Citroën DS5: En la cúspide del lujo francés

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Raúl Toledano07 nov 2011
Aspira a berlina, aunque por diseño podría ser un ‘familiar compactado’ o un ‘coupé estirado’; aspira a Premium, aunque por tradición Citroën esté ligada al público menos exquisito. Sea lo que sea, el DS5 completa la gama DS
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Como un giro teatral, la francesa Citroën rompe con su propio leitmotiv, y desde hace cuatro años recorre un camino de mayor sofisticación, calidad y creatividad, previo paso de profundas renovaciones de sus tres productos franquicia, C5 (2008), C4 (2010) y C3 (2009), para ya más madura lanzar la línea DS, evocadora de tiempos pasados deportivos y con los argumentos necesarios para distinguirse de su gama generalista. Después del vitaminado y pequeño DS3 (2010) y del polivalente compacto DS4 (2011), a partir de enero llegará al mercado español el nuevo concepto Premium de la casa: el DS5, una berlina con portón (mide 4,53 metros, con cinco plazas homologadas y 468 litros de maletero) o un shooting break comprimido, en resumen, una unidad de cierta distinción y lujo que se posicionará entre el DS4 (4,27 metros de longitud) y la berlina C5 (4,78 m).

La gama DS5 se sustentará en motores ya de sobra conocidos y probados en los últimos lanzamientos del grupo PSA, que en ciclo gasolina apuesta por la asociación con la alemana BMW para concebir sus nuevos motores gasolina THP turboalimentados, con dos escalones de potencia, 156 y 200 cv, y que en diésel cargará la responsabilidad sobre la última generación de mecánicas HDI, de 112 cv (e-HDI, esto es, Stop&Star y el resto de aditamentos promedioambientales) y 160 cv. Además, una de las grandes novedades del nuevo modelo será la introducción del primer motor híbrido diésel-eléctrico de producción en serie, ya estrenado por el Peugeot 3008: se trata del Hybrid4, que con su tracción a ambos ejes se presenta como una solución tan prestacional como eficiente. Todavía no se conocen precios para España, pero el DS5 en Francia, ya en la calle, parte de los 29.900 y alcanza los 39.950 en la opción híbrida.Dos motores gasolina, otros tantos diésel y el primer Hybrid4 de la marca
Seductor en un primer contacto visual, el DS5 abruma por sus formas afiladas en su frontal, como ya ocurría en sus hermanos pequeños DS. Sus agresivos grupos ópticos, portentosa calandra, nervios por allí y por allá, llantas de hasta 19 y ahora la aplicación de cromados para endurecer esa imagen, musculosa, tensa en su línea de cintura, que se endulza en su perfil de techo, con una suave caída hacia la zaga, coronada por un alerón que alarga su silueta y apenas concede espacio a una minúscula ventanilla y a un postizo trasero más forzado que integrado en su conjunto El Citroën DS5 está disponible en 8 colores exteriores y sus decoraciones en cromado brillante pueden también estar acabadas en color cromo ahumado denominado dark chrome.

