Lexus LS600h: Lujo presidencial

Enrique Marco04 jul 2008
Nos ponemos al volante de la superberlina de la prestigiosa firma coreana Lexus, que nos enseña todas sus virtudes con el LS600h Largo President, un coche híbrido de altísima calidad y destacadísimas prestaciones.
Lujo presidencial
La joven marca del Grupo Toyota está logrando su objetivo: el de ser reconocida al nivel de prestigio de Mercedes, BMW o Audi. No es fácil competir con marcas que llevan más de 120 años de historia cuando Lexus apenas tiene 19 (se creó en 1989); sin embargo, gracias a su buen hacer las metas se van alcanzando. De hecho, Lexus ocupa siempre los primeros puestos en las encuestas de fiabilidad y satisfacción al cliente, y ofrece una avanzada tecnología que en algunos casos supera a la empleada por los tres fabricantes alemanes antes mencionados.

a fondo Lexus LS600h 1

a favorLujo y refinamiento.Calidad y eficacia.Plaza trasera.en contraMaletero pequeño.Precio elevado (aunque lógico para lo que ofrece).Imagen quizá demasiado discreta.
En el apartado tecnológico nos estamos refiriendo a su gama híbrida, una solución extraordinaria que permite alcanzar el refinamiento y la potencia de los motores de gasolina más afamados y combinarlo con el contenido gasto de combustible de los turbodiesel de última generación. Y, además, ofrece las cifras de emisiones de CO2 más bajas de sus respectivas categorías. En Autocity ya probamos los híbridos RX400h y GS450h, por lo que sólo nos faltaba el buque insignia: el LS600h. Ya habíamos realizado un completo test con el LS460 V8 de 380 cv, el cual nos dejó un excelente sabor de boca, pero ahora hemos tenido acceso a una breve toma de contacto con el modelo japonés más lujoso que se vende en España: el Lexus LS600h Largo President.
Estamos ante "lo más de lo más" en berlinas de representación. Sólo algunos automóviles tan ostentosos como un Rolls Royce Phantom, un Bentley Continental Flying Spur o un Maybach 57S pueden aventajar a nuestro protagonista en cuanto a exquisitez se refiere; lo que no implica que sean mejores. En cuanto a los rivales más directos, evidentemente hemos de citar al conocido trío alemán compuesto por el A8, el Serie 7 y el Clase S.
Pero el Lexus LS600h Largo President tiene cosas que ningún otro modelo del mercado, por muy caro que sea, tiene. Claro que no hablamos de un automóvil para todos los públicos, pues la unidad que probamos tiene un coste de nada menos que 143.010 euros, un precio similar a los de la competencia (la gama LS de Lexus arranca en los 91.600 del 460 Premium con carrocería corta).
Una vez posicionado el modelo y la marca vamos a centrarnos en lo que ofrecía nuestra unidad de pruebas. Primero, decir que la carrocería larga añade 12 cm y se va hasta los 5,15 metros de longitud; y segundo, que el acabado President olvida la típica banqueta trasera para sustituirla por dos butacones con una consola central multifunción, con uno de los asientos (el de detrás del copiloto) que parece la plaza business del avión más moderno y lujoso del mundo.
Vamos a comenzar por atrás, por la impresionante plaza trasera, un hueco reservado a millonarios, grandes empresarios o artistas que pueden permitirse el lujo de viajar con chófer. El citado asiento, por supuesto tapizado en cuero de alta calidad, se puede reclinar en su respaldo y alzar en su reposapiés. Pero ahí no acaban las exquisiteces. Del techo podemos desplegar una pantalla y manejarla con su mando a distancia, el climatizador es independiente (cuatro zonas), se puede extraer una pequeña mesita para trabajar, o, mejor, seleccionar el completo menú de masajes para la espalda, con shiatsu o vibración, y a diferentes niveles de velocidad o intensidad. En definitiva, un lugar en el que no da ninguna pereza recorrer cientos y cientos de kilómetros.
A la exquisita comodidad que siente el privilegiado pasajero de la plaza trasera también contribuyen diferentes aspectos técnicos, como la estupenda insonorización o la lograda suspensión regulable. De hecho, si a silencio nos referimos, este coche puede circular hasta dos kilómetros a un máximo de 40 km/h sin ni siquiera encender el motor convencional, funcionando sólo con el eléctrico y si contaminar, ni gastar combustible, ni hacer ruido. La unidad propulsora consta de un motor V8 de 5 litros y 394 cv y los 156 kw (224 cv) del motor eléctrico; lo que equivale a una potencia conjunta de 445 cv. Las cifras de prestaciones hablan por sí solas, ya que alcanza los 250 km/h fácilmente y acelera de 0 a 100 km/h en sólo 6,3 segundos; no está mal para un coche de casi 2,5 toneladas de peso.
Pero lo mejor son los consumos, que si bien los combinados (9,3 l/100 km) son sólo algo mejores que los de su competencia, los que obtiene en ciudad (11,3 l/100 km) son mucho más reducidos que los de sus hipotéticos rivales. Además, las emisiones, aunque superan los 200 g/km (219 g/km), son muy bajas para este segmento. Y por supuesto, como dotación de serie vienen ya todos los sistemas y elementos que en la mayoría de los casos son opcionales. En definitiva, un lujosísimo automóvil con la más moderna tecnología, más respetuoso con el mediambiente que su rivales, y del que de puede decir que vale lo que cuesta.