Mercedes Clase SLK: Mejoras estéticas y mecánicas

Enrique Marco26 dic 2007
El pequeño roadster de Mercedes recibe cambios notables. Presenta un frontal más agresivo, la máxima tecnología telemática e importantes aumentos de potencia, hasta los 184 en el 200K y hasta los 305 cv en el 350 V6.
Mercedes Benz presenta retoques estéticos, mecánicos y de equipamiento en su roadster de techo duro SLK. Se trata del primer cambio de esta segunda generación del biplaza alemán, que salió al mercado en marzo de 2004 con el objetivo de continuar el camino de éxitos de la primera generación (de 1996 a 2004 vendió 310.000 unidades). Los nuevos modelos se esperan para abril de 2008, y serán las versiones SLK 350 y SLK 200 Kompressor las más beneficiadas.

a fondo Mercedes Clase SLK 1

En principio, el elemento más diferenciador de los nuevos SLK es el spoiler frontal, ahora dividido en dos partes. Más discretos han sido los cambios en las intermitencias de los retrovisores, el difusor trasero, las salidas de escape o los grupos ópticos. También el interior recibe el interior, aunque igualmente discretos. Algo más de equipamiento de serie u opcional, sobre todo en los elementos telemáticos, caracterizan al nuevo SLK; pero la nueva opción más importante es del campo técnico: la dirección de asistencia variable. Con esta nueva función, se gana en precisión y diversión al volante, para hacer al nuevo SLK todavía más deportivo.
Y hablando de mecánica, de los cuatro motores disponibles dos incorporan interesantes evoluciones. Queda como hasta ahora el SLK 55 AMG de 360 cv, y el SLK 280 de 231 cv tan sólo mejora ligeramente en consumos y emisiones; pero las otras dos versiones experimentan importantes beneficios. Comenzando con el modelo de acceso a gama, el SLK 200 Kompresor, se pasa de 163 a 184 cv (como el nuevo Clase C), a la vez que aumenta el par en 10 Nm para llegar a 250 Nm, disminuye los consumos sustancialmente hasta los 7,7 l/100 km de media y baja de la barrera de los 200 g/km en emisiones de C02, para fijarlas en 182 g/km.
Pero si el cuatro cilindros sobrealimentado sale beneficiado de esta evolución, más lo hace el V6 del modelo SLK 350, el cual gana nada menos que 33 cv para llegar hasta los 305 cv, mejorando su par en 10 Nm para alcanzar 360 Nm a 4.900 rpm. Además, las emisiones de CO2 bajan, y el consumo, dependiendo de si utiliza el cambio manual o el 7G-Tronic, se reduce en torno a un litro cada 100 km: ahora 9,5 l/100 km de media con cambio manual y 9,2 l/100 km con el automático. Así las cosas, el Mercedes SLK de 2008 tiene más y mejores atributos para pelear con sus rivales más fuertes: Audi TT Roadster, BMW Z4 o Porsche Boxster principalmente.