Loeb reina sobre el hielo y es líder en Suecia tras la primera jornada:

Loeb reina sobre el hielo y es líder en Suecia tras la primera jornada 1
Agencia EFE07 feb 2013
El francés Sebastien Loeb (Citroen DS3), nueve veces campeón del mundo, lidera el Rally de Suecia, segunda prueba del Mundial 2013, una vez disputada la superespecial de la primera jornada, en la que el español Dani Sordo (Citroen DS3) acabó en séptima posición.

Loeb, líder del Mundial después su victoria en Montecarlo el pasado mes de enero, demostró su adaptabilidad al hielo sueco, rally en el que se hizo con el triunfo final en 2004, y marcó un tiempo de 1:34.5 minutos, 0,5 segundos más rápido que el segundo clasificado, el ruso Evgeny Novikov (Ford Fiesta RS).

En un rally dominado tradicionalmente por los pilotos escandinavos, dos finlandeses y un noruego finalizaron la primera jornada en tercera, cuarta y quinta posición respectivamente.

El finlandés Jari-Matti Latvala (Volkswagen Polo) paró el cronómetro en 1:35.0, mientras que su compatriota Mikko Hirvonen (Citroen DS3) lo hizo en 1:35.2, 0,7 segundos más lento que Loeb.

Quinto fue el noruego Mads Ostberg (Ford Fiesta RS), segundo en Suecia en 2011, que marcó el mismo tiempo que Hirvonen en la superespecial de Karlstad, de 1,9 kilómetros.

El belga Thierry Neuville (Ford Fiesta RS) dio la sorpresa al acabar el primer día de competición en sexta posición, tras rodar 1,7 segundos más lento que el líder.

El español Dani Sordo, segundo en el Mundial, logró el séptimo mejor tiempo, con 1:36.4, a 1,7 segundos de Loeb; mientras que Ogier, el piloto que había logrado el mejor tiempo en el tramo de calificación de esta mañana, finalizó en una discreta novena posición, 2,5 segundos más lento que su compatriota y tocayo, gran dominador de la competición en la última década.

Mañana se disputa la segunda jornada del rally, con siete tramos cronometrados. Una jornada en la que los pilotos que lograron los mejores tiempos en la calificación han decidido salir en las últimas posiciones, intentando así que los primeros despejen la nieve depositada sobre las gruesas capas de hielo.