Mercedes ML63 AMG: En abril con 525 cv

a fondo Mercedes ML63 AMG 1
Enrique Marco16 nov 2011
La división deportiva de Mercedes, AMG, da vida a una nueva criatura: el todopoderoso ML63 AMG, que late al ritmo de su poderoso motor V8 biturbo, con prestaciones más propias de un circuito que de su inicial espíritu campero
Novedad
Ya lo anunciamos cuando probamos el nuevo Clase M, y ahora estamos en disposición de dar toda la información: el ML63 AMG llegará en abril de 2012, tendrá 525 cv y reducirá los consumos drásticamente respecto a su predecesor. Esta versión deportiva coronará así la gama del SUV de lujo de Mercedes, que hasta ahora tenía en el ML350 de 306 cv a su máximo exponente, pues, como informamos en el momento de su lanzamiento, en esta generación no habrá un ML500 para Europa. De esta forma, el Mercedes ML63 AMG se convertirá en un duro rival para el BMW X5M y para el Porsche Cayenne Turbo, sus dos principales rivales.
Al igual que las últimas realizaciones AMG, el ML63 deja de lado la mecánica atmosférica de mayor cilindrada para confiar en el V8 Biturbo de 5.461 cc. Los resultados hablan por sí solos, y tanto las prestaciones como los consumos mejoran de forma espectacular, fijándose ahora la cifra de aceleración de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y el consumo medio en 11,8 litros cada 100 km. Y es que el nuevo motor sobrealimentado desarrolla nada menos que 700 Nm de par y va asociado a una caja de cambios automática 7G Tronic debidamente puesta a punto, que además incorpora el sistema de arranque y parada Start&Stop. Todavía existirá una opción más potente, pues el "AMG Performance Package", opcional y por un coste de unos 8.000 euros, elevará la potencia a 557 cv y el par a 760 Nm, lo que le permitirá bajar en acaleración a 4,7 segundos.
Estéticamente su carrocería resulta bastante moderada para el poderío que esconde, ya que únicamente unos discretos aditamentos aerodinámicos, la cuadruple salida de escape, las llantas de aleación de 20 pulgadas con neumáticos 265/45 R20 (opcionalmente 295/35 R21) o las inscripciones “AMG” y “V8 Biturbo” le identifican. Lo mismo sucede con el interior, que incluye un amplísimo equipamiento y algunos detalles más deportivos, aunque sin estridencias.
Un aspecto que ya probamos en la toma de contacto con el nuevo ML y que puede encajar a la perfección con esta versión AMG es el sistema de estabilizadoras activas Active Curve System, mediante el cual el vehículo proporciona un comportamiento muy efectivo y deportivo prácticamente carente de balanceos y cabeceos. A falta de probarlo en el AMG, es un elemento que le puede permitir destacarse de la escasa competencia. Por lo demás, en su equipamiento no falta nada de los últimos sistemas de seguridad presentados en los últimos modelos de la firma de la estrella, así como unos frenos más grandes y capaces (discos de 390x36 delante y de 345x26 detrás).
Con este nuevo modelo que llegará en abril por un precio similar al de sus rivales (algo más de 120.000 euros), Mercedes continúa su saga de SUVs de lujo de altas prestaciones. Fue el primer ML 55 AMG de 1999 el pionero, el cual contaba con un motor de 347 cv y del que se vendieron 11.000 unidades. Más éxito tuvo la segunda generación del ML63 AMG de 510 cv, que estuvo a la venta hasta hace unos meses y del que desde 2005 se vendieron 24.000 ejemplares. Ahora le toca el turno a esta tercera generación, que en la versión deportiva AMG se rinde a los encantos de las mecánicas sobrealimentadas.