Comparativa de utilitarios diésel: ¿Con cuál te quedas?

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Raúl Toledano / JATO17 feb 2010
En Autocity, y con un chorreo de datos facilitados por Jato, se nos ha ocurrido realizar una comparativa entre siete modelos en cuatro niveles (Motor/dimensiones, diseño exterior/ambiente interior, seguridad y equipamiento-audio)
Motor y dimensiones
Datos cedidos por
Cuando hablamos de un coche utilitario, de un urbano para los más modernos del lugar, teníamos la costumbre de imaginarnos un vehículo pequeño, muy pequeño, al que una ráfaga fuerte de viento se lo podía llevar por delante, frágil ante cualquier adversidad y sin aplomo para las largas travesías. Vamos, un coche con techo para ir a trabajar sin mojarnos y consumir poco. Sin embargo, este segmento ha evolucionado tanto en los últimos años, que incluso algunos modelos son confundidos con el segmento superior, el de los compactos, por sus dimensiones, prestaciones, equipamiento y ambiente interior. En Autocity, y con un chorreo de datos facilitados por nuestro proveedor de fichas técnicas Jato, se nos ha ocurrido realizar una comparativa entre siete modelos en cuatro niveles (Motor/dimensiones, diseño exterior/ambiente interior, seguridad activa/pasiva y equipamiento-audio-navegación), tomando como referencia el archiconocido Seat Ibiza 1.4 TDI 80 cv Reference DPF 5 puertas, valorado en 15.062 euros. Enfrente, siempre en sus versiones de cinco puertas con portón, el Peugeot 207 Confort 1.4 HDI 70 cv (15.040 euros), el Renault Clio Authentique 1.5 dCi 70 cv (13.390 euros), el Ford Fiesta 1.4 TDCi Trend (14.210 euros), el Citroën C3 HDI 70 LX (13.700 euros), el Volkswagen Polo 1.6 TDI Advance 75 cv (15.695 euros) y el Fiat Punto EVO 1.3 Dynamic 75 cv diésel Multijet (14.800 euros).
Todos los propulsores, diésel, que aquí presentamos estarían exentos del impuesto de circulación, puesto que todos están por debajo de los 120 gr/km de emisiones de CO2, aunque es el Polo (109 gr/km y el único que cumple la EURO 5) el más comprometido con el medio ambiente, seguido del Fiesta (110 gr/km) y con el nuevo Clio (120 gr/km) librándose por los pelos de la quema, a la cola en este apartado. También el Polo y el Fiesta, con 4,2 l/100 km en ciclo mixto, son los que más sobresalen en el consumo de combustible, aunque los dos son superados por el Punto Evo, que reduce la cifra hasta los 4,1 l/100 km, algo que no evita que su motor tenga una respuesta más que aceptable: 13,6 segundos tarda en alcanzar los 100 km/h desde parado, únicamente superado por los 13,1 segundos del Ibiza, y también es el segundo con más par (190 Nm), aspecto en que el grupo Volkswagen, con sus dos unidades Polo e Ibiza-, se dispara hasta los 195 Nm. En este apartado de prestaciones sigue mandando el Polo, con una velocidad punta de 170 km/h.
Con tracción delantera y un cambio manual de cinco velocidades en todos los competidores, el coche más perezoso resulta el Renault Clio, cuyo motor deja de empujar a los 162 km/h (igual que el Fiesta), tarda de 0-100 km/h 15,2 segundos y su par es de 160 Nm, empatado con el Peugeot 207, el Fiesta y el Citroën C3. Mucho tiene que ver en todo ello las dimensiones de los coches. Así, el Peugeot y el Renault son los dos modelos más pesados, 1.178 kilos y 1.165 kilos, respectivamente. Aunque, evidentemente, tienen como sus puntos fuertes, un maletero más grande (310 litros en el 207, por delante de los 300 litros del C3) y con los asientos abatidos es el Clio el que alcanza la pole: 1.038 litros, con el Fiat muy próximo (1.030 litros). El Punto EVO también es el utilitario más largo (4.065 mm), por delante del Ibiza (4.052), mientras que el C3 (el más corto de todos, con 3.941 mm) es el que presenta una mayor anchura (1.728 mm) y altura (1.524 mm).
