Citroën C4 BlueHDi 150: Sobradamente consolidado

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Raúl Toledano16 oct 2015
Nos colocamos al volante del Citroën C4, un compacto sobradamente consolidado en el mercado español que ha sido revisado este 2015, mejorando su calidad interior y su dotación, y poniendo a punto un motor diésel BlueHDi 150 CV muy recomendable para largas rutas.
En 2015 Citroën ha puesto al día su C4, el compacto cuyas siglas acompañan a otras carrocerías del fabricante (Cactus, Aircross, Picasso o Grand Picasso) que en poco o nada se parecen a nuestro protagonista de hoy. El embrión de todos ellos, el C4 de cinco puertas y 4,33 metros de longitud, es un producto sólido, bien fabricado, sin alardes en ningún campo como tampoco arrastra grandes lagunas, y al que acuden muchos fieles de la marca cuando no tienen grandes necesidades de espacio ni expectativas de circular por caminos ni aspiraciones estéticas.
a favor- Calidad y presentación interior - Rendimiento mecánico - Dotación tecnológicaen contra- Plazas traseras - Ruidos aerodinámicos- Borde de carga
Porque, para ser justos, el C4 no es un coche que asombre en un primer vistazo. Apenas destaca entre otros turismos aparcados en línea o en batería en una calle transitada. Esa neutralidad en su diseño continúa percibiéndose con el último restyling realizado: LED diurno en ópticas delanteras y luces con efecto 3D en la zaga; los cambios más significativos. No ayuda tampoco el color de la carrocería, el nuevo Gris platino metalizado (470 euros); ni unas llantas, denominadas Miami y de 17 pulgadas, que en este segmento es un formato ya habitual (cosas del marketing).Estéticamente es un turismo que pasa muy desapercibido
INTERIOR ORGANIZADO Y DE CALIDAD
En fin, que la semana de prueba, comienza con menos ilusión que la noche de Reyes Magos en una casa de jubilados. A pesar de lo cual, Melchor y compañía siempre hacen un stop en casa de los abuelos. Y este C4 tiene su aquel, una vez tomamos posiciones en su habitáculo. Ergonomía, confort, visibilidad y espacio quedan bien resueltos, sobre todo en unos butacones delanteros full equipe: cuero, calefacción, ajustes eléctricos, memoria y función masaje por 1.335 euros.
Merece la pena el desembolso, como también se debe apostar por el acabado superior Shine de nuestra unidad de prueba, que de serie incluye la nueva y más grande pantalla de 7" táctil en la parte alta de la consola central (por cierto muy bien colocada para no retirar la vista de la carretera). Ahora aglutina más funciones, reduciendo el número de botones y haciendo más intuitivo del manejo el sistema multimedia, teléfono, navegador (500 euros), ordenador de viaje, etc. La pantalla táctil es más grande y aglutina más funciones, reduciendo el número de botones
También la calidad percibida mejora con nuevos materiales más agradables a la vista y al tacto en zonas altas del salpicadero y puertas. Muy buena resulta la visibilidad desde el puesto de conducción y hacia cualquier dirección. Seguramente haya un componente psicológico de dominio del entorno; ya no sólo por la generosa superficie acristalada en lunas y ventanillas, también por el gigantesco techo panorámico (670 euros) que monta nuestra unidad.
Además, el C4 2015 incorpora tecnologías que hacen más feliz el día a día. En concreto, y en la dotación de serie del C4 Shine, se ofrece el acceso y arranque sin llave, el freno electromecánico, el climatizador dual, los sensores de parking, retrovisores plegables eléctricamente, sensores de lluvia y luz, la alerta de cambio involuntario de carril, el avisador de objetos en ángulo…
Sin embargo, uno se esperaba algo más en las plazas traseras. Con una batalla de 2,61 metros y una anchura de 1,79 m., el espacio en esa fila no es malo aunque tampoco del todo bueno, firmado por un gallego. Chascarrillos aparte las dos plazas laterales pueden ser justas para dos adultos corpulentos, sobre todo a nivel de rodillas, aunque tampoco van sobradas en anchura y, con el techo panorámico, pierden unos valiosos centímetros en altura libre al techo.
Dicho esto, el C4 puede presumir de tener uno de los maleteros más capaces de la categoría con 408 litros, aunque con matices. Primero, y como mayor desventaja, por un piso muy bajo en relación al borde de carga que puede dificultar la carga de los objetos más grandes. Segundo factor, el descomunal subwoofer (intrínseco al sistema HiFi DENON del acabado Shine) en la pared derecha es significativamente invasivo y rompe con un molde más regular en las versiones menos equipadas. Y tercero, el piso de carga al abatir los respaldos traseros (1.183 l. de capacidad) no es completamente raso, conformándose un escalón.
Mecánicamente, el bloque motor es un dos litros turbodiésel BlueHDi de 150 CV de potencia y caja de cambios manual de seis marchas. Es un motor más lleno y pleno de rendimiento que el 1.6 -también BlueHDi- implantado en el C4 con potencias de 100 y 120 CV (eso sí, 1.500 euros más caro). Sin ser un virtuoso de la suavidad, es un motor bien aislado como para no dejarse notar en el habitáculo. Además, su consumo es muy acorde a su potencia y prestaciones (207 km/h de velocidad máxima y 8,8 segundos de 0 a 100 km/h), moviéndose entre los 5,5 y 6,5 litros cada 100 kilómetros, y el Stop and Start funciona con finura. El motor es el más adecuado si vais a circular mucho por autovías
Del chasis, Citroën no ha modificado nada: eje McPherson delante y barra de torsión detrás, dirección de asistencia electrohidráulica, unos neumáticos con medidas 225/45 R17 (acabado Shine) y frenos de disco (ventilados en las ruedas delanteras) para un peso total de 1.435 kilogramos (más que la mayoría de rivales). El resultado es el de un turismo de suspensiones solidarias con los pasajeros, que apenas transfiere irregularidades del asfalto, y que al mismo tiempo se siente estable y tiene unas reacciones muy dóciles, a pesar de esos kilitos de más (la edad no perdona; es el mismo coche desde 2011). En definitiva ofrece una calidad de rodadura notable (no excelsa) que tiene como mayor pega un ruido aerodinámico algo elevado.Una calidad de rodadura notable mermada por el ruido aerodinámico
VW Golf, Mazda 3, Peugeot 308, Seat León, Kia Ceed, etc., sus alternativas. Por imagen, incluso por calidad absoluta, pierde la batalla con todos, pero puede ser una opción interesante si valoramos la relación calidad/precio/equipamiento. El precio lista de este C4 BlueHDi 150 Shine es de 23.720 euros, que con las actuales promociones puede rebajarse en 5.000 euros. Por su parte, el montante por los equipamientos opcionales de la unidad probada (los ya citados más los faros bixenón direccionales) asciende a 4.000 euros. ¡Tú decides!