Citroen DS4 2.0 HDI, vestimenta de marca:

Agencia EFE13 sep 2011
Citroen ha repetido con el DS4 el intento de crear una imagen específica, puede que en un escalón inferior al premium o alta gama, pero que, a fuerza de ser justos, resulta muy atractiva y con posibilidades de abrir un nicho intermedio de exclusividad para las marcas generalistas.

El DS4 es una evolución del C4 y hasta se dice que toma el relevo del coupe de tres puertas de la generación anterior de este modelo compacto de la marca francesa.

A su vez, el DS4 es la segunda incursión de la firma de los chevrones en este apartado seleccionado como evocación a los modelos conocidos como Tiburón que, en su día, fueron el buque insignia de esta marca.

Con el DS4 no se agota la serie, pues está ya anunciado, y en disposición de salir al mercado el DS5, que constituirá el punto culminante de estas preparaciones con glamour de la marca automovilística del Grupo PSA.

El DS4 afronta el doble mérito de atenerse con cierta fidelidad al modelo del que procede y establece su mejor nexo de unión en el frontal, que, salvo el logotipo DS, es prácticamente idéntico al modelo compacto generalista, es decir conformado con un capó largo, grupos ópticos de diseño moderno entrando en buena parte del lateral, parrilla con los chevrones ampliados de tamaño y considerable toma de aire.

No sucede lo mismo en la zona lateral, donde el marco cromado que rodea las ventanillas se muestra como un distintivo claro del modelo, y en el que no escapa una ganancia de altura, que refuerza la imagen coupe. La trazada sobre este dibujo se refuerza en la puertas traseras, que esconden en la parte superior la manilla de apertura, con lo que el equívoco intencionado de aparentar carrocería de tres puertas cuando son cinco, forma parte de los guiños específicos de la acepción DS.

La zaga gana en musculatura respecto a la berlina convencional y con sugerencias deportivas que se traducen en defensas sólidas, tomas de aire en los bajos, pilotos encastrados en un marco de dibujo muy geométrico, un pequeño alerón en la parte superior y una ventanilla de escasas dimensiones que, a la postre, se traduce en una visión trasera para determinadas maniobras muy limitada.

En la visión general se percibe un voladizo trasero reducido al mínimo, fruto de una menor longitud en relación al C4, pero conservando idéntica distancia entres ejes, así como una terminación muy en punta de los marcos de las ventanillas traseras que, en la apertura de las puertas de la zona, dejan a la vista un prominente pico que puede resultar peligroso para pasajeros despistados.

Por dentro, el DS4 llama más la atención por la puesta en escena que por la sugerencia de comodidad. Esta es proverbial en los asientos delanteros, con una tapicería en piel muy original, que aseguran perfectamente las virtudes de sujeción y confort. La posición del conductor tiene el refuerzo de un parabrisas altamente panorámico que facilita una excelente visión frontal y angular en la proyección delantera de la vista.

En los asientos traseros se vuelve a la prédica de su formato para tres personas, pero es mejor optar por dos en aras a un viaje cómodo, al tiempo que la distancia de separación entre filas no es la suficiente para asegurarse kilómetros sin entumecimientos de las extremidades inferiores. Para ahondar en lo discreto de la habitabilidad de estos asientos subrayar que faltan los mecanismos de bajada de las ventanillas, lo que limita de forma especial las posibilidades de ventilación del coche.

Fiel a la filosofía DS, el valor añadido de la marca se solventa con profusión de cromados que rodean en forma de ribete algunos de los elementos del coche e incluso se lleva a los pedales para redundar en una faceta deportiva que, desde luego, no es la preeminente.

La faceta del lujo tiene cabida con una forro en piel cosida, muy bien terminado y que rodea todo el salpicadero. A la puesta en escena se unen varias opciones de tonalidades de luz en los instrumentos de control de la conducción, además de los politonos en la entrada en función de algunos componentes, un elemento claramente identificativo de la clase DS.

La ergonomía de acceso visual y manual a la instrumentación está en primer orden, si bien hay que hacer hincapié en que la profusión de botones lleva a algún despiste fácilmente subsanable.

De este coche hay que decir que rueda de forma excelente en la doble vertiente motriz y dinámica. De la primera es responsable un motor diesel HDI de 2.0 litros y 163 CV de potencia, que se coloca con el alto de gama del ciclo en esta gama.

Potencia, traducida como prestaciones, le sobra, pero el primer gratificante encuentro de sensaciones se produce con un refinamiento en su sonoridad que llega a establecer dudas sobre su procedencia. En marcha responde con suficiencia desde más abajo de las 2.000 vueltas y tiene un plus de empuje perfectamente definido llegando casi a las 3.000. Incluso en la parte más baja, aunque tiene la lógica sensación de torpeza en las recuperaciones, se repone muy rápido y ejecuta con rapidez los adelantamientos.

