Mazda 3 1.6 CRTD: Bueno salvo por consumo

Diego Zotes17 feb 2005
Si el Mazda 3 es uno de los compactos más recomendables, la única motorización diesel que se encuentra en su gama hace gala de un equilibrio excelente entre prestaciones y suavidad, además de un nivel de ruidos muy bajo. Sin embargo el consumo es elevado, todo lo contrario que el favorable precio de compra.
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MUY BUENO SALVO POR CONSUMO

a fondo Mazda 3 1.6 CRTD 1

Si el Mazda 3 es uno de los compactos más recomendables, la única motorización diesel que se encuentra en su gama hace gala de un equilibrio excelente entre prestaciones y suavidad, además de un nivel de ruidos muy bajo. Sin embargo el consumo es elevado, todo lo contrario que el favorable precio de compra.
p>   Ya lo había probado con los dos motores de gasolina (1.6 y 2.0), y en ambos casos el Mazda 3 me pareció un compacto de referencia por comportamiento y calidad general. Pero quedaba por probar el motor diesel 1.6 litros que comparte con otros modelos de Ford y Peugeot, un moderno propulsor dotado de common rail de alta presión, inyección directa y cuatro válvulas por cilindro mandadas por dos árboles de levas. La potencia máxima, 109 caballos, es realmente elevada para un motor de esta cilindrada, y más que dudas sobre su fiabilidad, algo que tratándose de Mazda no merece la pena sospechar, tenía curiosidad por comprobar el empuje a bajo y medio régimen de que es capaz el motor.
p>Los datos oficiales hablan de 240 Nm a 1.750 revoluciones por minuto, y si bien la cifra de Newtons es inferior a la de motores diesel más grandes, sigue siendo superior a la de los motores de gasolina con cilindrada y potencia semejantes. Eso sí, entrega esa cantidad desde menos de 2.000 revoluciones, lo que garantiza un comportamiento a medio régimen muy vivaz y aprovechable.
p>En la práctica el motor rinde con progresividad desde la cifra anunciada de par y muestra una alegría superior para tratarse de un diesel a la hora de ganar revoluciones. Efectivamente, el par máximo no es comparable a otros motores de mayor cilindrada, pero no estoy seguro de que esto sea un inconveniente. Gracias al empuje, más que suficiente pero moderado a bajo y medio régimen, es muy agradable de conducir sin dar la impresión de "potro salvaje" que caracteriza a otros "TDI". En la zona alta del cuentavueltas se defiende con excepcional agilidad, hasta el punto de que puedes llegar a pensar que se trata de un motor de gasolina, tanto por la forma de dosificar la fuerza como por el escaso ruido que llega hasta el interior. También me recuerda a estos motores en las reducciones, en las que se queja menos de lo que es habitual en propulsores de gasóleo.
p>Al asfalto trasmite 109 caballos, sin sorpresas, pero más que suficientes para permitir unas prestaciones satisfactorias para el uso habitual: 180 km/h y 11 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h; si bien es cierto que el motor 2.0 CRTD con 136 caballos tendría buena aceptación, y sería más "Zoom-Zoom" Además, este coche de excelente funcionamiento, baja sonoridad y divertida conducción, no aporta nada positivo en cuestión de consumos frente a motores más grandes y potentes; algo que sucede también en el caso de las mecánicas de gasolina, entre las más gastonas de la categoría. El peso del coche, que sin embargo no se nota en marcha, puede tener que ver. En nuestro circuito de pruebas hizo una media de 6,4 litros y oficialmente anuncia 6, bastante por encima de lo que gastan sus competidores, incluso los equipados con el mismo motor.
p>En definitiva, un compacto con un comportamiento tan bueno en diesel como en gasolina, con las mismas características funcionales (salvo el fondo de la instrumentación, que se ilumina en azul en vez de en rojo), por lo que os remitimos a las pruebas del 1.6 y del 2.0 para recabar información sobre interiores y comportamiento; y un precio excelente, que aumenta su atractivo y puede justificar el comentado consumo.
Carlos Lera, Autocity
16 de Febrero de 2005