Citroën DS3: El rey de la pasarela

a fondo :: Citroën DS3 1
Raúl Toledano29 ene 2010
La irrupción de la división DS, con su primer embrión, el DS3, tendrá un impacto brutal en el mercado. Se trata de un coche llamativo, con personalidad propia y que, con un precio más bajo, tratará de quitarle mercado el célebre Mini
El rey de la pasarela
El 4 de abril es el día que surcarán por las carreteras españolas las primeras unidades de DS3, la joya chic de Citroën, que abre un nuevo tiempo de lujo, dinamismo y deportividad dentro de la marca para continuar en los próximos meses con el nacimiento del DS4 y DS5. Por el momento, nos conformaremos con gozar de las prestaciones de este utlitario deportivo que nace para rivalizar con el Fiat 500, el Alfa Romeo Mito y, sobre todo, con el Mini, el urbano molón por excelencia. El modelo en sí, por encima del oportuno análisis que a continuación realizaremos, supone una nueva identidad (logotipos, arquitectura de los puntos de venta) para la firma francesa, que por cuarto año consecutivo ha sido líder de cuota de mercado en España.
a favorChasis muy logradoPersonalización del cocheEstiloso por dentro y por fueraen contraConsumo elevado5ª plaza testimonialFalta de fuerza a bajas "vueltas"
Con la seguridad que supone el triunfo rotundo de las últimas novedades, C3 Picaso y C3, Citroën ha querido ir un paso más allá. A nivel de mercado global no es que aspectos como la configuración de un coche o un diseño más radical sean la bomba. Pero sí que para Citroën romper con las ataduras del pasado y modernizarse de tal manera es un logro que hay que mencionar y aplaudir. Antiretro, denominan a la nueva estrategia de imagen de los DS. Concretamente, el DS3 tiene un estilo propio, futurista y agresivo, que conjuga a la perfección con un magnífico comportamiento global, que se transforma en extraordinario cuando hay que retorcer su rutilante chasis por rutas con mucha curva. Su techo flotante con multitud de colores, su alerón de tiburón, unas entradas laterales con luces led, unos pasos de rueda sobredimensionados, unas llantas de hasta 17 pulgadas para los más presumidos y un pequeño spolier en la parte trasera configuran un coche en el que se fusiona elegancia, tecnología y calidad.
Asociado a una transmisión manual, bien de cinco o seis velocidades (como ocurrió con la unidad que nosotros probamos, el modelo más alto de gama, el THP 150), en Citroën tienen preparado incluir a finales de 2010 el sitema Stop&Star y cajas manuales pilotadas para las versiones más altas de gama, tanto en diésel como en gasolina. Sin embargo, no hay previsión de cambio automático y de una mecánica más violenta, que se acerque o supere los 200 cv para exprimir más si cabe un chasis que es simplemente perfecto en carreteras de montaña.
Los precios oficiales para España son los siguientes:
Gasolina:
DS3 VTi 95: 15.100 euros
DS3 VTi 120: 17.400 euros
DS3 Vti 120 CAS: 18.150 euros
DS3 THP 150: 19.700 euros (unidad probada que a continuación analizamos)
Diésel:
DS3 HDi 90 FAP Airdream: 17.700 euros
DS3 HDi 90 FAP Airdream 99 grm: 17.900 euros
DS3 Hdi 110 FAP Airdream: 20.000 euros
Al gusto del consumidor
Lo que el 9 de febrero de 2009 se presentó al mundo como un prototipo que iba a cambiar la estrategia de Citroën ya es una realidad plausible. La división DS ya tiene su primer embrión, el DS3, un coche estéticamente llamativo. Sirva como tecla para corroborarlo, la presencia en el acto de medios de moda. Por fuera, en este aspecto, cabe destacar su innovador techo flotante (no se apoya en ningún lateral del vehículo) que el cliente puede diseñar entre el Negro Onyx, Blanco Opale, Azul Botticelli o Rojo Carmen a su antojo (qué lástima que sean pegatinas, sí, confirmado). También podrá configurar el color de la carrocería, acabados interiores, asientos o alfombrillas. Cuidado con los gustos, pasarse de hortera puede lastrar su notable estilismo. A bordo, la banda del cuadro de instrumentos, el pomo de la palanca de cambios (en siete acabados, asociando el cromo satinado con el brillo de un color o el cuero) y otros elementos interiores se pueden vestir con numerosos colores, tejidos o materiales de buena calidad.