Para clientes con prioridades en las rutas de carretera esta versión de 2.0 litros es la ideal y perfectamente ajustada a respuestas rápidas para salir de apuros.

El alto registro de potencia y sus prestaciones casi instantáneas tienen el inconveniente de que el consumo no es de sus puntos fuertes. Tampoco es que el coche se caracterice por la glotonería. En prueba se destapó con un registro próximo a los 8,5 litros y en su descargo hay que aludir a que no equipa sistema de parada y arranque automáticos del motor.

La caja de cambios, manual de seis velocidades, y ayudada por un sistema de información de cambio de marcha para ganar en eficiencia de consumo, está bien escalonada, si bien deja sentir excesivo recorrido en quinta y sexta, pero, por lo general, el escalonamiento está bastante ajustado para sacar al máximo rendimiento de prestaciones y de consumos.

Citroen ha optimizado en el DS4 el comportamiento de los trenes rodantes para asegurar una pisada muy uniforme en todo momento, sin que se tenga en cuenta el desplazamiento del eje de gravedad que haya podido motivar el incremento de altura respecto al C4.

Así, sobre el mismo esquema de suspensiones que el modelo compacto, se ha aplicado en el tren delantero una reducción en la flexibilidad de los muelles, una ampliación de la barra estabilizadora y un calibrado más firme en la amortiguación. Por lo que respecta al tren trasero, gana en rigidez la traviesa y también se ha aminorado la flexibilidad de los muelles.

Todo ello, juno a la inclusión de unas ruedas de 18 pulgadas que asegura aún más la pisada, configura un ritmo de marcha muy equilibrado, quizás algo estrambótico cuando se cogen baches o se circula por asfalto mal cuidado, pero en líneas generales muy predecible y noble en cualquier tipo de trazada, donde el comportamiento de la dirección se suma a esas sensaciones previsibles en todo momento.

El precio queda más cerca del premium que del generalista. Pero el generoso y original equipamiento diluyen bastante el efecto del alto precio nominal

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

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Longitud 4,275 m

Anchura 1,810 m

Altura 1,526 m

Distancia entre ejes 2,612 m

Vía delantera 1,531 m

Vía trasera 1,525 m

Peso 1.320 kgs

Capacidad depósito 60 l.

Capacidad maletero 385 l.

Coef. aerodinámico N.D.

Posición motor Delantero, transversal

Alimentación Inyección directa diesel por

conducto común con turbo de

geometría variable e intercooler

Cilindros 4 en línea (16 válvulas)

Cilindrada 1.997 c.c.

Potencia máxima 163 CV a 3.750 r.p.m.

Par máximo 340 Nm a 2.000 r.p.m.

Velocidad máxima 212 km/h

Aceleración 0-100 8,6 seg.

Consumo medio 5,1 l./100 kms

Emisiones CO2 134 g/km

Impuesto de Matriculación 4,75 %

Dirección Asistida. Electrohidráulica

Diámetro de giro 10,7 m (entre bordillos)

11,2 m (entre aceras)

Frenos Discos ventilados (DEL.)

Discos (TRAS.)

Suspensión delantera Eje Pseudo McPherson con muelles

helicoidales, amortiguadores

hidráulicos y barra

estabilizadora

Suspensión trasera Brazos longitudinales unidos a

traviesa deformable con muelles

helicoidales y amortiguadores

hidráulicos

Tracción Delantera

Neumáticos 225/45 R 18

Transmisión Manual de seis velocidades

Equipamiento de serie ABS con EBD, sistema de control

de estabilidad, airbag frontales,

laterales y de cortina, sistema

de retención en pendiente,

avisador de cambio de marcha,

automatismos en luces y

limpiparabrisas

Precio 26.490 euros (Style)

27.990 euros (Sport)

RESTO DE GAMA

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Versión Cilindrada Potencia PVP

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Gasolina:

DS4 VTi 120 Design 1.598 c.c. 120 CV 20.290

DS4 VTI 120 Style 1.598 c.c. 120 CV 22.590

DS4 THP 155 CMP6 Style 1.598 c.c. 155 CV 24.990

DS4 THP 200 Sport 1.598 c.c. 200 CV 28.290

Diesel:

DS4 1.6 HDI Design 1.560 c.c. 90 CV 21.090

DS4 1.6 e-HDI Design 1.560 c.c. 110 CV 22.390

DS4 1.6 e-HDI Design CMP6 1.560 c.c. 110 CV 23.190

DS4 1.6 e-HDI Style 1.560 c.c. 110 CV 24.690

DS4 1.6 e-HDI Style CMP6 1.560 c.c. 110 CV 25.290

COMPETENCIA DIRECTA

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Modelo Cilindrada Potencia PVP

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Mini Countryman Cooper SD 1.995 c.c. 143 CV 29.950

Angel Alonso