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Es, nuevamente, la plataforma 2 de PSA a escena, la misma que dio vida a la gama 4 (C4, C4 Picasso y DS4), pero ahora con un ancho de vías ampliados entre 40 y 50 mm delante y entre 80 y 100 mm detrás (una anchura de 1,85 m y una altura de 1,51 m), con muelles y barras estabilizadoras optimizadas, así como una mejora en el frenado gracias a unos discos de 340 mm, para lograr una superlativa estabilidad dinámica, pero para quedarse algo limitado en habitabilidad interior, más si se compara con algunas variantes Premium del segmento D, con el Audi A4 (berlina) o Volvo V60 (familiar) en su punto de mira.
Como sucede con las últimas tendencias de diseño, donde el cascarón abulta tanto, con pasos de ruedas tan extraordinarios o voladizos considerables, el espacio para viajar cómodo, sobre todo en las plazas traseras, es más bien justo. La sensación de ahogo es bastante perceptible: la búsqueda de lo compacto, las ventanillas tan adelgazadas. Todo se termina traduciendo en que la fila trasera, por lo general, queda algo penalizada: en el caso del DS5, hay centímetros de sobra antes de que las rodillas choquen con los respaldos, de hombros el asunto ya se complica más, y si los pasajeros son relativamente altos, el techo lo rozarán.
Eso sí, para los amantes de lo pomposo, un interior de inspiración aeronáutica, una cabina concebida más para el disfrute dinámico que para recorrer muchos kilómetros. A los mandos del Citroën DS5, el conductor se transforma en piloto, con un cockpit envuelto en tonos oscuros (cuero de alta calidad) y abundantes cromados (en consola, salpicadero y puertas, entre sí, de diferente tacto y calidad) donde los protagonistas son el volante deportivo en cuero perforado y achatado en la parte inferior, el cuadro de mandos ultramoderno digital y analógico y segmentado en tres zonas, la botonería en el techo (con dos huecos independientes para gafas), ultramodernos mandos del clima bizona, botones minimalistas para la gestión de la navegación y demás datos del vehículo en una inclinada consola central, la genialmente integrada pantalla a color de 7 en la zona superior del salpicadero, el joystick de gestión integral sobre la columna de transmisión o el práctico head-up display, que informa sobre la velocidad o el navegador sin separar la vista de la carretera y con mandos para ocultarlo o desplegarlos, inclinarlo o cambiar su luminosidad.

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Por su precio y por lo que representa dentro de la marca de los dos chevrones, Citroën equipa su nuevo concepto DS5 con una dotación de serie y opcional, según versión, de alta calidad para endulzar la vida a bordo. El botón Star del arranque manos libres, los asientos calefactados con la opción de masaje asistido, equipo de Radio-CD con 10 altavoces y conexión para USB y bluetooth o las pantallas de DVD en los cabeceros son algunos ejemplos. Y ya en marcha, se podrá disfrutar de asistentes que refuercen nuestra sensación de seguridad al volante: luces largas automáticas, alerta de cambio de carril, el ya citado head-up display, la casi imprescindible cámara de visión trasera, faros antiniebla con función de alumbrado en curva o luces de tecnología LED para la iluminación diurna, que se suman al conjunto de airbags, limitador de velocidad o controles electrónicos dinámicos (ESP, ABS, control de tracción inteligente).
Mecánicamente, empezamos el relato por el motor menos potente, el e-HDi 112 cv y cambio manual pilotado de seis velocidades, que apuesta por la tecnología Stop&Star de nueva generación, más los específicos neumáticos de baja resistencia a la rodadura o las baterías de regeneración en fases de frenada o desaceleración, todo ello sumado reduce las emisiones de CO2 a 114 g/km y el consumo mixto homologado a 4,4 l/100 km. Si bien esta motorización no es la reina de las prestaciones, el escalafón superior, el HDi de 160 cv y transmisión automática de convertidor de par hidráulico o manual de seis relaciones, supone el equilibrio prefecto entre disfrute y ahorro, con 4,9 l/100 km y 129 g/km de emisiones de CO2.

