Ford B-Max: Puertas correderas sin pilar central

a fondo Ford B-Max 1
Raúl Toledano02 mar 2011
Se trata del quinto monovolumen de Ford en Europa, con el C-Max, Grand C-Max, S-Max y Galaxy. Estrena un motor gasolina EcoBoost de tres cilindros sobrealimentado. Se acerca mucho a un coche de producción final
Novedad
La fiebre por los monovolúmenes, con independencia de sus dimensiones, aspiraciones y precios, no se detiene. En el caso de nuestro protagonista de hoy descendemos al escalón más bajo, los que están basados en la plataforma de los utilitarios, los que han pasado ha denominarse minivolúmenes. Ford, uno de los fabricantes que más está apostando por la polivalencia de sus vehículos, sube al escenario antes de tiempo a su prototipo B-Max, basado en el pequeño Fiesta y que se estrena en el Salón del Automóvil de Ginebra 2011. Como si de un C-Max a escala se tratase, este concept car de apenas cuatro metros de longitud destaca por su ausencia de pilar B dando paso a unas puertas traseras correderas, su lenguaje gestual Kinect Design común en toda la gama Ford- y un motor gasolina EcoBoost de bajas emisiones.
El origen de este B-Max está en el prototipo Iosis Max que Ford presentó también en Ginebra, en 2008. Ahora este concepto de MVP pequeño, de rasgos deportivos y sin pilar central, toma cuerpo con unas dimensiones de 4,06 metros de largo y 1,59 m de alto. Con estas cotas, su rival más directo parece el Hyundai ix20 (4,10 m y 1,60 m), aunque por pretensiones comerciales, el Opel Meriva, 4,28 m de largo y 1,61 m de altura, es su gran adversario. Aquí no termina la oferta, el Nissan Note, el Renault Modus, el Citroën C3 Picasso o el Toyota Verso-S también están en la pugna.

Su interior, aprovechado al máximo el espacio en el habitáculo para cinco ocupantes, destaca por un diseño familiar y futurista, con muchos puntos en común con los nuevos C-Max y Focus, los modelos de más reciente constitución de la marca del óvalo. Los acabados y los ajustes son de calidad, con la intención de acabar con la idea de que un coche pequeño tiene que estar mal acabado. De hecho, el tono madera y marrón se repite en todo la cabina, desde los asientos hasta los paneles de las puertas, tapizadas en piel negra y con costuras marrones. Como colofón, una pantalla a color de seis pulgadas para controlar las funciones multimedia del coche. Por otro lado, Ford asegura que los asientos traseros se abaten por partes (60/40) y el del acompañante se puede plegar de forma que quepa en el habitáculo un bulto de hasta 2,35 metros de largo.El tono madera se repite en asientos y paneles de puertas y junto a una pantalla a color de 6 le dotan de un aspecto interior de alta calidad
La exclusividad de este modelo llega de la mano de las puertas correderas traseras, que según Ford dejan un espacio superior al metro y medio para poder acceder al habitáculo. Hasta aquí nada nuevo, unidades tan consagradas como el Mazda RX-8 o el Rolls Royce Phantom ya las incorporan. Sin embargo, lo novedoso es la ausencia del pilar central, lo que ha obligado a los ingenieros a reforzar con acero de resistencia ultra alta su carrocería en puntos como el techo o las propias puertas. La intención es que los marcos de ambas trabajen como un pilar B alternativo. Además se ha trabajado el mecanismo de bloqueo de seguridad y los cierres han sido reforzados. Y los cinturones de seguridad delanteros, ¿qué? Quedan integrados en la estructura del propio asiento, a la altura del hombro.

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"Lenguaje Kinetic, destacando sus abultados pasos de ruedas con llantas de 18 pulgadas y una gran parrilla delantera en forma trapezoidal"Con freno de estacionamiento eléctrico, el B-Max mantiene el lenguaje Kinetic Design en su exterior. De perfil, destaca por sus prominentes pasos de ruedas, que albergan unas llantas de 18 pulgadas con un diseño de cinco radios en forma de Y similares a las del S-Max-, y una línea de cintura muy marcada y con trayectoria ascendente. Los trazos rectilíneos se repiten en su frontal, con la gran parrilla trapezoidal clásica de la marca, una más pequeña en el inferior del paragolpes y unas ópticas de grandes dimensiones y rasgadas que alcanzan las aletas delanteras. Su suave línea de techo cae hacia una zaga en el que los fluidos grupos ópticos quedan unidos por una tira cromada logo central de Ford y a la izquierda la denominación B-Max-, constituyendo un portón trasero de lo más armonioso y alcanzando los laterales del coche, de manera que los raíles de las famosas puertas quedan muy integrados en su conjunto.Lenguaje Kinetic, destacando sus abultados pasos de ruedas con llantas de 18 pulgadas y una gran parrilla delantera en forma trapezoidal
Pese a estar todavía en fase de concepto, las soluciones empleadas indican que se está muy cerca del modelo de producción. Hasta finales de 2010 estuvo presente en el mercado el Ford Fusion, derivado del Fiesta. Ahora este B-Max protagoniza un salto tecnológico con la aplicación de la innovadora mecánica de gasolina EcoBoost. En el caso de este minivolumen, un tricilíndrico de 1.0 litros SCTI de inyección directa y turboalimentación, asociado al sistema Star&Stop que garantiza una disminución en los índices de combustible y emisiones de CO2. Además, opcionalmente se podrá equipar el cambio automático de doble embrague y seis velocidades PowerShift.