Ferrari Tailor Made: Mejor hecho a medida

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Raúl Toledano25 nov 2013
Este programa de personalización Ferrari Tailor Made multiplica la exclusividad de los deportivos de la marca. Más de 500 clientes al año pagan porque sus nuevos Ferrari sean irrepetibles gracias a la gran libertad en la elección de materiales, colores y acabados. Aquí, el límite lo marcan la imaginación y la cartera del cliente.
En el mundo del lujo, todo, absolutamente todo, se puede comprar. Lo único que necesitas es tener el dinero suficiente para poder pagarlo. En esa burbuja de exclusividad, se mueven marcas como Ferrari, que personalizan los coches como si de un frac de novio se tratase. El resultado de este concepto histórico de la firma es el programa Tailor Made con el que los chicos de Maranello continúan con la tradición de los 50 y 60 de convertir los Ferrari en obras irrepetibles. Si en la fotografía que acompaña este párrafo un 458 Italia se viste con los colores y emblemas del Ferrari de Niki Lauda, es gracias a Tailor Made. De hecho, los responsables de marketing del fabricante de deportivos aseguran que todos los Ferrari que salen de la cadena de producción pasan por este centro de corte y confección de automóviles de lujo.
Desde que a finales de 2011 fuese implantado, el programa Tailor Made ha concebido infinitas posibilidades de personalización que ofrecen los diseñadores y sistemas informáticos del cavallino rampante. Fuentes de Maranello hablan de que acogerse al programa Tailor Made supone un desembolso extra de un 10% de media en relación al precio de tarifa. Los algo más de 500 Ferrari al año que pasan por las manos de estos sastres de la automoción salen con nuevos colores de carrocería, pinzas de freno, diseño de llantas, alerones o difusores, o virguerías varias como materiales textiles o guarnecidos del habitáculo.
Ser intervenido por este programa de personalización de Ferrari rara vez cuesta menos de 30.000 euros, encontrándonos con auténticos coches de colección que pueden superar el millón de euros. A través de los concesionarios de la marca, en permanente conexión con el centro de diseño de Maranello y otro centro que la marca tiene en Nueva York, el cliente puede imaginar hasta donde su cartera le permita.Esta especie de sastrería industrial, donde ingenieros, diseñadores y comerciales personalizan al gusto del cliente un 'cavallino' irreptible, puede costar entre 30.000 y un millón de euros
Hay tres programas base con los que trabajan en el Centro de Diseño de Maranello: Scuderia, Classica e Inedita. El primero de ellos, llamado Scuderia, presenta elementos de fibra de carbono, tejidos deportivos, pieles de gamuza y Alcántara, microfibras de Kevlar y acabados metálicos brillantes o opacos. Además incluye un revolucionario material llamado Alutex, que combina la fibra de vidrio con el aluminio. Por otro lado, la colección Classica utiliza pieles de cuero, lana, cachemir y terciopelo con efecto “vintage”. Y por último, la colección Inedita permite obtener los resultados más originales mediante el uso de telas poco habituales como el cuero brillante, el tejano y otros tejidos textiles.
Llegados a este punto, Ferrari no dice "no" a nada. Se pueden combinar los tres estilos a la medida de cada cliente, que para eso uno tiene dinero. Si esto no es suficiente, puedes encargar algún diseño nuevo que no esté en el catálogo, que para eso uno tiene mucho dinero. Y si todo esto no es suficiente, Ferrari invita a sus mejores clientes a proponer ideas nuevas para los futuros modelos, que para eso uno tiene mucho, muchísimo dinero.
Como los mejores trajes, Ferrari demuestra una vez más que los mejores coches son los hechos a medida. Y en ese mundo de lo sublime, algunos rostros conocidos no podían faltar. El consejero delegado de Ferrari entregó las llaves de un FF con una tapicería en tartán y un maletero en carbono al golfista Ian Poulter, en el último concurso de uno de los festivales de elegancia más importantes del mundo, Pebble Beach. Otros como Eric Clapton quisieron que su 512 BBi de 1980 funcionase como un 458, y de aquella idea nació el SP12 EC; o el magnate Edward Walson que implantó sobre la estructura de un P540 Superfast la técnica de todo un 599. A obras de este tipo, donde se implanta la tecnología actual en modelos legendarios de la marca, se accede a través del programa más caro de todos: Special Projects.