¿Qué utilitario es más bonito? Pues el Fiesta, la verdad, que es un coche que entra por los ojos, muy afilado respecto a su antecesor, con el que nada tiene que ver: ópticas más grandes, forma de cuña, una cintura ascendente, una trasera portentosa para el segmento, mientras que el Ibiza es un utilitario con líneas más suaves y menos visuales. El 207 es el más continuista, algo que no sucede con el Polo, al que los diseñadores de VW le han otorgando un carácter más racial, alejándole del adjetivo femenino. Ojo con el nuevo C3, sí, el de la luna delantera interminable que te dejará ver las estrellas desde el asiento del piloto sin necesidad de bajarse del coche, y el agresivo Clio, muy resultón en marcha urbana.

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Con números en la mano, ni en el 207 ni en el Clio ni en el C3 están disponibles llantas de aleación ligera, mientras que es el Seat Ibiza en el que incorporarlas como extra sale más rentable: 331 euros, por los 390 del Punto EVO, 440 del Fiesta y las más caras, las del Polo, 645 euros, Precisamente el pequeño VW es el único cuyas llantas son de 14, ya que las del resto son de 15. Uno de los puntos fuertes del Polo es que añadirle a la carrocería la pintura metalizada sólo sale por 220 euros, mientras que en el otro extremo se sitúa el Clio (354 euros). Tampoco sale muy bien parado el utilitario de Renault, ya que junto al Ibiza, es el único en el que los retrovisores exteriores no están pintados en el color de la carrocería.
Por dentro, el ambiente que se respira en el Polo, con los acabados de los asientos en tela, como el resto de sus competidores, es extremadamente agradable, aunque sí que resulta un poco austero por la ausencia de detalles en detrimento de unos colores oscuros que todo lo invaden. Algo muy similar ocurre con el Ibiza, que es el único que incluye de serie los asientos del conductor y pasajero ajustables en altura (el resto, sólo el del conductor) y los asientos delanteros calefactados por 192 euros, algo que únicamente está disponible en el Fiesta, aunque la broma te costaría 1.100 euros. Tampoco habla muy bien del Fiesta la ausencia de portavasos traseros. Para los que quieran añadir un toque deportivo a sus urbanos que se mentalicen que son el Ibiza, que nuevamente gana la batalla a la mayoría de sus rivales en este apartado, y el Punto EVO, los que tienen disponibilidad de techo eléctrico: el primero por 615 euros y el segundo por 890 euros.
Seguridad activa y pasiva
El Ibiza, que es el segundo coche más caro de los analizados, incorpora un buen paquete de seguridad activa: control de tracción, sistema de frenada de emergencia, distribución electrónica de la frenada, control de estabilidad, faros halógenos e inmovilizador electrónico. Además, los tres extras que se pueden sumar (luces laterales de maniobras, luces antiniebla delanteras y alarma antirrobo) salen cada uno por 211 euros, un precio bastante contenido para como está el mercado. Al nivel del Ibiza se colocarían el 207 (aunque sin posibilidad de estos extras) y el Polo, que vuelve a demostrar que a la hora de economizar el producto no es ni mucho menos el número uno, con precios de sus extras más elevados que el Ibiza.

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Por su parte, el Punto EVO nos ha agradado desde el punto de vista de la seguridad pasiva. Si bien es cierto que, junto al Fiesta, es el único que reduce a dos el número de sus reposacabezas traseros, el Fiat gana terreno a los modelos del grupo VW en aspectos como la inclusión de serie del airbag de acompañante desactivable (510 cuesta en el Polo) y el de cabeza tanto para las plazas delanteras como traseras (otros 510 euros vale en el Polo, 240 en el Fiesta, 211 en el Ibiza y 192 en el 207, mientras que no están disponibles en el Clio ni en el C3). También penaliza al Fiesta ser el único en no disponer de los anclajes Isofix, sistema de sujeción para sillas de seguridad de niños. En estos coches diésel tan ligeros, con tan poca fuerza a pocas revoluciones, es de agradecer que el Polo y el Ibiza incorporen de serie el sistema de ayuda en arranque en pendiente (en el Fiat lo tienes por 475 euros más del precio de serie), evitando que el coche se cale en situaciones de riesgo.
