El 75 por ciento de los coches que circula en verano derrocha un 7 por ciento de carburante:

El 75 por ciento de los coches que circula en verano derrocha un 7 por ciento de carburante 1
Agencia EFE15 ago 2014
El 75 % de los 22 millones de turismos que circulan en verano en España derrocha diariamente un 7 % del carburante consumido por rodar con neumáticos con inflado deficiente.

Estos cálculos han sido realizados por el Grupo Andrés, especializado en la distribución de neumáticos en España y Portugal, que añade que el despilfarro es especialmente intenso en los meses de verano, al combinarse la baja presión con las altas temperaturas.

No obstante, se malgasta combustible durante todo el año, de forma que los automovilistas españoles están quemando, por término medio, 50 litros de gasolina o de gasóleo cada año por no llevar los neumáticos de sus turismos con la presión recomendada por el fabricante.

Son más de 775 millones de litros de carburante consumidos inútilmente y casi 1.050 millones de euros quemados cada 12 meses sin ninguna necesidad

Los neumáticos con un inflado deficiente se deforman mucho más en cada giro, planteando una mayor resistencia al avance. Esto exige un esfuerzo extra por parte del motor y genera un desgaste prematuro en los hombros del dibujo de la banda de rodadura.

Esta deformación incrementa la temperatura de funcionamiento del conjunto y acelera el envejecimiento, debilitando su resistencia a los pinchazos y a los impactos con cualquier socavón.

Los riesgos de reventón llegan a multiplicarse por 3 en todos aquellos automóviles que equipan cubiertas con presiones hasta 0,5 atmósferas por debajo de lo recomendado por el fabricante del vehículo, recuerda Grupo Andrés.

Los neumáticos con más kilómetros sobre sus lonas y con presiones más bajas son especialmente derrochadores de carburante, además de ser potencialmente más peligrosos.

El envejecimiento de estas cubiertas se acelera al rodar sobre asfaltos recalentados, aumentando su vulnerabilidad a los pinchazos y a los reventones.

En este caso, el cambio de las cubiertas es la solución adecuada, mientras que para el resto de los automovilistas basta con una comprobación e inflado de los neumáticos, una operación en la que apenas se invierten dos minutos y que puede llevar al ahorro medio de esos 50 litros de carburante al año.