Kia Carens 1.7 CRDi 115 cv: Familiar de ley

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Raúl Toledano27 mar 2014
Probamos el monovolumen compacto Kia Carens, en su versión con el acabado intermedio, motor diésel de 115 cv de potencia y cinco plazas. Una compra inteligente por el salto de calidad respecto al modelo anterior, la ganancia de espacio interior y sobre todo un precio muy atractivo.
Conducimos durante una semana un sorprendente Kia Carens. Uno de esos vehículos que, lejos de la espectacularidad de algunas de las pruebas que publicamos en Autocity, destaca por su concepción realista en estos tiempos donde se mira hasta el último céntimo. Esta tercera entrega del Carens poco o nada tiene que ver con el modelo saliente, más allá de compartir nombre, protagonizando una tremenda evolución que le permite competir con serias opciones de éxito contra monovolúmenes de más nombre, tradición y cuota de mercado: C4 Picasso, Scenic, C-Max o Touran, por citar cuatro ilustres de la categoría.
a favor- Calidad y espacio interior- Precio- Suavidad mecánicaen contra- Dirección artificial- Formas del maletero- Potencia escasa yendo cargados
Con permiso de un Dacia Lodgy -ver prueba en Autocity- muy inferior en calidad general, el nuevo Carens ofrece el precio más bajo del mercado. Con la motorización más lógica, en ciclo diésel y con la evolución de potencia de 115 cv, el Carens está disponible desde 17.865 euros. A la primera gran baza que es el precio -más los 7 años de garantía de Kia- hay que añadir un producto más atractivo, moderno y refinado. En definitiva, como otros modelos de la gama coreana, un turismo de mucho más calidad.

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A diferencia de su antecesor, la estética exterior adopta proporciones más estilizadas y deportivas, sobre todo en un frontal muy llamativo gracias a los dominantes grupos ópticos y la parrilla de panal de abeja. La tercera generación del Carens, que comparte plataforma con el compacto Ceed, supera los cuatro metros y medio de longitud (4,52 m. concretamente), su anchura de 1,80 metros reporta aplomo, y su altura de 1,61 m., una de las más bajas del segmento, imprime una tensión a su silueta que ya no sorprende en los Kia de nuevo cuño (Optima, Sportage, pro Ceed...). El nuevo Carens abandona su imagen exterior 'low cost' y ofrece una silueta mucho más deportiva y aplomada, con una de las alturas más contenidas del segmento
Detalles como los LED’s delanteros diurnos, las barras cromadas sobre el techo, un alerón posterior de tamaño notable, el portón más redondeado con la iluminación trasera íntegramente en LED, el deflector trasero y ambos voladizos recortados junto a un robusto pilar A, configuran una imagen exterior alejada del aspecto más utilitario, casi Low cost, del modelo anterior.
¿5 ó 7 plazas?
Eso sí, como la mayoría de sus alternativas, el Kia Carens ofrece un interior más lógico para configurar cinco que siete plazas. A pesar de que la batalla crece en 50 mm respecto al anterior Carens y que el montante A adelanta su posición con la consiguiente ganancia de espacio, el Carens es perfecto para cinco adultos con sus respectivos equipajes. Además, te ahorras los 700 euros que cuestan las dos últimas plazas y el volumen del maletero no se ve mermado, con 536 litros (por los 492 l. del 7p.) gracias a contar con el doble fondo que en el 7p. desaparece al plegar los asientos.

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Por cierto, el maletero destaca por un piso de carga situado en una posición baja y una red de fijación de objetos muy práctica. Sin embargo, su volumen es algo escueto comparado con otros monovolúmenes de similar tamaño y sobre todo su gran laguna son unas formas irregulares por la invasión de los pasos de rueda traseros, lo que puede dificultar la carga de determinados objetos.Las formas irregulares del maletero dificultan la carga de objetos más voluminosos
El resto del habitáculo es uno de los más espaciosos, versátiles y funcionales de la categoría. Sobresale por la anchura entre puertas, tanto en las plazas delanteras como centrales. Éstas conformadas por tres asientos independientes, prácticamente del mismo tamaño, abatibles y reclinables. También el Carens destaca por detalles a ponderar para su uso familiar, como las redes en la parte posterior de los respaldos delanteros, los portavasos que nos encontramos si abatimos el asiento central, o las generosas guanteras, destacando especialmente el cajetín central situado entre las dos butacas delanteras con una cubierta mullida que hace las veces de un confortable reposabrazos para el conductor.El interior, invadido de soluciones prácticas y cajoneras profundas, destaca por su salto de calidad general
El interior mejora en términos de percepción visual, con unos agradables plásticos blandos recorriendo la parte superior de todo el salpicadero y por una nueva instrumentalización de lectura más moderna y agradable, y también por las terminaciones, con buenos materiales y optimizados ajustes entre piezas, sin nada que envidiar a los de la competencia. Como tampoco hay nada que reprochar a unos asientos delanteros en tela muy confortables, con unas correctas sujeciones laterales, y en una posición dominante respecto a la línea de capó (la visibilidad en cualquier dirección es muy buena). Con el acabado “Drive” la consola central no incluye de serie la pantalla a color con la navegación (entre otros sistemas), apostando por una pequeña pantalla monocromática que desluce el cómputo global del habitáculo. En la parte inferior, los mandos de del aire acondicionado ofrecen un tacto agradable. Por su parte, el volante es completamente redondo y está invadido de botones, complicando su utilización en marcha.

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La mecánica de nuestra unidad de prueba es la más demandada de la gama por su equilibrio entre suavidad, respuesta y consumos. Es el bloque turbodiésel de 1.7 litros y 115 cv de potencia -con cambio manual de seis velocidades- que es poco ruidoso, tiene un gasto real de carburante de 6,3 litros, y ofrece un elevado grado de utilización, con un par motor de 260 Nm a partir de 1.250 rpm que, con la colaboración de unas primera y segunda velocidades muy cortas, permite realizar una conducción urbana e interurbana muy ágil. Sin embargo, con una sexta marcha de desahogo, los 115 cv (a 4.000 rpm) pueden resultar algo escasos si necesitamos mucha potencia para realizar adelantamientos en poco espacio o para ganar en velocidad en una autovía con importantes desniveles. El motor diésel de 115 cv ofrece un funcionamiento muy suave y una respuesta suficiente en la mayoría de situaciones
Dinámicamente, es un coche cómodo de suspensiones, asilando muy bien de las irregularidades a los pasajeros. Por el contrario, ni esta puesta a punto de las suspensiones ni sobre todo una dirección eléctrica de tacto muy artificial ayudan a que sus reacciones sean muy precisas. Ni siquiera con el modo “Deportivo” de asistencia de la dirección activado se puede hablar de un coche informativo (conductor-carretera), circunstancia que no invita a buscar los límites de su chasis en carreteras reviradas. Las suspensiones aíslan perfectamente a los ocupantes de las irregularidades