Jaguar XF: Lujo contemporáneo

Moisés Muñoz20 feb 2008
La firma británica prepara el desembarco en España de su berlina coupé XF, que sustituye al exitoso S-Type. Espacio y deportividad conviven en un coche que apuesta por el lujo y mima cada detalle. ¡Descúbrelo aquí!
Desde que los primeros automóviles echaron a andar, ha existido una disyuntiva: espacio o deportividad. Pero... ¿por qué elegir, si puedes tenerlo todo? Jaguar, fiel a su tradición como fabricante de coches con un encanto especial, fusiona en su lujoso XF la amplitud y el gusto por el detalle que acompaña a sus berlinas con el espíritu coupé que luce desde que en la década de 1960 enseñara al mundo su maravilloso E-Type. "Ladys and gentlemen", ante ustedes, el deportivo de los padres de familia.

a fondo Jaguar XF 1

a favorUna imagen soberbia.Acabados excelentes.Motores de gran rendimiento.en contraEl mando del cambio no tiene modo secuencial (tiene levas en el volante).Visibilidad trasera reducida.Los faros bixenón son opcionales.
En la singular y exclusiva Montecarlo, donde la distinción forma parte de la cotidianidad, Jaguar dio a conocer las excelencias del coche que llega para mandar al pasado a otro vehículo que forma parte de la leyenda de la marca, el S-Type. Frente a él, el XF presenta una silueta mucho más deportiva y resta importancia a las tradicionales líneas clásicas de la casa del felino, en busca de alcanzar un lujo contemporáneo. Ya no se distinguen fácilmente los tres volúmenes de su carrocería, sino que parece un coupé. Jaguar pretende ganar terreno a los asentadísimos Mercedes Clase E y CLS, Lexus GS, BMW Serie 5, Audi A6 o el inminente Volkswagen Passat CC y, para situarse en un lugar destacado, apuesta por el carácter y la excelencia, cuidando hasta el extremo cada detalle.
A primera vista, en el frontal del XF llama poderosamente la atención el cambio en el grupo óptico. Los habituales dos faros redondos de Jaguar a cada lado del morro quedan camuflados ahora en uno solo, de forma que la casa británica se sube a la nueva ola en diseño sin perder por ello su identidad. La rejilla con el escudo de la marca, los cromados y las nervaduras del capó aportan al mismo tiempo elegancia y fuerza, en un coche cuya estética rechaza la agresividad propia de los deportivos extremos. Sus enormes dimensiones (4,96 m. de largo; 1,88 m. de ancho y 1,46 m. de alto) le dan una gran capacidad de carga y cinco adultos tienen amplitud de sobra para esparcirse cómodamente (es mayor que un Serie 5, un Clase E y un A6, por ejemplo).
Si por fuera el Jaguar XF impresiona, por dentro es una delicia. Exquisitamente confeccionado, su habitáculo es una elegía de madera, piel y aluminio de alta calidad. El aspecto del salpicadero es soberbio, con los mandos perfectamente integrados para no romper la armonía. El XF combina con precisión de cirujano sofisticación, diseño y tecnología digital de última generación. El broche a este paraíso de conducción lo pone la luz interior de ambiente. En la oscuridad, el Jaguar XF se ilumina con una cascada de tonos azules que termina por envolver al conductor en el clima ideal para situarse al volante.
Jaguar lanza su nueva berlina con cuatro motorizaciones. Un diésel V6 de 2,7 litros de cilindrada que entrega una potencia máxima de 207 cv a 4.000 rpm; y tres motores de gasolina: el 3.0 V6 de 238 cv, el 4.2 V8 atmosférico de 298 cv y un 4.2 V8 sobrealimentado que rinde 416 cv a 6.250 vueltas, todos combinados con un cambio automático de seis velocidades, con levas en el volante. Jaguar ha sustituido su palanca de cambio con rejilla por un mando circular que se acciona con un movimiento giratorio (para seleccionar el programa deportivo, además hay que presionar sobre él). En Autocity tuvimos acceso al diésel y al tope de gama, con sensaciones más que satisfactorias.
De entrada, basta con arrancar el motor para descubrir que las joyas también hablan. El 4.2 SV8 ruge con la fiereza que se espera de él e inspira respeto desde el primer "pisotón". Su velocidad máxima está limitada a 250 km/h y tarda apenas cinco segundos y medio en pasar de 0 a 100 km/h, gracias a un descollante par motor de 560 Nm a 4.000 rpm. Tiene un peso elevado (1.842 kgs.), lo que le resta agilidad. Sin embargo, más que pisar, aplasta el asfalto con una contundencia extraordinaria y tiene el aplomo del transiberiano. Los controles de estabilidad y tracción son decisivos para domar su desmedido empuje, si es que te aventuras con una conducción extrema. El consumo... ¿a alguien le importa el consumo en un coche de estas características? Para los que suelen mirar la aguja del depósito, no baja de 13 litros.
El diésel, por su parte, es mucho más comedido, pero también más equilibrado. El sonido del motor es un leve susurro, apenas imperceptible, más próximo al de un motor de gasolina que a los típicos de gasoil. Sobre el resto de coches de la gama XF tiene una ventaja enorme en el consumo, que ronda los 7,5 litros en ciclo combinado. Todo, a cambio de unas prestaciones notables, ya que es capaz de rodar a 229 km/h y acelera de 0 a 100 en 8,4 segundos. Es, por supuesto, mucho menos radical que el SV8, por lo que los viajes son menos exigentes y más confortables.
El flamante Jaguar XF ya está en el horno y listo para aterrizar en España en el próximo mes de marzo, con unos precios que van desde los 51.990 euros de la versión de acceso a los 92.888 del SV8. Los fanáticos de la casa del felino podrán "vestir" su garaje con un deportivo para toda la familia.