Mini Cooper: Leyenda divina

Diego Zotes21 dic 2001
Aunque sigue fabricándose en Inglaterra, sólo la marca es herencia directa del mítico Mini Cooper que arrasó en los años 60 y 70 en los rallyes de todo el mundo y las calles de media Europa (la otra media iba en Fiat 500 o Seat 600). Diseñado originariamente por Sir Alec Issigonis, ese Mini se convirtió rápidamente en todo un símbolo, tanto por resultar un vehículo económico e ideal para las grandes ciudades como por ser un verdadero trueno invencible en sus versiones deportivas. La más laureada, la que en 1961 puso a punto John Cooper, es la que hoy en día sirve de estandarte al nuevo Mini, por cuyas venas corre la sangre germana de BMW.
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LEYENDA DIVINA

a fondo :: Mini Cooper 1

Asegurado su porvenir en manos del Grupo BMW, el Mini de 2001 es un desafío al corazón. No enamorarse a primera vista de este delicioso modelo resulta imposible. Una vez probado, amor trocará en pasión.
Aunque sigue fabricándose en Inglaterra, sólo la marca es herencia directa del mítico Mini Cooper que arrasó en los años 60 y 70 en los rallyes de todo el mundo y las calles de media Europa (la otra media iba en Fiat 500 o Seat 600). Diseñado originariamente por Sir Alec Issigonis, ese Mini se convirtió rápidamente en todo un símbolo, tanto por resultar un vehículo económico e ideal para las grandes ciudades como por ser un verdadero trueno invencible en sus versiones deportivas. La más laureada, la que en 1961 puso a punto John Cooper, es la que hoy en día sirve de estandarte al nuevo Mini, por cuyas venas corre la sangre germana de BMW.

a fondo :: Mini Cooper 2

El Cooper original nació con un escueto propulsor de 997 cm3 y 55 CV, que dejó paso a un 998 cm3 de igual potencia. La versión Cooper S, utilizó un motor de 1.075 cm3, para acabar en el 1.275 cm3 con 68 CV que ha sido la base de las últimas generaciones del Mini clásico, cuya producción cesó definitivamente en 2000.
Ernest Viñals, 26 de Noviembre de 2001.
Posicionamiento
CAMBIO DE STATUS

a fondo :: Mini Cooper 3

Visto el tramo de precios al que se encarama el nuevo modelo (el Mini One básico cuesta 2,6 millones de pesetas), resulta innegable que el Mini-BMW ha perdido el carácter de vehículo sencillo y modesto que le caracterizó en su vida anterior. A pesar de ello, su parecido estético con el clásico británico, 42 años después de su nacimiento, es incuestionable, gracias al duro trabajo de los diseñadores para conseguir una línea exterior de gran modernidad pero que rezume tradición por los cuatro costados. El clásico ha dejado su huella en el nuevo en los cromados, la forma de pilotos y faros, en las combinaciones de color (carrocería roja y techo blanco) y en ese gran apellido automovilístico estampado en su portón trasero: Cooper.
En el interior, la leyenda queda revestida de nuevo por lo moderno. Como un guiño al clásico, el reloj central de generosas dimensiones alberga velocímetro, temperatura del agua y nivel de combustible, junto a varios testigos y cuentakilómetros. La consola central contiene sistema de sonido y de climatización y una preciosista batería de interruptores que parece directamente sacada de las primeras series del Mini o, incluso, del cuadro de mandos de algún avión de la RAF británica. Tanto diseño tiene también su lado menos favorecido, y en el caso del Mini es la falta flagrante de practicidad: faltan huecos para dejar el equipaje de bolsillo habitual.

a fondo :: Mini Cooper 4

KART CON MATRÍCULA Y PILOTOS

a fondo :: Mini Cooper 5

En cualquier caso, el nuevo Mini verdaderamente demuestra tenerlo todo y muy bien puesto cuando decidimos fisgonear en la pátina de viejas glorias que lleva impreso el logotipo del volante y sin compasión nos adentramos en una carretera de montaña. El comportamiento es simplemente perfecto: deportivo en grado sumo, infalible, divertido y, a pesar de todo ello, muy domable, extremadamente seguro, noble.
Las ruedas de 16 pulgadas y 195 mm situadas en los cuatro extremos de la carrocería, una anchura de vías extraordinaria y la potencia de un portentoso sistema de frenado son la fórmula adecuada para volver a sentar cátedra en lo que a vehículos deportivos se refiere. Y aunque los 115 CV del motor 1.6 que monta no parecen pocos, habrá que prestar especial atención al nuevo Cooper S con 163 CV recién lanzado. Reverdecen los laureles para el Mini.

a fondo :: Mini Cooper 6