Freelander 2004

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Bajo el lema ‘espíritu de aventura’ Land Rover acaba de lanzar al mercado la nueva generación del Freelander. Después de llevar a cabo la renovación de las gamas Range Rover y Discovery, le ha llegado el turno al benjamín de la casa y como no podía ser menos ha heredado muchos rasgos distintivos que caracterizan a los miembros de esta familia numerosa de todoterrenos.

Las principales novedades se centran sobre todo en aspectos estéticos. Mecánicamente no hay cambios, pues el nuevo Freelander continuará utilizando los mismos motores: 1.8 117 cv y 2.5 V6 177 cv en gasolina y 2.0 112 cv en diesel.
  Además, Land Rover ha aprovechado este lanzamiento para introducir una nueva versión denominada Sport, y que se convierte en la más ágil y deportiva producida por Land Rover hasta la fecha. Optimizada para la conducción sobre asfalto, incorpora unas llantas de aleación de 18′ y una suspensión más baja y rígida.
Al igual que sucedía con el modelo anterior, el nuevo Freelander se comercializa con dos tipos de carrocería, tres puertas, Targa, y cinco puertas, Excursion, y cuenta con cinco niveles de acabados.
El Freelander 2004 está ya a la venta con unos precios que oscilan entre los 22.800 euros de la versión tres puertas con motor de gasolina 1.8i E y los 37.500 euros de la versión 2.5i V6 HSE con caja de cambios ‘Commandshift’.
Clemente Vidal , Autocity.
5 de noviembre de 2003.

Detalles

DETALLES

Exteriormente el nuevo Freelander mantiene la misma estética que su predecesor pero con detalles más modernos y próximos al resto de los modelos de la gama. En el frontal se concentran la mayor parte de los cambios: nuevo parachoques delantero del color de la carrocería, nuevos grupos ópticos de doble haz similares a los del Range Rover, y una nueva rejilla.
En la zaga los paragolpes están también pintados en el mismo color que la carrocería y los pilotos se han colocado en una posición más elevada con el fin de mejorar su visibilidad, reduciendo la probabilidad de que se oscurezcan por la suciedad de la carretera o de caminos polvorientos.
El interior ha sufrido modificaciones importantes. El habitáculo gana en comodidad, elegancia y seguridad y los acabados se benefician de mejores materiales. El salpicadero, el conjunto de instrumentos y la consola central se ha renovado por completo y los asientos son ahora más envolventes.
Mecanicamente no se presenta novedades. Los frenos antibloqueo y una completa gama de ayudas electrónicas como el control de tracción (ETC), el control de descensos (HDC) forman parte del equipamiento de serie. Así mismo, el Freelander sigue siendo fiel a la tradición todoterrenero de la marca y todas las versiones cuentan con tracción permanente a las cuatro ruedas.

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