Mercedes Clase CLK 63 AMG Black Series: El Safety Car de F1

Enrique Marco18 jul 2007
¡El Coche de Seguridad que sale a pista para controlar las carreras se escapa del circuito! Esta serie limitada mantendrá el V8 de 6,2 litros y 507 cv que alcanza los 300 km/h y acelera en 4,3 segundos de 0 a 100. ¡F1 en estado puro!
El Safety Car de F1
Debido a la afición actual a la Fórmula Uno ya casi todo el mundo conoce la función del Safety Car, ese Coche de Seguridad que sale a pista para controlar la carrera en los momentos delicados. También casi todos se habrán fijado que en la actualidad dicho vehículo es un Mercedes, y los más detallistas habrán comprobado que se trata de un CLK modificado respecto al coche de serie. Pero mientras que hasta ahora se trataba de un coche diseñado específicamente para dicha función, y por tanto era imposible verlo fuera de los circuitos, en los próximos meses Mercedes Benz comenzará a entregar una corta serie de unidades que ha fabricado homologadas para la calle. Evidentemente le faltan los rotativos y sirenas del techo, pero por lo demás es prácticamente idéntico.

a fondo Mercedes Clase CLK 63 AMG Black Series 1

Se llama CLK 63 AMG Black Series, y como era de esperar toma como base el Mercedes CLK 63 AMG que desde hace poco más de un año se puede adquirir en cualquier concesionario Mercedes por 98.700 euros. El modelo homenaje a la F1 costará bastantes euros más; el tributo lógico a pagar para semejante exclusividad, mayores prestaciones y una imagen muy agresiva.
Estéticamente enseguida saltan a la vista sus mayores aditamentos aerodinámicos, las tomas de aire más generosas o el difusor trasero; mientras que en el interior unos asientos tipo baquet ponen la nota “racing”. En cuanto a la técnica, el enorme V8 atmosférico de nada menos que 6,2 litros de cilindrada sube de los 481 cv del CLK 63 AMG convencional a los 507 cv de esta versión Black Series, por lo que baja tres décimas en aceleración de 0 a 100 km/h: 4,3 segundos.
El trabajo principal del motor se ha basado en los escapes, que además de aumentar la potencia emiten un sonido mucho más deportivo. Como dato curioso, la limitación electrónica de la velocidad máxima se fija ahora en 300 km/h, en lugar de los 250 km/h del modelo del que deriva. Evidentemente, todo el conjunto se ha retocado para hacer este modelo más efectivo en circuito, por lo que el cambio secuencial de seis velocidades Speedshift 7-G Tronic es más rápido, los frenos más grandes, la dirección más precisa y la amortiguación más dura. El “calzado” recae en unos Pirelli P Zero Corsa en medida 265/30 R19 delante y 285/30 R19 detrás.