En la presentación internacional, nos pusimos al volante de esta segunda opción (la que los responsables de Citroën estiman que venderá el 60% del total de la gama), y la sensación de agilidad estaba muy presente. La dirección es muy efectiva y deportiva, pesada como la de un BMW (su aro grueso es un guiño) y no tan directa y blanda como la de un Citroën de los de antes. Además por un trayecto montañoso, de carretera peleona y algo quebrada, las llantas de 18 y una suspensión bastante firme nos deja sentir mucho lo que sucede bajo nuestros neumáticos, lo que nos impide hablar de un confort de marcha sobresaliente. Sin embargo, sobre carreteras de mejor asfalto la suavidad de marcha aumenta considerablemente, siendo siempre una constante el genial aislamiento mecánico. Ni que decir tiene que después de este recorrido, nuestro ordenador de abordo marcaba un gasto de combustible mucho mayor que el homologado.Muy ágil, el DS5 monta una dirección efectiva y un reglaje de suspensiones firme, haciéndose sentir mucho el asfalto
Por su parte, las opciones gasolina THP de 1.6 litros, inyección directa y turbocompresor Twin Scroll (o de doble entrada) fiscalizan 156 y 200 cv cada una. La primera de ellas viene asociada de serie al cambio automático de seis relaciones, con unas emisiones de CO2 de 165 g/km y un consumo medio de 7,1 l/100 km, mientras que el segundo, con un extraordinario par motor máximo de 275 Nm entre 1.750 y 4.500 rpm, ofrece un nivel extraordinariamente competitivo de 6,7 l/100 km y 155 g/km. Hemos probado ambos motores en modelos del grupo PSA, también de BMW, y sobre todo el superior, con cambio manual de seis recorridos, destaca por la entrega de potencia brutal habitual en propulsores turbo a bajo y medio régimen, pero al mismo tiempo una sorprendente progresividad propia de los atmosféricos alargando el corte de inyección hasta casi las 7.000 rpm, y siempre acompañados de un sonido coherentemente deportivo.
Hybrid4
El Citroën DS5 inaugura en la marca la tecnología Hybrid, mitad diésel, mitad eléctrico. Son en total 200 cv de potencia generados, 163 cv por el motor HDi acoplado sobre el eje delantero y los 37 restantes por el eléctrico, implantado en el centro del eje trasero multibrazo, para obtener conjuntamente un tracción 4 con un consumo mixto de récord, 3,8 l/100 km, unas emisiones de 99 g/km y unas reacciones dinámicas de lo más solventes gracias a un par máximo que puede llegar a los 500 Nm.
Con unas baterías de níquel (en lugar de las de ion litio) y la adaptación también de la tecnología Stop&Star, el Citroën DS5 Hybrid4 se distingue del resto de sus hermanos de gama por sus logos exteriores y ya en el habitáculo por un cuadro de instrumentalización específico, con potenciómetro y un esquema de funcionamiento de todo el sistema híbrido incluidos, y sin olvidarnos en la consola central del selector de modo de conducción, con cuatro opciones preconfigurables:
1) Modo AUTO: por defecto la cadena de tracción híbrida gestiona conjuntamente ambos motores, según necesidades y situaciones de conducción. Para simplificar lo más posible, en este modo se optimiza el consumo, permite maniobrar en modo únicamente eléctrico y aguanta la propulsión eléctrica con aceleraciones suaves. Durante los cambios de marcha, el motor eléctrico entra en acción para suavizar al máximo la ruptura del par inducido y así preservar el confort de los ocupantes. En deceleración, el motor térmico se para normalmente por debajo de 70 km/h. Por su parte, el motor eléctrico se desacopla de forma automática por encima de 120 km/h.
2) Modo SPORT: la configuración entonces del DS5 Hybrid prioriza su vertiente más prestacional, con el motor eléctrico como elemento auxiliar de ganancia de potencia para alcanzar su cénit dinámico. Es en ese punto donde entra en juego el efecto boost, que no es más que un plus de aceleración gracias al motor eléctrico, con los 200 cv y los 500 Nm de par motor al servicio del conductor.

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3) Modo 4WD: utiliza el movimiento de las ruedas motrices delanteras impulsadas por el motor térmico y de las ruedas traseras movidas por la electricidad, logrando una efectividad dinámica muy elevada. Incluso cuando las baterías han llegado a su nivel mínimo de carga, es posible funcionar con cuatro ruedas motrices de forma independiente.
4) Modo ZEV o cero emisiones: se puede circular exclusivamente con el motor eléctrico hasta 4 kilómetros, sin superar los 70 km/h, en caso de condiciones óptimas de carga de batería. Se regresará a modo AUTO en caso de aceleración importante o en condiciones desfavorables, tipo bajas temperaturas, mucha altitud o para accionar el desempeñado del climatizador, etc.