La nieve complica el tráfico en Cantabria y cierra dos puertos:

La nieve complica el tráfico en Cantabria y cierra dos puertos 1
Agencia EFE29 nov 2012
La nieve está complicando hoy de nuevo el tráfico en Cantabria, donde ha cerrado dos puertos de la red autonómica y obliga a circular con cadenas en otros cuatro, entre ellos el de San Glorio, en la carretera nacional 621.

Según la Guardia Civil de Tráfico, San Glorio es el único punto de la red nacional que registra incidencias aunque esta mañana también ha habido problemas en Pozazal, que ya está despejado. Un carril, en dirección Santander, fue cortado a primera hora para los camiones y se hizo necesario el uso de las cadenas para turismos.

Los camiones y autobuses no pueden circular esta mañana por los puertos de Estacas de Trueba (CA-631), Alto Campoo (CA-183) y Piedrasluengas (CA-184), además de por San Glorio.

En todos estos puertos el resto de los vehículos deben usar cadenas o neumáticos de invierno.

Los puertos cerrados por la nieve son los de Lunada (CA-643) y Palombera (CA-280).

Cantabria está hoy en alerta por nevadas, que pueden alcanzar un espesor de hasta 15 centímetros en la zona de Liébana, en alerta amarilla.

El aviso será naranja (riesgo importante) en el centro y Valle de Villaverde hasta las 18.00 horas, cuando se activará el aviso amarillo, que también abarca hoy la Cantabria del Ebro.

Protección Civil ha atendido nueve incidencias relacionadas con las lluvias, las nevadas y el granizo entre las 19.00 horas de ayer y las 7.00 de esta mañana, según ha informado el Gobierno de Cantabria en una nota.

Se han producido fallos en el suministro eléctrico en Peñarrubia y Lamasón y Protección Civil ha tenido que acudir, durante esas doce horas, a distintas carreteras por la presencia de nieve y granizo en la calzada, cuatro de ellas de la red nacional: la NA-621, a la altura de Cillorigo de Liébana; la A-67, a la altura de Campoo de Enmedio y la A-8, en Ribamontán al Monte, además de en la N-611, en Valdeolea.

También han tenido que actuar en las regionales CA-152 y CA-623, en Valle de Villaverde y Vega de Pas, respectivamente, por la presencia de piedras y barro en la calzada.