Mazda BT-50: Unos rasgos innovadores en el segmento

a fondo Mazda BT-50 1
Raúl Toledano21 oct 2010
El pick japonés de Mazda, el BT-50, ya tiene nueva imagen, después de su presentación mundial en el Salón del Automóvil de Sydney, Australia, cuatro años después, 2006, de su nacimiento
Unos rasgos innovadores en el segmento
El pick japonés de Mazda, el BT-50, ya tiene nueva imagen, después de su presentación mundial en el Salón del Automóvil de Sydney, Australia, cuatro años después, 2006, de su nacimiento para sustituir al célebre y ya entonces veteranísimo B-2500, casi exclusivo de tierras abruptas estadounidenses. Ahora, más zoom zoom que nunca, esta segunda generación del BT-50 muestra unos rasgos muy dinámicos y fluidos, extendiéndose el lenguaje visual de la marca también a este segmento.
Basado en su gemelo Ford Ranger 2011, del que toma chasis y mecánicas, el nuevo BT-50 en líneas generales es menos trabajador que su antecesor, ya que, aunque mantienen las típicas cotas de furgoneta de carga y descarga al aire libre, Mazda se ha esforzado por otorgarle un broche más burgués ya saben, al campo, sí, pero de sport-, un vehículo para estilo de vidas más activos. Según Mazda, una bestia sofisticada.
Exteriormente, la parrilla de nido de abeja queda perfectamente integrada en un frontal elevado con dos grupos ópticos rasgados, con toda la zona exterior de éstos dominada por unos prominentes intermitentes de ala, que dan un aspecto, junto a los abultados pasos de ruedas, de coche de calle, de SUV, más que de un vehículo campero. La línea lateral en poco se distancia de su antecesor, manteniendo los retrovisores por encima de la cintura y, eso sí, creciendo las dimensiones de las puertas traseras: cabina de cinco plazas y cuatro puertas. En la zaga, quizá, los faros dinámicos y deportivos, incrustados en la bandeja trasera, queden algo forzados. Por dentro, la bestia es estilosa, con una consola central y paneles de puertas con insercciones cromadas, la opción de una pantalla sobredimensionada sobre el salpicadero y multitud de huecos útiles.
Mecánicamente, Ford se ha puesto las pilas con su Ranger y Mazda ha aprovechado el contexto, en el marco del acuerdo que ambas marcas mantienen, para impulsar al BT-50 con dos mecánicas diésel y una gasolina. Las dos primeras serán dos variantes TDCi, la primera un 2.2 litros de 148 cv de potencia y la superior, un TDCi de 3.2 litros cuya potencia es de 197 cv; en ciclo gasolina, la oferta es más limitada, con un 2,5 litros con de 164 cv de potencia.