Ford Galaxy: Muy familiar y deportivo

Diego Zotes30 oct 2006
Ya está en el mercado el monovolumen grande más actual del mercado, el Galaxy, únicamente disponible con el motor 2.0 TDCI de 140 cv, con un nuevo diseño muy dinámico y una habitabilidad incomparable para 7 personas.
Muy familiar y deportivo
El segmento de monovolúmenes premium de gran tamaño se enriquece con la llegada a nuestro mercado del buque insignia de Ford, el Galaxy, que viene cargado de nuevas tecnologías en todos los ámbitos y se presenta con un diseño y una calidad totalmente renovados respecto a su predecesor, mientras que su precio se coloca en la media del segmento con unos 33.765 euros, a la altura de sus más duros rivales como el Fiat Ulysse, Lancia Phedra, Chrysler Voyager o Kia Carnival, entre otro muchos. Tras la incorporación a la gama del monovolumen deportivo S-Max, que introdujo un diseño muy innovador, el Galaxy se hace eco de este estilo denominado Kinetic Design haciendo un claro guiño a la deportividad en combinación con la máxima funcionalidad exigible a todo monovolumen. De hecho, el Galaxy se inclina más hacia el espíritu funcional y práctico que el S-Max, que se orienta más hacia el aspecto y el comportamiento deportivos, pero lo que está claro es que en ambos el diseño es una evidente seña de identidad que ha iniciado una nueva etapa en la marca americana.

a fondo :: Ford Galaxy 1

El diseño es la nota fundamental de este gran cambio que ha experimentado el Galaxy, introduciendo el conocido "diseño en movimiento", basado en el prototipo SAV Concept que se presentó en el Salón de Ginebra de 2005 y más recientemente en el Iosis, dado a conocer en el Salón de Frankfurt del 2005, caracterizándose por un aspecto exterior muy deportivo gracias a una nueva parrilla del radiador y unos grupos ópticos delanteros de forma trapezoidal, que conjuntamente transmiten mayor imagen de dinamismo y deportividad. La zona lateral es también muy dinámica, con unos pasos de rueda ensanchados, al estilo S-Max, los intermitentes integrados en los retrovisores, una línea de cintura elevada y muy marcada que otorga más peso al conjunto y una amplia superficie acristalada que garantiza la máxima luminosidad y visibilidad. Desde atrás, los nuevos faros traslúcidos enfatizan la imagen más moderna, mientras que la tremenda luneta, con los bordes biselados, y el portón trasero hasta el piso demuestran que nos encontramos ante un monovolumen de gran tamaño.
Habitabilidad y lujo
Exteriormente se puede presuponer la gran habitabilidad interior del nuevo Galaxy, debido a unas dimensiones exteriores que han aumentado de manera notable respecto a su predecesor, alcanzando los 4.820 mm de longitud, casi 18 cm más largo que aquel, mientras que su anchura también se ha visto aumentada en 6 cm hasta los 1.854 mm, dos cotas interiores que dejan mucho más espacio interior, que como hemos comprobado in situ, permite viajar en primera clase hasta 7 pasajeros. Las dos filas traseras, son completamente abatibles y plegables, ocultándose bajo el piso, gracias al sistema denominado Fold Flat System, así como se pueden desplazar longitudinalmente para priorizar el espacio de carga o el de transporte de pasajeros. El espacio de carga ha aumentado ampliamente hasta los 435 litros con las 7 plazas dispuestas (frente a los 335 del Galaxy anterior), mientras que si se ocultan en el suelo todos los asientos se alcanzan los 2.325 litros. Aún más espacio encontramos en una interminable consola central superior, con hasta 5 huecos portaobjetos con tapa abatible para toda la familia que se reparten hasta 20 litros de capacidad, además de incluir un pequeño espejo retrovisor para controlar las plazas traseras.

