Fiat retira del mercado chino 1.223 coches importados por problemas de frenos:

Agencia EFE06 jul 2011
El fabricante automovilístico italiano Fiat retirará del mercado chino 1.223 vehículos importados para arreglar unos potenciales problemas de frenos, que podrían afectar la seguridad, informó hoy la agencia oficial Xinhua.

Según anunció la Administración General de Supervisión de la Calidad, Inspección y Cuarentena de China, los vehículos retirados son coches importados entre 2008 y 2011, de los modelos Bravo 198 NT y Bravo 198 MTA, que fueron fabricados entre el 20 de marzo de 2008 y el 8 de noviembre de 2010.

El problema está en que el sistema que une el cuadro del calibrador de los frenos traseros con el propio calibrador flotante podría llegar a romperse, lo que necesita ser corregido para evitar potenciales problemas de seguridad.

De esta manera, la retirada será momentánea, ya que la empresa mixta de la firma en China, GAC Fiat, formada junto a la Corporación Industrial del Automóvil del Cantón (GAIC, en inglés) se encargará de sustituir esos calibradores gratuitamente por otros suficientemente resistentes.

Fiat llegó a China en 1999 y estuvo colaborando insatisfactoriamente durante ocho años con la Corporación del Automóvil de Nankín (NAC), en el este de China.

Esta alianza, en la que la compañía italiana iba a invertir unos 500 millones de euros adicionales para alcanzar sus objetivos de vender 300.000 unidades en 2010, se vino abajo en diciembre de 2007, cuando NAC fue absorbida por la Corporación Industrial del Automóvil de Shanghái (SAIC).

La fusión se dio en parte porque ambas habían adquirido por separado los derechos de fabricación de varios modelos de la extinta compañía británica MG Rover, que sigue gestionando SAIC y que dieron lugar, también, a la creación de una versión china de alguno de sus modelos, bajo la marca china Roewe ("Rongwei" en chino).

Tras meses de búsqueda de unos nuevos socios apropiados en el mercado chino, Fiat se alió con GAIC en 2009, con la que tiene una planta en Changsha, en la provincia central de Hunan, cuya puesta en funcionamiento está prevista para este año, con una capacidad de producción inicial de 140.000 vehículos de pasajeros y 220.000 motores al año.

En posteriores fases del proyecto se espera que se amplíe hasta los 250.000 vehículos y 300.000 motores anuales.