Hungría acelera la industria automovilística y espera así elevar su PIB:

Hungría acelera la industria automovilística y espera así elevar su PIB 1
Agencia EFE13 may 2012
Con la inauguración en marzo de la fábrica de Mercedes en Kecskemét, al sur de Budapest, Hungría ha aumentado su potencial regional en la fabricación de automóviles y espera así incrementar su PIB el próximo año.

En los últimos tres años, Audi ha invertido 1.000 millones de euros en Hungría; Mercedes, 800 millones; y GM-Opel, otros 500 millones.

Para 2013, se espera la fabricación de un total de 500.000 automóviles en el país centroeuropeo, incluida la producción de Suzuki.

Según los cálculos de diversas entidades, el año próximo la producción automovilística añadirá entre un 2 y un 2,5 por ciento al PIB húngaro, que en 2011 fue de 97.000 millones de euros.

Károly Lovas, vicesecretario general de Magyar Autóklub (Auto Club de Hungría), destacó en declaraciones a Efe la importancia de estas fábricas, especialmente porque generan un importante número de empleos directos e indirectos.

Existe una competencia con otros países de la región, como con Eslovaquia (donde el sector contribuye a más del 25 por ciento del PIB), donde se ofrecen alivios fiscales o apoyos estatales para atraer a las fábricas, agregó Lovas.

El Gobierno húngaro ha apoyado el proyecto de Mercedes con 100 millones de euros, el de Audi con unos 38 millones y el de Opel con otros 19 millones.

Mercedes en Kecskemét fabricará cuatro variantes, el B180 con una potencia de 122 caballos, el B200 con 150, así como los diesel B180 CDI (122 caballos) y el B200 CDI (236 caballos).

La producción de la fábrica, con una plantilla prevista de 2.500 empleados, será de entre 100.000 y 120.000 vehículos por año. Se espera, además, que genere unos 10.000 empleos indirectos.

La próxima gran inauguración será la de Audi en Gyor, en los primeros meses de 2013, que con una inversión de casi 1.000 millones de euros construye una planta que estará a la altura de 'las cimas del nivel mundial', según afirmó recientemente Frank Dreves, responsable de Producción de la empresa.

La producción total de Audi en 2011 fue de 1.883.757 motores y 39.518 automóviles, y a partir de 2013 se complementará con las 125.000 limusinas A3, montadas en la nueva planta.

La gama es amplia, ya que los más de 8.000 empleados fabrican motores de 4, 6, 8, 10 y 12 cilindros, así como los modelos Audi TT Coupé, TT Roadster, A3 Cabriolet y el Audi RS3.

Mónika Czechmeister, directora de comunicaciones de la filial local aseguró a Efe que 'se ampliará el número de empleados en varios centenares de personas'.

Suzuki, que da trabajo a 3.400 personas, fabricó en su planta de Esztergom el año pasado 171.000 unidades de los modelos Swift, Swift Sport, Splash y SX4.

Viktória Ruska, directora de comunicaciones de Suzuki en Hungría, recordó a Efe que ésta es la única planta en Europa de la empresa japonesa, y que está creciendo la demanda 'no solamente en los mercados europeos, sino en los húngaros también'.

Opel fabricó en 2011 unos 222.581 motores y 278.895 culatas y la portavoz de la empresa, Edit Légrádi, pronosticó a Efe un crecimiento del 40 por ciento en 2012.

Y es que 'desde este año se exportarán motores al mercado de los Estados Unidos', y a México, donde las fábricas de General Motors ya utilizan los motores fabricados en Hungría, explicó.

Con unos 500 millones de euros en inversiones, Opel ampliará hacia finales de 2012 su producción de Szentgotthárd y el número de empleados, que espera subir hasta 2.200, desde los 1.200 actuales.

Pero la Unión Europea impone normas que otras regiones del mundo no tienen que cumplir, relacionadas con la protección del medio ambiente o las condiciones laborales, algo que frena el potencial de desarrollo de las citadas inversiones, según Lovas.

Es por eso que el experto dice no prever 'un importante potencial de crecimiento' del sector a largo plazo en Hungría.

Y mientras, los húngaros conducen automóviles cada vez más viejos: Según los últimos datos, la edad media de los vehículos en circulación es actualmente de 10,6 años, frente a los 8,6 años, registrado antes de la crisis económica.

Marcelo Nagy