Citroën C6 2.7 HDI V6: Máximo refinamiento

Diego Zotes09 feb 2007
¡Probamos el heredero del Tiburón! Tecnología del más alto nivel en un modelo elegante de comportamiento exquisito, gracias a su motor diesel V6 biturbo de 2.7 litros de cilindrada que desarrolla 208 cv. ¡Viaja en suite presidencial!
La marca gala Citroën ha sorprendido a propios y extraños con el lanzamiento del C6, un modelo que se presenta como una berlina de lujo muy ambiciosa, puesto que tiene la misión de colocarse entre los automóviles más altos de gama del segmento de mercado denominado “Premium”. Presenta una imagen y una tecnología de máximo nivel, que cuida al pasajero con el máximo mimo. El C6 recoge las virtudes más destacadas de las mejores berlinas de gama alta de la historia de Citroën, haciendo un guiño a los modelos más legendarios y lujosos de la marca como el DS, conocido con el sobrenombre de Tiburón, su sustituto el CX, el deportivo SM o el más moderno XM, todos ellos berlinas de renombre con cantidad de galardones internacionales en su época.

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Con esta herencia de lujo, pretende plantar cara a lo más afamado del segmento de grandes berlinas Premium, donde encontramos modelos como el BMW Serie 5 530d, el Volvo S80 D5, el Peugeot 607 2.7D V6 biturbo, el Jaguar S-Type 2.7D V6 o el Mercedes 320 CDI. Les igualan las cifras de potencia, todas en un mismo rango de 200 a 231 cv, la orientación prioritariamente hacia el confort de los pasajeros, donde destaca claramente nuestro C6, el nivel de prestaciones que ofrecen y sus precios, que se sitúa en todos ellos en torno a los 60.000 euros, ligeramente por debajo en los acabados básicos y algo por encima en equipamientos superiores y cuando se cargan de opciones de lujo. El C6 CAS Exclusive 2.7 HDI biturbo se coloca con sus 58.320 € entre los más caros del segmento, mientras que ofrece un equipamiento de serie tan completo que deja poco espacio para las opciones. Lo tiene todo.
El estilo general es muy fluido y dinámico, una realización aerodinámica ejemplar, con una silueta que recuerda según el ángulo de la mirada a un impresionante coupé o a una limusina de lujo. Combina magistralmente los rasgos propios de la marca con los de segmento de berlinas de lujo. Las formas y proporciones del conjunto, la caída del techo y los pasos de rueda redondeados muestran el inconfundible estilo de Citroën. En la zona delantera destacan elementos como la amplísima parrilla que integra los dos chevrones cromados alargados hasta los grupos ópticos en los extremos laterales. La máxima fluidez y ferocidad recaen sobre los faros delanteros de forma vertical que invaden tanto las aletas como el capó, que muestra una nervadura central que le da cuerpo y tensión.

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La vista lateral deja entrever una gran berlina de carácter muy señorial, perfecto como coche oficial, con una amplísima batalla de 2.900 mm, para una longitud total de 4.908 mm, una anchura de 1.860 mm y una altura de 1.464 mm. El techo dibuja una línea muy dinámica hacia los pilares traseros, otorgándole más esbeltez a su figura y una silueta de coupé.
En la zona trasera encontramos el elemento más característico del nuevo C6, una luneta cóncava que aumenta la visibilidad trasera y que se integra perfectamente con una pequeña tapa de maletero que remata la imagen final. Los grupos ópticos traseros verticales son muy luminosos y característicos para este C6. Un alerón desplegable hidráulicamente confirma la obsesión de Citroën por conseguir la mejor aerodinámica.
En la suite presidencial
El habitáculo es espectacular, repleto de materiales nobles, donde destacan unos asientos absolutamente ergonómicos que invitan a reposar en ellos y sobre todo a conducir, combinado con un ambiente interior muy refinado y armónico, que transmite en todo momento la idea de espacio y confort. El bienestar se respira inmediatamente.