a fondo :: Citroën DS3 2

Para incrementar aún más su carácter singular, se ofrecen varios universos de personalización, que reflejan las tendencias más glamurosas del momento. Así, en su lanzamiento, se ofrecerán cuatro temáticas de decoración, que se podrán aplicar, con ligeros toques, en carrocería y habitáculo. A todo este arcoiris hay que añadir aspectos funcionalmente muy válidos, como por ejmplo, un maletero de 285 litros con los asientos sin abatir. A pesar de que la quinta plaza es testimonial, hay espacio para que dos personas de estatura media viajen con cierta holgura. También es bastante agradecido a la hora de poder dejar objetios a bordo.
Con 3,95 m de longitud, 1,71 m de anchura y 1,46 m de altura, este tres puertas es mucho más grande que su rival más directo, el Mini. Es un utilitario que tiene cierto detalles de compacto, aunque evidentemente no llega a serlo. El salpicadero constituye la zona más llamativa del habitáculo parece que nos subimos a un coche de marca premium-, englobando las tomas de aire, el embellecedor del cuadro de instrumentos y la consola central; además está sobreelevado para optimizar el espacio a la altura de las piernas. Más habitabilidad, pues. Otro último toque chic es la llave de contacto, que incluye una pastilla del mismo color que la carrocería.
Con una única luz en en la zona central del habitáculo que complica la visión de mapas en horario nocturno, a nivel de equipamiento de serie Citroën no se corta un pelo en incorporar elementos de seguridad. El ESP, el ABS, el repartidor electrónico de frenada (REF) y la ayuda al frenado de urgencia (AFU) constituyen una ayuda muy eficiente. Por su parte, la seguridad pasiva también está al mejor nivel, ofreciendo de serie, 6 airbags, cinturones de 3 puntos de anclaje, sujeciones Isofix en las plazas laterales traseras y unas llantas de 16 (más confortables) y de 17 en las versiones más altas (para una conducción más rigurosa y deportiva). Por cierto, las que llevaba la unidad probada eran preciosas (ver foto). El DS3 también incorporará de serie limitador y programador de velocidad y un indicador que señala la marcha más adecuada en cada momento para contener el consumo.
Surcando curvas
Más chasis que motor. Y es que los 156 cv a 6.000 rpm, con un par máximo de 240 Nm entre 1.400 y 4.000 vueltas, que te permiten alcanzar los 100 km/h desde parado en menos de ocho segundos y una velocidad punta de 214 km/h, nos ha dejado un regusto final agriducle. Nos explicamos. Si bien su paso firme y contundente por vías rápidas es una certeza, el buen tarado de suspensiones, una adherencia al suelo extraordinaria, una dirección precisa y rigurosa con nuestras exigencias y una transmisión de tacto suave, nos plantea la siguiente pregunta. ¿Cuál es el límite real de este coche? ¿Hasta qué potencia aguantaría un paquete tan bien envuelto?

a fondo :: Citroën DS3 3

De momento, no se esperan evoluciones de este propulsor gasolina para el DS3, así que la pregunta se quedará en el limbo. Continuamos la ruta por una zona más revirada y la respuesta del utilitario francés seguía siendo igual de precisa; no sentimos agorratamiento ninguno de su musculatura en la zona de curvas ni que sus frenos se fatigasen. Nos fascinó la sensación, aunque fuese por un momento, de estar subido a un pequeño World Rally Car. El coche era algo peleón, muy poco, en el tren delantero, pero la electrónica lo compensaba todo.
Con una sensible mejora de la síntesis acústica respecto al antiguo C3, el DS3 filtra estupendamente bien las irregularidades del asfalto. Está bien insonoriazado, cicunstancia que se agradece en multitud de situaciones. Por ejemplo, en ciudad, donde echamos de menos la falta de caballos de la que antes hablábamos, sobre todo en las dos primeras velocidades. Tiene fuerza, pero a partir de las 2.000 vueltas, por debajo es algo perezoso. Además, las suspensiones, que están trabajadas con la idea de convertir al DS3 en un coche confortable en los trayectos urbanos, son algo rígidas, aunque nuestra espalda salió sana y salva de la prueba.
El consumo mixto, en un trayecto de 130 km que combinaba ciudad-vías rápidas-carreteras secundarias, se fijó en una media de 9 litros a los 100 km. Algo elevado a nuestro juicio si lo comparamos con la competencia. Citroën sigue con la asignatura pendiente de bajar este registro. A pesar de lo cual tenemos que decir que salimos globalmente satisfechos de la prueba: es un coche con personaldidad propia, de pasarela, de Pret-a-Porter, estiloso por fuera y por dentro y que cambia el panorama de los utilitarios con un único objetivo: comprarte un Mini de mayores dimensinones y por menos dinero.