El Opel Calibra cumple 25 años: Ya es un clásico deportivo

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Enrique Marco04 ago 2014
El Opel Calibra se debe considerar ya como un coche de colección, pues en 2014 cumple 25 años. Se convirtó en el deportivo más exitoso de los 90, luego pasó, como todos, una época de penurias, y ahora debería de empezar a valorarse como un clásico. Hay versiones muy interesantes, como el 2.0 Turbo 4x4 de 204 cv. 
El año pasado hablábamos de los 25 años del Vectra, una berlina que Opel quiso recordar con motivo de esta efeméride; aunque para muchos de los aficionados, por ahora, este modelo que sustituyó al Ascona y luego fue relevado por el actual Insigina sea simplemente “un coche viejo”. Ahora en 2014 cumple los 25, y por tanto se le puede considerar como un clásico, otro modelo mucho más especial por su tipo de carrocería: el Calibra. Creemos que su periodo de penurias –unos años en las que casi todas unidades caían en manos un tanto "macarrillas"- debe finalizar ya, y a partir de ahora quien tenga o encuentre una unidad en buen estado y se mantenga original ha de cuidarla como buen coche de colección. En España hay hoy día muchos a la venta, la mayoría de ellos de los primeros años de comercialización y por unos 1.500 euros, si bien las versiones más especiales y cuidadas pueden rondar los 4.500 euros.
Fue en el Salón de Frankfurt de 1989 cuando Opel sorprendió con el deportivo con el mejor coeficiente aerodinámico: 0,26. Este coupe de cuatro plazas derivado de la plataforma del Vectra medía 4,49 metros de largo y ocupaba el hueco que dejó el deportivo de los 80: Opel Manta. A diferencia de aquel este era un tracción delantera, si bien, como veremos más adelante, se lanzaron igualmente versiones 4x4. Con una altura de sólo 1,32 metros y una anchura de 1,69 metros el Calibra gozaba de una línea afilada, muy aerodinámica y tremendamente atractiva. En su época era un deportivo de cierto empaque y objeto de deseo para muchos.

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Pronto se convirtió en el deportivo más exitoso de los años 90, con un total de 238.647 unidades fabricadas hasta 1997, momento en el que no tuvo sustituto y tres años después ocupó su puesto el Astra Coupe del 2000; un modelo que tampoco tuvo relevo como tal, de modo que ahora lo más deportivo de este segmento que se puede encontrar en la gama Opel es el Astra GTC; un excelente compacto para la gente joven pero no con aquellas líneas tan estilizadas y deportivas de coupes al estilo del Calibra. La verdad es que el único rival directo de su época era el Ford Probe, también muy sugerente y atractivo pero con una gama mecánica más limitada. Volkswagen comercializaba el Corrado, que por concepto sí era rival directo pero por carrocería era bastante más corto. Y de Japón venía otra alternativa: el Toyota Celica.  A nivel internacional el Calibra se comercializó en el Reino Unido como Vauxhall, en Sudamérica como Chevrolet y en Australia como Holden.El Calibra fue un éxito de ventas para tratarse de un modelo de estética tan deportiva
Los Calibra que la mayoría recordarán, y los más fáciles de encontrar hoy día, son los 2.0i de 115 cv y 2.0 16v de 150 cv de sus primeros años de comercialización. El primero simplemente cumplía con unas prestaciones respetables y un comportamiento ágil, pero el segundo era un “aparato muy serio” para la época, capaz de superar los 220 km/h y de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos. Se beneficiaba de un peso de poco más de 1.200 kilos; y a pesar de ello contaba con dos asientos relativamente amplios atrás y un maletero de 300 litros de capacidad. Costaba más de 3,5 millones de pesetas (21.000 euros; que hace más de 20 años era mucho dinero).

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Entre 1993 y 1994 llegaron los principales cambios en la gama, con un restyling y el cambio de motorizaciones. La gama básica partiría desde entonces del nuevo 2.0 de 136 cv de mejores prestaciones que el anterior motor de acceso; la gama media la ocupaba el Calibra 2.5 V6 24v de 170 cv, que aceleraba prácticamente como el anterior 16v de 150 cv pero le superaba ampliamente en velocidad (237 km/h). El cénit de la gama Calibra fue el 2.0 Turbo 4x4 de 204 cv, un “avión” con el que pasar de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y alcanzar los 245 km/h, prestaciones que le permitían tutear a “vacas sagradas” como los Lancia Delta Integrale, Ford Sierra y Escort Cosworth o incluso BMW M3. De hecho, en competición el Opel Calibra brilló con luz propia, siendo su título más preciado el DTM y el ITC de 1996 con Manuel Reuter al volante y una preparación de 470 cv.

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