La Justicia apunta a un fallo humano en el accidente de autobús de Suiza:

La Justicia apunta a un fallo humano en el accidente de autobús de Suiza 1
Agencia EFE15 jun 2012
Los peritos que investigan la causa del accidente de autobús en Suiza en el que el pasado marzo murieron 28 personas, 22 de ellas niños, han descartado un desperfecto del vehículo y ahora siguen el error humano como pista principal.

El Ministerio Público del cantón de Valais, jurisdicción donde se encuentra el túnel dentro del cual ocurrió el accidente, comunicó hoy que ha excluido la intervención de otro vehículo, un defecto de la calzada, una velocidad excesiva, el consumo de alcohol por parte del conductor y un problema técnico del autobús.

'A partir de ahora, las investigaciones se concentran en una causa relacionada con el chófer', confirmó el fiscal de Valais, Olivier Elsig.

El accidente en cuestión causó conmoción en Europa porque la mayoría de víctimas eran niños entre once y doce años que volvían a Bélgica, donde residían, luego de haber pasado una semana de vacaciones en una estación de esquí en Suiza.

El vehículo en el que viajaban chocó de manera frontal contra una de las paredes del túnel de una autopista en la localidad de Sierre.

Según el informe emitido por la autoridad judicial, en las pesquisas se examinaron los neumáticos, frenos, dirección y sistemas de suspensión y aceleración 'sin que se encontrase algún defecto o problema de mantenimiento'.

El examen de los tacógrafos ha permitido también determinar que cuando atravesaba el túnel, donde la velocidad autorizada es de 100 kilómetros por hora, el autobús iba a una velocidad entre 99 y 101 kilómetros por hora.

Sobre el instante del accidente, el análisis también revela que el vehículo tocó el borde derecho de la calzada 75 metros antes del lugar de la colisión, que se registró a una velocidad de 27 metros por segundo.

El tiempo transcurrido entre el choque con el borde de la calzada y el choque fue de tres segundos.

El fiscal, que viajó a Bruselas para presentar las conclusiones de su informe, señaló también que el autobús había partido bajo la conducción del chófer más experimentado (52 años) y que aproximadamente unos 75 minutos después de la partida se detuvo un minuto para realizar el cambio de conductor.

Fue allí donde el volante pasó a manos de un chófer de 34 años, con el que el autobús sólo recorrió 2.222 metros en dos minutos antes de que el accidente se produjese.

El fiscal, según recogen medios belgas, explicó que la investigación continuará ahora con el informe de la autopsia y los expedientes médicos de los chóferes, que deberían llegar 'en las próximas semanas'.

Elsig, que se reunió personalmente con las familias de las víctimas en Bélgica, se mostró confiado en que la investigación pueda cerrarse durante los próximos tres meses.