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El salpicadero es de tipo panorámico,  rematado con una lujosa tira de madera y presidido por una pantalla de ángulo de visión regulable, para evitar incidencias directas del sol, con la información de los sistemas de audio, navegación, teléfono y los datos del ordenador de viaje. En un pequeño cuadro de instrumentos digital tras el volante se muestra la velocidad, el cuentarrevoluciones, la temperatura del agua y la cantidad de combustible. Con todos estos elementos de equipamiento, la ergonomía se sitúa en un plano superior, sobre todo para el conductor, al que no le falta de nada muy al alcance de la mano y que ya no tiene que desviar ni la mirada de la carretera gracias a la nueva pantalla virtual regulable proyectada hacia el parabrisas que se puede ajustar en altura para no perder ni un detalle de la marcha.
La consola central es heredada de las más modernas del que montan los coches del grupo PSA, pero remodelada en forma de escudo para encastrarla en este salpicadero específico de grandes dimensiones. Los mandos de los principales sistemas electrónicos de confort, así como los de seguridad, se encuentran en esta consola, aunque encontramos que están demasiado apelotonados haciendo más complicada su identificación. El túnel central está presidido por la palanca del cambio automático, personalizada con el logotipo de C6 en su parte superior, terminada en cuero a juego con el volante, los guarnecidos de las puertas y los elegantes asientos, más parecidos a unos sillones orejeros de casa, que incluyen calefacción incluso en los traseros. El reposabrazos, también terminado en piel, oculta 2 huecos portaobjetos muy útiles. Otro se ubica tras el volante en el lado izquierdo y 3 más pequeños, uno con tapa, en el túnel central, delante y detrás de la palanca. Lo más llamativo en el habitáculo es la tapa deslizante de las bolsas laterales de las puertas, terminadas en exquisita madera y con empuñadura cromada, que se actúa sobre ellas mediante presión con una posición de parado y mediante otra pulsación se cierra automáticamente. La madera se extiende también por el túnel central.
Los asientos traseros son propios de ministros y directivos de grandes empresas que evidentemente sean transportados por un chófer, disponiendo de un gran espacio para las piernas, además de incluir descaradamente un botón en el reposabrazos central para desplazar el asiento delantero del acompañante y poder descansar a placer en la plaza trasera derecha. Con esta intención se ha incluido también un sistema de reclinamiento de los dos asientos traseros, que los coloca en una posición de descanso muy atractiva, ambos con sistema de calefacción. Además, las puertas de inmenso tamaño y sin marco en las ventanillas, permiten un acceso y salida del vehículo dignos de mención, eliminando cualquier esfuerzo para ese fin. Por otra parte, el maletero que cubica 488 litros, permitiendo almacenar gran cantidad de equipaje para todos los pasajeros.
En definitiva, viajar o desplazarse en el C6 se convierte siempre en una delicia, colocándose al nivel de muy pocos competidores de marcas Premium, a los que seguro supera en confort y sólo al alcance de la gente con gran poder adquisitivo.
Motor refinado y comportamiento exquisito
El más destacado motor para este modelo es el diesel de altas prestaciones desarrollado conjuntamente por los grupos Ford y PSA Peugeot Citroën para desplazar a sus vehículos más lujosos de la forma más confortable y económica posible. Se trata del 2.7 litros HDI V6 biturbo de ciclo diesel con Filtro de Partículas (FAP) sin mantenimiento que en este Citroën C6 entrega una potencia de 208 cv a 4.000 rpm, una cifra más que destacable para mover sus casi 2.000 kilos de peso total. La buena capacidad dinámica de este motor, combinada con un cambio automático/secuencial de 6 velocidades es bastante alegre, aunque la capacidad de reacción se vea algo penalizada por el tremendo peso del conjunto, la gestión del cambio automático enfocado hacia el confort y un convertidor de par algo perezoso y lento de reacciones. La aceleración desde parado para este C6 HDI es muy rápida, alcanzando los 100 km/h en tan sólo 8,9 segundos y una velocidad máxima elevada de 230 km/h.

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Lo más destacable de este propulsor es el exquisito refinamiento y la destacada suavidad de sus movimientos. La rumorosidad proveniente del motor en el interior del habitáculo es prácticamente nula, así como el que proviene del exterior y de la rodadura, gracias a un insonorización perfecta en la zona frontal del habitáculo y el doble acristalamiento en todas las ventanillas.
En cuanto al comportamiento, por lo que más destaca el C6 es por su sistema de suspensión neumática que confiere un grado de confort sin igual en ninguna marca Premium, con 2 modos seleccionables electrónicamente mediante un botón, con un modo Normal y otro modo Sport, que acorta el recorrido de la suspensión y la endurece para evitar los rebotes en conducción rápida buscando el mejor apoyo en curva, lo que elimina los molestos oscilamientos de carrocería. El comportamiento en carretera es especialmente seguro gracias a la innovadora configuración de sus trenes delantero y trasero, el primero de doble triángulo con pivote desacoplado y el trasero multibrazo, asociados a la suspensión activa y amortiguación pilotada electrónicamente. Gracias a ese sistema se ha acabado con el eterno dilema entre el máximo confort y la mayor estabilidad, gracias a la separación de las funciones de filtrado de imperfecciones del asfalto y la de guiado de la carrocería mediante una dirección eléctrica.