Mercedes Clase C63 AMG: Superdeportivo camuflado

Enrique Marco05 oct 2007
Autocity toma contacto con la versión radical de la berlina premium alemana. ¡No te pierdas nuestras primeras impresiones! 457 cv de potencia, de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos. ¡Sencillamente brutal!
Superdeportivo camuflado
Mercedes lleva varios años lanzando exclusivos productos tope de gama realizados por AMG, y todos ellos se han caracterizado por sus altas prestaciones y sobresaliente calidad, aunque la mayoría de ellos han mostrado un carácter bastante civilizado. Pero si ya la nueva Clase C, con su amplia gama de motorizaciones diésel y gasolina, se presentó como más deportiva y juvenil que las pasadas generaciones, lo del nuevo C63 AMG es escandaloso. La firma de la estrella se desmelena y lanza un superdeportivo camuflado en una carrocería de berlina. Es extremadamente potente, suena que da miedo, se agarra a la carretera una barbaridad y, sobre todo, es capaz de producir a su afortunado conductor unas descargas de adrenalina bestiales.

a fondo Mercedes Clase C63 AMG 1

a favorPotencia a raudales.Comportamiento deportivo.Calidad e imagen.en contraSuspensión algo dura.Sonido elevado.
Ya en su estética podemos observar ciertos detalles musculosos y agresivos, aunque todos ellos sin olvidar la elegancia típica de Mercedes. El diseño interior tampoco hace presagiar lo que se avecina, pues, salvo por unos asientos que recogen muy bien el cuerpo y un volante ligeramente achatado en su parte inferior, no existen muchas pistas sobre su deportividad y nivel prestacional. Ahora bien, en cuanto se pone en marcha las pulsaciones ya se aceleran, pues el bramido que emite su cuadruple salida de escape es espectacular, mucho más propio de un “pura sangre” que de una señorial berlina potenciada.
Antes de pasar al siguiente capítulo del relato tras la toma de contacto que realizamos con esta bestia en Alemania, vamos a recordar una serie de datos: motor V8 atmosférico de 6,3 litros de cilindrada, 600 Nm de par y 457 cv de potencia; propulsión trasera y caja de cambios de siete velocidades; lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos (4,6 segundos el C63 AMG Estate, de carrocería familiar).
Pero como en aquel eslogan de “la potencia sin control no sirve de nada”, los ingenieros de AMG se han puesto manos a la obra y han retocado absolutamente todo. Suspensiones, frenos, cambio… nada se ha escapado del concienzudo trabajo de estos artistas que han logrado un comportamiento espectacular, seguro y divertidísimo. Para empezar el C63 AMG está ensanchado (35 mm en el eje delantero y 12 mm en el tren trasero); el esquema de suspensiones se ha rediseñando, variando así las cotas, como por ejemplo la de caída; hay numerosos refuerzos y se aumenta la rigidez un 100%; la barra estabilizadora es más gruesa y el tarado de los amortiguadores mucho más duro.
Los frenos casi no caben en las llantas, pues los 360 mm de los discos perforados delanteros ocupan casi todo el espacio que queda, en el que también destacan las pinzas de 6 pistones. En la parte trasera se cuenta con discos de 330 mm y pinzas de cuatro pistones. Los neumáticos de serie son de 235/40 R18 en el eje delantero y 255/35 R18 en el trasero, aunque opcionalmente puede llevar llanta de 19 pulgadas con idéntico ancho de sección para el neumático.
Vamos ahora con las novedades y primicias en este AMG. La caja de cambios Speedshift Plus 7G-Tronic tiene tres funciones de uso, uno manual con levas de cambio tras el volante, y dos automáticos para mayor comodidad o rapidez. Los cambios son rapidísimos, pero lo que “pone la carne de gallina” es la nueva función automática de doble embrague en las reducciones. En resumen, una caja fantástica para la conducción deportiva. La otra gran novedad es el ESP de tres niveles: “ESP on”, “ESP off” y “ESP Sport”. Las dos primeras –encendido o apagado- no tienen mayor historia, pero el modo sport resulta muy excitante, ya que deja mucha libertad e incluso el coche llega a deslizar notablemente, aunque si uno se excede en el derrapaje el control electrónico siempre corrige la trayectoria a última hora.
Uniendo todos estos aspectos que hemos explicado ya es fácil comprender el resultado final del coche: ¡impresionante! Es tanto el nivel de deportividad, prestacional y de eficacia; que prácticamente podríamos decir que el Mercedes C63 AMG es como, por ejemplo, un Porsche 911 Turbo con una carrocería de cuatro puertas y maletero. Claro que esto también tiene inconvenientes, pues la suspensión es bastante dura, y si queremos viajar tranquilamente y la carretera está bacheada, notaremos cierta incomodidad. Tampoco es apto para discretos, pues éstos deberán dosificar con sumo cuidado el pedal del acelerador, ya que al mínimo exceso de alegría la orquesta que llevamos dentro se anima (es curioso como el sonido, desde dentro, impresiona, pero cuando lo oyes pasar desde fuera "canta" mucho más).
Habría que comparar detenidamente a este nuevo C63 AMG con sus directos rivales -el BMW M3 y el Audi RS4- aunque la verdad el de la estrella ha situado el listón tan alto que les ha puesto las cosas realmente complicadas, pues esta vez incluso en el precio es competitivo (casi igual que el M3 y más barato que el RS4). Disponible tanto en carrocería berlina como familiar (llamada Estate), los concesionarios Mercedes ya admiten pedidos por 75.250 euros el Estate (la berlina unos 2.500 euros menos), aunque las primeras entregas tardarán unos cuatro meses.