Mazda 6 2010: Deportivo premium

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Diego Zotes08 may 2010
Llega al mercado la nueva berlina deportiva de Mazda, con mayores cualidades dinámicas, con motores más potentes de menor consumo y emisiones, con un diseño más elegante y mayor equipamiento de seguridad.
Deportivo premium
En el año del 90 aniversario de la marca japonesa Mazda fabricando vehículos a motor y a la espera de la próxima generación de motores denominados Sky más eficientes y con unas prestaciones iguales o mejores que los actuales que llegarán para 2012, la firma japonesa renueva ahora su berlina media Mazda 6, uno de los modelos que más éxito ha cosechado para la marca en los últimos tiempos, llegando a vender a nivel mundial nada menos que 1.800.000 unidades.
Para continuar con ése éxito de ventas e incluso con ambición de superarlo, lanzan la renovación de la segunda generación del Mazda 6 al que le han realizado gran cantidad de cambios, para conseguir un aspecto más dinámico y deportivo, unos acabados interiores de mayor calidad y de apariencia más refinada, ofrecer un equipamiento de seguridad al más alto nivel y unas prestaciones dinámicas mucho más destacadas, combinándolo con unos consumos más ajustados.
El diseño exterior ha experimentado cambios notables adoptando un aire más familiar en sus tres carrocerías propio de los últimos modelos, tanto en la versión de 4 puertas, como en la de 5 puertas o la Station Wagon. El frontal es la zona que más ha variado respecto a su predecesor, con unos paragolpes mucho más expresivos con grandes aberturas de refrigeración y nuevos marcos cromados en forma de ala para los faros antiniebla, que junto a una nueva parrilla más dinámica y fluida y unas ópticas más rasgadas y acentuadas, dibujan una mirada muy llamativa. La vista lateral gana en protagonismo con unas atractivas llantas de nuevo diseño en 17 y 18 pulgadas realizadas con materiales más ligeros. Las ópticas traseras se afilan y se alargan más hasta las aletas, encontrando una gran simetría con las delanteras y otorgándole más dinamismo a la zona trasera.
Pero los cambios más representativos de diseño se encuentran en el interior, donde se introducen nuevos materiales de mayor calidad para la consola y nuevas tapicerías para los asientos. Ahora predomina en el salpicadero una bonita combinación de color negro con elegantes detalles en cromo en los marcos de los mandos de audio y climatización, consiguiendo un habitáculo más elegante. Los radios del volante van rematados en color negro brillante e introducen botones para nuevas funciones. Lo que sí se mantiene invariable del interior es el interesante sistema de modularidad de asientos Karakuri, que mediante un simple movimiento permite abatir los respaldos de los asientos traseros desde el maletero para dejar un espacio de carga que va hasta los 1.751 litros en la versión familiar SW.
En cuanto a los motores disponibles para este nuevo Mazda 6 continúa en gasolina con el 1.8 16V de 120 cv, mientras se introduce un nuevo motor de 2.0 litros DISI, que ya se conocía del nuevo Mazda 3, que mediante la inyección directa desarrolla hasta 155 cv a 6.200 rpm y un par motor de 193 Nm y consigue reducir los consumos y las emisiones en torno a un 5%, cumpliendo la exigente normativa Euro 5. En diésel figuran las tres escalas de potencia del motor 2.2 CRTD ya conocidas de la anterior versión, aunque puestas a punto para conseguir más par motor a regímenes más bajos. A todos se les ha cambiado el turbo por uno algo más pequeño para que funcione a un régimen inferior, ofrezca más respuesta y resulte más aprovechable en conducción normal. Las tres potencias disponibles ahora son de 129 cv, 163 cv y 180 cv, rebajando este último la potencia total en 5 cv, pero con una entrega de fuerza mucho más contundente a cualquier régimen.
Para conseguir una conducción más deportiva y precisa, se ha ajustado el software de la dirección eléctrica para hacerla más segura y rápida de reacciones, así como se ha endurecido la suspensión ajustando los amortiguadores delanteros y traseros en extensión para hacerlo más cómodo para los pasajeros y conseguir mayor estabilidad.
Al volante de la nueva versión de gasolina con inyección directa, la mayor novedad a nivel mecánico del modelo hemos percibido una gran suavidad de funcionamiento más llamativo que en la anterior versión de gasolina de 147 cv, mejorando además las cifras de consumo y emisiones y con una capacidad de aceleración mayor. En la práctica se percibe un comportamiento muy progresivo habitual de los motores de gasolina de la marca, aunque con algo más de contundencia en el empuje a bajo régimen dado el crecimiento del par motor en casi 10 Nm hasta los 193 Nm. A alta velocidad, es realmente agradable la suavidad con la que funciona, el silencio de rodadura mejorado y la gran elasticidad que muestra.