El Salón de Fráncfort, preparado para mostrar 159 novedades mundiales:

El Salón de Fráncfort, preparado para mostrar 159 novedades mundiales 1
Agencia EFE09 sep 2013
La 65 edición del Salón del Automóvil de Fráncfort se prepara para mostrar desde mañana, en las dos jornadas dedicadas a la prensa, un repertorio de 159 novedades automovilísticas que el público podrá ver en directo el día 12, después de que la canciller alemana, Angela Merkel, la inaugure.

El Salón de Fráncfort, el mayor de cuantos se celebran en el mundo y que se alterna con el de París, dispone en esta ocasión de 230.000 metros cuadrados, equivalentes a la superficie de 2011 -su última edición-, para dar cabida a 1.091 expositores, de los cuales del 42 % es extranjero, frente al 32 % de la edición anterior, y de ellos también el 42 % proviene de Asia.

El número de proveedores chinos presente en Fráncfort ha aumentado diez veces en comparación con el año 2011, hasta sumar 129, seguido por los procedentes del Reino Unido, con 85; Francia, con 34; Japón, con 31, y 21 de EEUU.

El Salón de Fráncfort, para el que se han acreditado más de diez mil periodistas, se caracteriza por ser el único que reúne a toda la cadena de la industria del automóvil, de forma que el número de proveedores también aumenta en cada edición.

En esta 65 edición son 380 los que acuden, un 25 % más que en 2011 (305 expositores), de los cuales el 55 % procede de fuera de Alemania

El IAA 2013 (siglas en alemán del Salón de Fráncfort) se celebra bajo dos dignos, el de la electrificación del automóvil y la denominada conectividad, es decir, un conjunto de tecnologías que tratan de interconectar conductor, automóvil y entorno.

En relación a la electromovilidad, el organizador del Salón, la VDA, equivalente a la asociación española de fabricantes Anfac, asegura que el Salón de Fráncfort mostrará que la movilidad eléctrica ya no es una visión, porque los 'e-coches' ya están en las calles, desde los eléctricos puros a los de todo tipo de tecnologías de hibridación, junto con los automóviles de pila de combustible de hidrógeno.

En este Salón de Fráncfort, sólo los fabricantes alemanes, sin contabilizar los del resto de los países, presentarán 16 modelos de producción en serie con trenes de tracción eléctrica que llegarán al mercado en las próximas semanas y meses.

En este terreno, la VDA pide a la Unión Europea mayores esfuerzos de apoyo a la innovación industrial, en lugar de obstaculizar el desarrollo tecnológico con normas rígidas y burocracia innecesaria, según palabras recientes del presidente de los fabricantes alemanes, Matthias Wissmann.

En los próximos tres o cuatro años, según datos del propio Wissmann, la industria alemana del automóvil invertirá 12.000 millones de euros en sistemas de propulsión alternativos, lo que equivale al 40 % de todo el gasto en I+D destinado a sistemas de propulsión.

Fráncfort también dejará claro que los clásicos motores de combustión interna, diesel y gasolina, continuarán dominando el mercado durante muchos años, mientras los trenes de potencia alternativos se unirán a ellos.

El segundo enfoque tecnológico del Salón es la conectividad, un área que dará lugar a profundos cambios en la funcionalidad de los automóviles, en la conducción y en la seguridad, ya que un conductor, por ejemplo, podrá ver mas allá de lo que podrá hacerlo con la visión ocular.

Los coches reconocerán obstáculos ocultos tras un cambio de rasante, por ejemplo, podrán ver lo que ocurre a la vuelta de la esquina o prepararán la respuesta de la suspensión a los baches que detecten los sensores.

Este es el camino hacia una conducción parcialmente automatizada en la que los sistemas aliviarán algunas de las cargas que hoy tiene el conductor, incluso hasta detener totalmente el vehículo para evitar un alcance, un objetivo que algunos fabricantes ya están a punto de lograr con sus sistemas de vigilancia pasiva y activa.

Los expertos esperan un crecimiento anual del 36 % de automóviles conectados, de forma que 210 millones de coches de este tipo estarán en las carreteras de todo el mundo en el año 2016, cuatro veces más que los actuales.