a fondo :: Ford Galaxy 2

El acceso al interior es tremendamente cómodo gracias a unas grandes puertas que abren hasta 65º, una baja altura del piso al suelo y una gran altura de entrada al habitáculo. Además, los asientos están en una posición muy elevada y tienen unas dimensiones muy amplias, lo que concede un confort extraordinario en cualquiera de las plazas, mientras en las delanteras se incluyen apoyabrazos independientes resultando verdaderas butacas. Gracias a su gran superficie acristalada, la atmósfera interior está muy iluminada, pudiendo completarse además con la opción del techo panorámico de cristal de cuatro secciones con cortinillas, que se incluye en el Paquete Ghia, gratuito en la oferta de lanzamiento.
Nada más acceder al interior, la vista se nos va directamente hacia la atractiva consola central cromada, muy similar a la del S-Max, coronada por tres salidas de aire circulares y un hueco portaobjetos en el plano superior del salpicadero. La gran inclinación de la consola hacia los pasajeros muestra una imagen muy moderna y deportiva y facilita el acceso a todos los mandos, como el sistema de audio, el de climatización, los controles de estabilidad ESP o el de distancia de aparcamiento opcional, entre otros. En el túnel central destaca el freno de mano en forma de palanca de aviación, mientras que en el paquete Ghia el sistema es eléctrico mediante un pequeño botón. El volante de piel de cuatro brazos es regulable en altura y profundidad e incluye los botones del sistema de ordenador de a bordo HMI (Human Machine Interface), que se complementa con la pantalla de información entre los relojes con biseles cromados del cuadro de mandos. La estética y la organización del interior es magnífica, siendo la calidad de los materiales empleados en el interior la prioridad para Ford en la remodelación del Galaxy, con unos acabados de tacto y apariencia excelentes en cada pequeño detalle, que transmiten el máximo lujo y calidad para este monovolumen del segmento Premium.
En el equipamiento del Galaxy, que en España sólo se podrá disponer de la versión Ghia, figuran todos los elementos fundamentales de confort y seguridad, además de una lista de opciones muy extensa en el ámbito del entretenimiento y el confort de conducción. De serie cuenta con multitud de elementos cromados por toda la carrocería, el sistema de asientos Fold Flat System, el Sistema de Protección Inteligente, el control de velocidad de crucero, el ordenador de viaje HMI con mandos al volante que también controlan el equipo de audio con radio CD, sensores de luz y de lluvia, consola superior de techo y espejos retrovisores exteriores eléctricos y calefactados con iluminación de salida. El Paquete X-Pack para el lujoso acabado Ghia incluye la tapicería de piel y el techo panorámico. Opcionalmente se puede completar con sistemas tan novedosos como el control por voz V2C con Bluetooth, faros adaptativos AFS con iluminación en curva, faros bi-xenon, control de crucero adaptativo por radar, sistema IVD adaptativo (control de estabilidad con control de tracción combinados con el control continuo de la amortiguación con 3 modos seleccionables), el de navegación, los asientos calefactados o un sistema multimedia de DVD con pantallas en los reposacabezas delanteros. El Paquete Ghia incluiría el techo panorámico, el sistema IVD (control de estabilidad y de tracción), radio con cargador de 6 CD´s, el freno de mano eléctrico, el sistema de control por voz V2C con manos libres por Bluetooth, las llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos antipinchazo y el sensor de presión de los neumáticos.
Una única motorización turbodiesel será la que mueva al Galaxy en nuestro país, debido a la amplísima demanda de hasta un 97% de estos propulsores en este tipo de vehículos. Hablamos del 2.0 TDCI con 140 cv a 4.000 rpm combinado con el excelente cambio de 6 velocidades, que aumenta el placer de conducción y reduce el consumo de combustible. Este propulsor empuja con fuerza desde bajas vueltas de forma muy progresiva, una entrega perfecta para un coche familiar, obteniendo unas cifras de aceleración de 0 a 100 km/h de 10,1 segundos, mientras que el consumo se queda en unos escasos 6,5 litros a los 100 km/h en ciclo combinado.

a fondo :: Ford Galaxy 3

Gracias a un bastidor muy evolucionado y una reducción muy notable en el peso del conjunto, el comportamiento de este monovolumen de gran tamaño a la hora de conducirlo en todo tipo de carreteras es muy ágil, como el un turismo convencional, gracias a la suspensión independiente en los dos ejes y una dirección electrohidráulica con un gran compromiso entre la dureza y la docilidad de giro de la asistencia variable. A este placer de conducción y este comportamiento preciso, la marca lo denomina Ford Precission Drive, conseguida gracias en parte a una nueva plataforma que aumenta la batalla en 2 cm y las vías delantera y trasera en 7 cm respecto a su antecesor, lo que redunda en un aplomo y estabilidad elogiables.