Todo ello demuestra que los fabricantes se esfuerzan cada vez más en incrementar la seguridad de los utilitarios. Cada vez son más los modelos que cuentan entre su equipamiento con elementos que antes quedaban reservados a vehículos más sofisticados, de gama alta. El airbag de conductor y pasajero, los cinturones con pretensores, las fijaciones Isofix, los recordatorios de abrochar el cinturón, las cortinillas hinchables que protegen la cabeza de los impactos laterales son algunos elementos básicos de seguridad presentes en los utilitarios de nueva generación.
El esfuerzo merece la pena, como demuestran las pruebas de colisión (los "crash-test") a los que regularmente se someten todos los coches. El Renault Modus fue el primer utilitario que alcanzó las "5 estrellas" (los más seguros para los pasajeros adultos, según los rigurosos exámenes del programa EuroNCAP), y a él se han sumado otros modelos más de la misma categoría: Peugeot 207, Seat Ibiza, Renault Clio y Ford Fiesta. Esto viene a demostrar que las pequeñas dimensiones del vehículo no son incompatibles con la máxima seguridad de sus ocupantes.
Partiendo de que únicamente el Ford Fiesta (por 1.000 euros) y el Fiat Punto EVO (por 1.300 euros) disponen de climatizador automático, en este nivel el Polo toma mucho margen a sus competidores, equipando de serie el aire acondicionado, algo que en el resto de sus contrincantes no ocurre salvo que tires de chequera: 650 euros en el Fiesta, 700 en el C3, 769 en el Clio, 961 en el Ibiza, 1.100 en el Punto y ¡1.249 euros en el 207! El Ibiza, sin embargo, es el único que de serie incorpora el sistema de control de neumáticos, al igual que el Polo, aunque en éste hay que sumar al precio de serie 400 euros. Del resto en este apartado no hay noticias. También el Ibiza es el único de los siete coches puestos a la palestra que por 173 euros más incluye lavafaros.

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El Clio, que en pocos apartados se impone, salvo en el subjetivo asunto del diseño exterior y su bajo precio, es el único que se sale de la norma al incluir de serie el control de crucero, elemento del que no dispone el C3, y en el que el resto son extras que van desde los 144 euros del Ibiza a los 400 euros del Polo. Por el contrario, el Clio es el único cuyo volante no es ajustable en profundidad ni dispone de retrovisores exteriores ajustables eléctricamente y desempañables, algo que por casi 200 euros más sería una realidad en el Ibiza y que en el resto aparece de serie. Con cierre centralizado y mando a distancia, los únicos elevalunas eléctricos traseros son el del Fiesta (por 170 euros) y los del Punto EVO (por 250 euros).
El Punto EVO vuelve a ganar enteros en los sistemas de audio, con mandos al volante, lector de CDs, seis altavoces y conexión bluetooth de serie. También el Ibiza se mueve bastante bien en este terreno, ya que con cuatro altavoces, sólo le distingue del Fiat que el cliente tendría que desembolsar 235 euros más para hacerse con la conexión bluetooth. En el Polo echamos de menos la falta de disponibilidad de bluetooth, preequipo de teléfono (sólo el Ibiza, por 235 euros, lo tiene) y fundamentalmente de los mandos al volante, una muestra de distinción que VW debería acoplar a cualquiera de sus unidades. Nos vuelve a decepcionar los pocos elementos que se incluyen en el Peugeot (15.040 euros de coche), con un sistema de audio que cuesta 1.249 euros, al igual que el lector de CDs y el bluetooth.
Resumiendo, que en cuanto a relación calidad/precio el Ibiza nos parece el mejor colocado, aunque echamos de menos un diseño exterior más agresivo y dinámico. Mientras que nos agradan y recomendamos los nuevos Fiesta y Punto EVO. En la cola del segmento, el Peugeot 207, que ofrece menos de lo que pagaríamos por él, aunque dispone de una notable capacidad de carga dentro de la categoría. El Clio y el C3, con nuevas formas exteriores más innovadoras, una habitabilidad óptima para el segmento que analizamos y con los precios más reducidos de esta comparativa, serían otras dos buenas elecciones. Para el final dejamos el Polo, con el que Volkswagen nos garantiza una compra fiable y de calidad (nos gusta su presentación y su nuevo diseño exterior), pero que sin embargo se sube por encima de los 15.500 euros, más de 2.000 euros de diferencia en comparación con el Clio.