Mercedes Clase S Cabriolet: El retorno del gran cabrio alemán

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Raúl Toledano02 sep 2015
Mercedes recupera una versión cabriolet del Clase S 44 años después. Su techo es de lona y se puede accionar automáticamente y en marcha. Cuenta con dos motorizaciones, una desarrollada por AMG de 585 CV de potencia que acelera de 0 a 100 en menos de 4 segundos.
Un descapotable basado en el buque insignia. Un Clase S conducido a cielo abierto. Y con capota de lona retráctil, y no techo duro, como sello de elegancia clásica entre los automóviles más exclusivos y deportivos del planeta. Así es el Mercedes Clase S Cabriolet, la sexta versión de la Clase S -después del S de batalla normal, S de batalla larga, el S Coupé, el Mercedes-Maybach y el Pullman- y el primer descapotable basado en un Clase S desde el año 1971. Un gran cabrio que supera los cinco metros de longitud y las dos toneladas de peso, y que bajo su enorme techo de tela de tres capas alberga cuatro plazas, quedando muy por encima del resto de descapotables de la marca: SLK, SL y Clase E Cabriolet, éste el único que también apuesta por el téxtil como techo. Supera los cinco metros de longitud y las dos toneladas de peso
El elemento distintivo de esta histórica novedad es el techo, el enorme techo téxtil y no duro que se pliega en tres piezas detrás de las plazas traseras, ocupando parte del espacio del maletero al circular descubierto. Sin embargo, al capotarlo automáticamente (una operación que se completa en 20 segundos y puede realizarse en marcha a no más de 60 km/h), volvemos a disfrutar de todo el espacio de maletero sin necesidad de manipular manualmente ningún elementos como sí que hay que hacer en otros descapotables. Los colores de la capota pueden ser cuatro, azul, negro, beige o granate. La maniobra de descapotar dura 20 segundos y puede realizarse en marcha
Como véis la configuración clásica de descapotable con techo de lona no es incompatible con mantener un confort a bordo 'made in Mercedes'. Además de haber trabajado en la insnorización de la capota o lograr un coeficiente aerodinámico de 0,29 Cx, la marca de la estrella incluye equipamientos como el Aircap, un sistema automático de protección contra el viento con un deflector sobre el parabrisas y otro tras los asientos traseros, el conocido Airscarf, una especie de bufanda de aire caliente que sale del reposacabezas del asiento, o el Thermotronic, un climatizador que a partir de 12 sensores gestiona la mejor temperatura posible para los ocupantes. Por si el frío acecha, no faltan los reposabrazos y el volante calefactados.
Frente a los BMW Serie 6 Cabrio, Maserati GranCabrio o hasta un Bentley Continental GT Convertible, el Mercedes Clase S Cabriolet no pierde el pulso del lujo interior, todo un espectáculo para la vista y el tacto. Porque no faltan los materiales de alta calidad, las inserciones decorativas metálicas, grandes pantallas TFT a modo de cuadro de instrumentos, una tapicería en cuero Nappa, una de las cuales está inspirada en el mundo náutico, o hasta exquisiteces como los faros delanteros con 47 cristales de Swarovski.Habitáculo de exquisitez extrema
Cuando en primavera de 2016 se inicien sus ventas, el Clase S Cabriolet estará disponible con dos motorizaciones, ambas de gasolina. El 'básico' S 500 y el brutal Mercedes-AMG S 63 4Matic, ambos V8 y con doble turbocompresor. El primero tiene una cilindrada de 4.7 litros y 455 CV de potencia, combinado con una caja automática de nueve velocidades que homologa un consumo mixto de 8,5 l/100 km. El segundo, perteneciente a la familia de versiones que Mercedes y AMG están lanzando de la mano, es un 4.8 de 585 CV de potencia y aliado con la tracción total 4Matic y el cambio AMG Speedshift MCT 7-speed que lo catapulta en el 0 a 100 en 3,9 segundos.En primavera de 2016 se lanza con dos únicas mecánicas
La carrocería ha sufrido los típicos refuerzos (alumino y magnesio) por arquitectura de descapotable, pero éstos no son incompatibles con una puesta a punto del chasis muy deportiva, especialmente en el S 63. A la suspensión neumática de amortiguación variable Airmatic, la variante más radical añade un modo deportivo que baja la altura de la carrocería en 30 milímetros más, puede montar unos frenos carbocerámicos más ligeros y unos neumáticos con menos goma y más llanta bajo el kit AMG Performance Studio (255/45 R20 en el eje delantero y de 285/35 R20 en el trasero).
Declara un peso de 2.110 kg.