El Pegasus demuestra su eficacia, multa cinco veces más que los otros radares:

El Pegasus demuestra su eficacia, multa cinco veces más que los otros radares 1
Agencia EFE20 abr 2013
El radar Pegasus, que viaja a bordo de un helicóptero de la DGT y se puso en marcha la Semana Santa, ha dado sus primeros resultados y en tan solo una semana ha detectado a 522 conductores que circulaban con exceso de velocidad en carreteras convencionales, cinco veces más que cualquier otro radar.

Según ha informado la Dirección General de Tráfico, entre el 8 y el 14 de abril, y con motivo de una campaña de control de velocidad, ha 'fotografiado' a 522 vehículos en las 24 horas que ha sobrevolado carreteras convencionales y, de ellos, 88 circulaban a una velocidad excesiva, es decir, el 16 por ciento del total.

Un porcentaje que, según Tráfico, es cinco veces superior al que se detecta con otro tipo de radares.

Durante la campaña, la DGT ha vigilado alrededor de un millón de coches en autovías, autopistas y carreteras secundarias y han sido denunciados más de 30.000 conductores por exceso de velocidad.

En las vías de gran capacidad se han controlado 370.119 coches, de los cuales 11.395 han sido multados por ir a más velocidad de la permitida, lo que representa un 3,1 por ciento del total.

Por otro lado, en las vías secundarias donde se ha concentrado el mayor número de vehículos denunciados, con un total de 21.933 multas, es decir, el 3,75 por ciento de los 585.540 coches vigilados.

Los conductores denunciados por la Dirección General de Tráfico que han cometido una infracción grave tendrán que hacer frente a una multa que oscila entre los 100 euros y los 500 euros, y a la pérdida de entre dos y cuatro puntos del carné.

Por otro lado, las infracciones muy graves tendrán una multa de 600 euros y se podrán perder hasta seis puntos del carné de conducir.

Entre las infracciones detectadas en la campaña destaca una de ámbito penal cometida por un motorista en La Rioja, quien ha sido captado por un radar circulando a 206 kilómetros por hora en una carretera donde la velocidad máxima permitida es de 100.

Por este delito el motorista podría ser condenado a la privación del derecho a conducir vehículos a motor entre uno y cuatro años, así como a una pena de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad durante un máximo de noventa días.