Kia Pro Ceed 1.6 CRDI Eco-Dynamics: Bueno, barato, y ¿bonito?

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Autocity22 feb 2012
Nadie duda ya de las cualidades de los coreanos de Kia para hacer buenos coches, al gusto del cliente europeo, sin embargo este Pro Ceed restyling 2011 necesita con urgencia una profunda regeneración –llegará en 2013- para ponerse a la altura de los compactos-coupé europeos más contrastados
Un compacto de tres puertas con insinuaciones de coupé. Eso es lo que ofrece este Pro Ceed de Kia, que aunque comercialmente ha querido separar su carrocería tres puertas de la del compacto Cee’d cinco puertas, no puede negar que ambos modelos comparten genética y que, a falta de que en 2013 llegue la nueva generación, el actual Pro Ceed está lejos de posicionarse como un rival con las credenciales de los grandes reyes del segmento, Volkswagen Scirocco, Renault Megane Coupé y Opel Astra GTC.
a favorDivertido y cómodoEficiencia y bajos consumosHabitalibidad en relación a su diseñoen contraAspecto exterior desfasadoDirección muy asistidaInterior austero
Sin el carisma de todos estos y con un diseño exterior lastrado por el paso de los años (desde 2008 está en el mercado español y desde 2011 está vigente la actualización que hoy os presentamos), este compacto coreano ofrece propiedades y técnicas muy acorde con los gustos europeos, con un agradable motor diésel de 128 cv y medidas de ahorro denominadas Eco-Dynamics que incluye Star&Stop para rebajar el consumo medio homologado a 4,5 l/100 km, y con un equipamiento y presentación que nada tienen que envidiar a modelos, que por precio y posicionamiento de mercado, compiten con él, como: Toyota Auris, Seat León, Hyundai i30 o Fiat Bravo.
Su diseño exterior es más aparente y juvenil, típico de los compactos de tres puertas que simulan la figura de un coupé deportivo, ganando en atractivo exterior respecto al Ceed 5 puertas de la anterior generación (el Ceed 2012 es otra cosa, es un coche completamente nuevo que a más de uno le dejará con la boca abierta, como los últimos modelos renovados por Kia, véase, Sportage y Óptima), del que se distingue por: una cintura más afilada, las ventanillas traseras más pequeñas, la línea de techo rebajada en tres centímetros, y una zaga con más personalidad coronada por un sugerente alerón y una salida de escapa cromada.
Este tres puertas es uno de los modelos con mejores cotas de habitabilidad de la categoría. Si bien el acceso a las plazas traseras es mejorable y la plaza central es incómoda y está penalizada por el túnel de transmisión, sorprenden sus 340 litros de maletero (más unos 30 l extras bajo el fondo) y las buenas cotas de las plazas delanteras, que apenas pierden 2 cm de altura con respecto al Ceed 5p 2010.  Por dentro es un coche amplio, especialmente en las plazas delanteras
Su presentación interior, además, es muy coherente y agradable, con un buen reparto (ergonomía) de botones para que al conductor le quede todo a mano, aunque es cierto que algunos ajustes (remates) son mejorables y la calidad al tacto de los materiales superiores que cubren puertas, consola y salpicadero son excesivamente duros (ausencia de plástico blando en cualquier nivel de equipamiento), dejando la sensación de cierta austeridad, sobre todo si lo comparamos con rivales que se han actualizado más recientemente.
Por su parte, los asientos son de esos que enseguida se amoldan a las formas del cuerpo, con un nivel de ajustes amplio –lumbar, altura y longitudinal- y con un mullido muy agradable que combina piel y tela, de serie con el acabado Emotion de la unidad de prueba, cuyo precio final aproximado es de 17.800 euros con un equipamiento de serie que, entre otros elementos, incluye: sensores de lluvia, parking y luces, seis airbags, climatizador bizona, control crucero, ESP, ordenador de abordo (poco legible), llantas de 17” o la parada y arranque automáticos del motor (ISG), entre otros elementos. Sorprende la falta de alguna tecnología como el sistema de llave inteligente con botón de arranque, faros de xenón, asientos con calefacción o sistemas más generalizados como el control de presión de neumáticos.

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BUENAS PRESTACIONES, REFINADO Y UN CONSUMO COHERENTE
Para el cliente potencial de este tipo de coches, un joven con una experiencia como conductor más bien baja, estamos ante un modelo muy agradable, sencillo y cómodo de conducir, con un equilibrio perfecto entre diversión y confort de marcha que llega incluso a sorprender. Bastante refinado, el motor turbodiésel de 1.6 litros inyección directa por common rail y 128 cv de potencia ofrece unas prestaciones que dan mucho juego, incluso a régimen bajo, donde sólo flojea si vamos por debajo de las 1.500 rpm (algunos motores de la competencia sólo despiertan a partir de las 2.000 ‘vueltas’), permitiendo unas recuperaciones notables que hasta cierto punto hace que nos olvidemos del cambio manual (de seis velocidades).
Con una velocidad punta de 197 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h de 11 segundos, el Kia Pro Ceed es un compacto que dinámicamente tiene bastante aplomo y estabilidad, a pesar de unas suspensiones blandas que lo mastican todo. Su deriva en las curvas, a la hora de repartir el cambio de pesos, es significativa, aunque tampoco mucho mayor que otros vehículos de la competencia que presumen de mayor estabilidad (el ESP parpadea en el cuadro de mandos a la mínima). Después de una semana a prueba con él, el gran déficit de este modelo es una dirección muy asistida que no transfiere lo que ocurre bajo nuestros neumáticos.
Por su parte, la tecnología “Eco-Dynamics” comprende un conjunto de medidas como, el indicador del momento óptimo del cambio de marcha, un alternador que recarga la batería en fases de frenado y desaceleración y fundamentalmente el sistema de arranque y parada automáticos del motor (ISG), cuyo funcionamiento es muy bueno, suave y, para un producto de gama media, también se puede considerar que es rápido. Todos estos sistemas, en consonancia con una sexta velocidad de desahogo en carretera abierta, dejan el consumo medio real del coche por debajo de los 6 l/100 km.Una dirección muy asistida transfiere con dificultad lo que ocurre bajo nuestros neumáticos