Ford Fiesta 1.8 TDdi Ghia: Evolución desde la tradición

Diego Zotes01 ago 2000
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Evolución desde la tradición

Por Angel Alonso Madrid, 1 ago (EFE).- Es uno de los modelos con más presencia en el mercado español -concretamente 23 años- del que ya se han visto pasar cinco generaciones y todavía puede presumir de estar entre los veinte modelos de más aceptación en las clasificaciones anuales de matriculaciones. El Ford Fiesta es por derecho propio, un clásico de las calles y carreteras españolas.

a fondo :: Ford Fiesta 1.8 TDdi Ghia 1

La razón de su éxito ha estado en unas formas que han evolucionado conforme a las modas, pero sin romper con lo que fue su línea original de finales de los setenta cuando inauguró la producción de Almusafes. A ello se ha unido una progresión en las mecánicas con altos y bajos, pero que desde la llegada de la generación Zetec, claramente se ha asentado.
Diseño
Diseño

El nivel Ghia en Ford es sinónimo de un equipamiento y confort interesante y completo. Este modelo no rompe la fórmula. Aparte de las tradicionales concesiones a la madera, ofrece un buen nivel de comodidad, sobre todo en las plazas delanteras, con una notable posición de conducción y fácil acceso a volante e instrumentación. Las traseras acogen con justeza a dos adultos, pero jugar al tercero es opositar a la multitud.

a fondo :: Ford Fiesta 1.8 TDdi Ghia 2

La fácil rodadura del coche, un silencio muy bien conseguido y una suspensión ajustada son factores que le capacitan para trayectos largos con una más que aceptable garantía de comodidad, algo con mucho mérito en estos coches pequeños que, aunque han jugado en los últimos años muy fuerte para tapar esa insuficiencia, todavía aportan defectos, algunos fácilmente subsanables.
Elementos de seguridad como los frenos del coche están entre lo mejor en cuanto a eficacia y distancia, siendo extensible la buena nota para el aplomo que demuestra en trayectos sinuosos.

a fondo :: Ford Fiesta 1.8 TDdi Ghia 3

Motor
Motor

La última incorporación motriz a la gama Fiesta es un motor diesel turboalimentado de inyección directa de 1.8 litros y 75 CV que, salvo sutiles diferencias técnicas, es muy similar al que monta el Focus en la gama superior.

a fondo :: Ford Fiesta 1.8 TDdi Ghia 4

Si ya en la prueba efectuada al Focus la primera constatación es que ese motor guardaba potencia extra en algún lugar secreto, pues su rendimiento estaba por encima de esos 75 CV, y se acercaba a esos 90 que la mayoría de los competidores del segmento declaran, la percepción se agudiza en este Fiesta.
Para empezar la relación peso-potencia se decanta claramente por el primero. La ligereza del Fiesta le viene como anillo al dedo a este propulsor que provoca reacciones reservadas hasta ahora al ciclo gasolina. Las respuestas son rápidas sin ser alocadas, con lo que la vivacidad de este motor es su nota dominante.

a fondo :: Ford Fiesta 1.8 TDdi Ghia 5

Una vivacidad que convive con una suavidad de reacciones que hace sumamente agradable la conducción. Empuja desde abajo con regularidad y presteza, aunque al llegar al límite de las 3.500 revoluciones ya ha dicho prácticamente todo lo que tenía que decir.
A un conjunto de prestaciones muy regulares se suma unos consumos que encuadran a este modelo con todo rigor en el calificativo de coche económico. Durante la prueba, apenas rebasó los seis litros cada cien kilómetros, y eso que lo chispeante de su motor indujo a algún exceso de palanca para colegir que hasta tiene ciertos regustos deportivos.