permite disfrutar de una gran suavidad y de unas aceleraciones impresionantes, puesto que esta versión cerrada consigue los 100 km/h en sólo 5,3 segundos y alcanza los 250 km/h de velocidad máxima limitada electrónicamente. El consumo, según datos oficiales, lo cifra en 10,5 litros a los 100 km en ciclo mixto.