La limusina de Obama: Cómo es y qué sistemas incorpora

portadapresidente_041333897294c14e15bf7596c.jpg
Raúl Toledano24 oct 2013
Apodado ‘La Bestia’, os detallamos cómo es la limusina en la que viaja el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. No hay una única unidad, hay 12, valorada cada una en 1,5 millones de dólares. Un Cadillac que como veremos a continuación no es exactamente un Cadillac.
Desde la llegada al poder de George W. Bush muchos aspectos cambiaron en la política nacional e internacional de Estados Unidos. Entre ellos, todo lo relacionado con la seguridad. Ante la amenaza terrorista en la que vive el país desde los Atentados de las Torres Gemelas de 2001, el Servicio Secreto apostó por diseñar y construir un coche (limusina) presidencial partiendo de cero.
Desde la época de JF Kennedy, las limusinas eran compradas de serie y después modificadas a partir de nuevos accesorios o sistemas de seguridad imprescindibles para garantizar la integridad de todo un presidente de los Estados Unidos. Uno de los mayores inconvenientes era que de esta forma se incrementaba en exceso el peso de un coche ya de por sí pesado. “Era un terror conducirlos, y aún peor conseguir que frenasen con eficacia”, sostiene un veterano agente del Servicio Secreto.
La limusina que acompaña este reportaje luce dos grandes emblemas, uno en la parrilla y otro en el maletero, de la firma Cadillac. Sin embargo, esta misma fuente admite en Autoweek.com que además de las insignias “poco tiene de Cadillac el coche del presidente de los Estados Unidos”. “De hecho, la limusina actual está construida por una división especializada en I+D de General Motors, en Detroit”, desvela.Una división de General Motors especializada en I+D desarrolló las 12 limusinas
El coche que pesa casi 7 toneladas en total se asemeja más a un camión que a una gran berlina de representación que de largo mide 5,48 metros. Es más, la otra gran revelación es que no existe una sola limusina, son un total de 12, cada una de ellas valorada en 1,5 millones de dólares, justificados por el arsenal de dispositivos electrónicos, muchos de ellos basados en tecnologías de origen aeronáutico y militar, que lo convierten en el coche más seguro del mundo.
Y es que si por algo se han hecho famosos los coches presidenciales (o la poca información que se filtra sobre ellos), es porque todos ellos comparten un denominador común, relacionado con una de sus principales cualidades: ser coches antibalas. El Cadillac de Obama también cumple este requisito, con material blindado y revestido de espuma especial para el depósito de combustible, quedando protegido en caso de colisión o disparo. O los neumáticos especiales run-flat desarrollados por Goodyear con material Kevlar, que convierten la limusina en un automóvil inmune a las balas. Para los casos más extremos, la limusina incluye un sistema de extinción de incendios.Los neumáticos especiales run-flat desarrollados por Goodyear con material Keflar, que lo hacen inmune a las balas
ARMADURA MILITAR
Siguiendo en el apartado del blindaje, puertas y ventanas se llevan la palma, con grosores de 20 y 13 centímetros, respectivamente. Tanto blindaje (con materiales como acero, aluminio, titanio, cerámica o fibra de vidrio) en toda la carrocería y especialmente en las puertas se traduce en un excesivo peso que hace casi imposible que por sí solo el presidente pueda abrirlas desde el interior. Hablando del interior, el habitáculo está aislado del mundo exterior en caso de ataque químico/nuclear y en el maletero encontramos un equipo médico de emergencia que incluye botellas de oxígeno y bolsas con el tipo de sangre del presidente (por si la ambulancia que siempre acompaña a la comitiva presidencial queda cortada).
A nivel de comunicaciones cuenta con un sistema especial de videoconferencia por satélite que lo comunica con embajadas en el extranjero, la Casa Blanca, o el Pentágono. Además, el Servicio Secreto ha equipado con cámaras y monitores a la limusina para que el agente que la conduzca pueda continuar la marcha ante cualquier adversidad como por ejemplo en situaciones de visión nocturna limitada o graves daños en el parabrisas. Sistema de videconferencia por satélite, o cámaras y monitores para realizar una conducción prácticamente autónoma
Sin los lanzacohetes o granadas que incorpora el coche del agente 007, los agentes del Servicio Secreto asignados para conducir la limusina del presidente, además de contar con una preparación especial en maniobras evasivas, toma de curvas a alta velocidad, o alta precisión de conducción con modelos como Camaro y Mustang, conducen un vehículo muy especial (no exclusivo, porque hay otros 11 más, aunque todos utilizados para dar servicio al mismo hombre) con motor gasolina V8 que gasta de media 63 litros de combustible a los 100 kilómetros y, según confirman los mismos agentes, sorprende “lo rápido que acelera de 0 a 100 km/h”.
LOS NÚMEROS

63 l/100 km consumo medio
12 son el número de 'Bestias' que existen
1,5 millones de dólares cuesta cada una
5,48 metros miden de largo
20 cm de blindaje de puertas
12,7 cm de grosor de las ventanillas
6.800 kg de peso